
Estafas en la Policía e IPRODHa: ¿Alguien va a investigar más arriba de “la perejil” Gabriela Reyes?
Gabriela Reyes, detenida tras la difusión de las estafas a ingresantes de la Escuela de Policía, que las propias víctimas se encargaron de difundir, ahora, se conoció que, además también estafaba a personas que buscaban acceder a una casa IPRODHa.
Ana Gabriela Reyes, se desempeñaba como empleada en el Concejo Deliberante de Eldorado, curiosamente, en la Capital del Trabajo, en vez de trabajar, se especializó en engañar a trabajadores, y ponía todos los huevos en la canasta del Concejal Jorge “Pio” Doldan, quien antes de asumir como legislador comunal, se desempeñaba como Director de la Secretaría de Producción de la Municipalidad de Eldorado. Por lo tanto, hombre de confianza del Intendente Fabio Martínez, cercano también al conductor de la Renovación, Carlos Rovira.



Lo cierto es que Gabriela Reyes, persuadía a sus víctimas prometiendo un volumen de influyentes contactos de la política misionera, y de esta manera, sus víctimas, inferiores en la cadena alimenticia, aceptaban vivir la aventura de entregar dinero, no sin sacrificio, a cambio de favores directos.
“Acá en Eldorado estafó a más de 12 personas con contratos laborales por 200mil pesos mensuales”, afirmó Richard Berger. “Alimentos, indumentaria, promesas de ingresar a la CEEL”, mencionó en relación a la Cooperativa eléctrica de la ciudad.
Entre otras promesas, “Integrar una Cooperativa de trabajo con el Señor Concejal Pío Doldan, denominada Colmena”, detalló Berger a este diario. Además, para despejar cualquier viso de duda, recordó la fecha en la que se produjo la dulce promesa “Estos contratos de trabajo político se dieron el 22 de noviembre del año 2023”.
Para rematar, Richard Berger, relató la clara finalidad de uso político partidario en cada maniobra de Ana Gabriela Reyes, que, cual encantadora de serpientes, movía sus “grupos” y su fuerza de trabajo a los pies de sus jefes de la Renovación “Nos hizo a todos trabajar políticamente en las calles para la actual lista VERDE de la CEEL y con promesas de contratos por parte del Señor Kiko Llera de provincia”, que no es otro que el Ministro de Coordinación de Gabinete de la provincia.
Braian está en problemas
En la publicación realizada por Diario Lateral y Radio Lateral el sábado 13 de abril, quedó establecido el nivel inocultable de participación de altas esferas del gobierno provincial. Ahora, conoceremos las andanzas de Gabriela Reyes, quien operaba desde el Concejo Deliberante de Eldorado, para, no solo estafar a jóvenes que solo querían entrar a la Escuela de Policía, sino también a familias enteras que buscaban abrirse camino en la difícil tarea de poner un techo propio sobre sus cabezas.
Esta serie de capturas de pantalla, fueron proporcionadas por los propios perjudicados. En la hilera de imágenes, verán la lenta parábola que dibujó, en el aire, la paciencia del protagonista de esta historia. Cómo pasó del buen humor a la resignación y, por último, al aviso de acciones judiciales en contra de Reyes.
Los mensajes no conservan fecha ni orden, por lo tanto, intentaremos acertar en la cronología de los mismos.
De frente, en el fondo y cerca de la ventana de la vivienda IPRODHa, se la puede observar a Gabriela Reyes, acompañando a una de sus víctimas en una recorrida por la casa que nunca le entregará.

Reyes, conversa con una familia, de muchos integrantes. Uno de los nombres que más sonará en esta secuencia será el de Braian.

Reyes le “manguea” 20 mil pesos a su víctima, la fecha data del 20 de septiembre de 2023

Nuevamente sin fecha, el mensaje busca alguna primera respuesta de Gabriela Reyes. La impaciencia creciente del autor del texto despunta con emoticones seis horas después. La respuesta es una verdadera bicicleta. “Primero los de adelante”, en referencia a la ubicación de las viviendas. Pero llegó el incómodo retruco “Porque vos me habías dicho que era antes de las elecciones que se iba a entregar lo de adelante. Y hasta ahora nada, me parece poco serio ya.”

La conversación continúa y Gabriela toma aparente control con 7 mensajes consecutivos que intentan moderar la ansiedad del estafado. La victimización y el edulcorado altruismo con el que Reyes pretende hacer ver sus acciones son de por sí, a esta altura de la relación comercial, sospechosas.

Es innegable que Gabriela Reyes, contó en todo momento con apoyos dentro del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional. A juzgar por los mensajes, Reyes, permanentemente, delegaba responsabilidades en supuestos actores superiores en jerarquía. “hasta el viernes esperan” ¿Quiénes esperan? Nos preguntamos todos. Es otro mensaje sin fecha pero, otra vez la manipulación gana el centro de la escena, el reclamo de dinero ya, desligarse es lo que “pretende”, y repite que de no estar la plata van a perder la posibilidad de asegurarse una vivienda.

La puñalada finalmente llegó, los protagonistas de esta historia son Corina, Braian y Gabriel, a los tres les pide la entrega de 50 mil pesos. Desconocemos si se trata de un remanente de dinero para supuestamente terminar de “concretar” la operación. Pero el mensaje es claro, 50 mil pesos cada uno de los tres. Son 150 mil pesos que vaya a saber quién se los quedaba. ¿Reyes?, ¿Más arriba que Reyes?, ¿Cuánto más arriba? “Les van a dar la posibilidad de entregar 50 cada uno. También para ellos muy sobre la hora buscar gente de confianza”, esgrime Gabriela Reyes, como si se tratara de una operación normal y como si la confianza fuera una virtud para ella.

El desenlace se acerca. Es evidente que Braian, Corina y Gabriel, los protagonistas y víctimas de esta nueva estafa de Gabriela Reyes, no llegan a juntar esos 150 mil pesos entre los tres que Reyes les había pedido. Por lo tanto, como quién regatea precios y baja el valor del producto mostrando voluntad de celebrar el negocio, les dice que ella misma pondrá 50 mil pesos de su bolsillo con tal de favorecerlos y que la operación no se caiga. En resumen, quien roba 150 mil o 100 mil, no encuentra mucha diferencia si no sudó para conseguirlos.

El dinero finalmente fue entregado, y sumando lo que los tres protagonistas de la historia le dieron a Gabriela Reyes y sus secuaces da un número muy superior a los 150 mil que son descriptos en los registros que compartimos. Esto se deduce de los mensajes que vendrán a continuación. Pero antes, verán que, debido a la desconfianza en aumento, los damnificados en esta historia, en este caso, Corina, quiso cotejar su DNI en la página oficial de IPRODHa para constatar que, luego de abonar inmensas sumas de dinero, ya figuraba por fin a la espera de la entrega efectiva de una vivienda como cualquier hijo de vecino. La respuesta automática que arrojó la oficina del Instituto fue demoledora para su expectativa y la de los demás.

31 de enero de 2024, luego del baldazo de agua fría, de la notificación inapelable de la no inscripción en el IPRODHa de sus nombres por parte de Gabriela Reyes, sintieron la necesidad de meditar, evaluar y decidir tomar una firme decisión; retrotraer todo lo negociado con Reyes y exigirle la devolución de todo el dinero. Como mencionábamos antes, la suma era, efectivamente, muy superior a esos 150 mil pesos finales que Reyes intentó sacarles de sopetón o de prepo. “Estábamos hablando con Brian y Gabriel”, la que escribe es Corina, “Queremos que nos devuelvas el dinero de la casa de iprhoda: Brian $180.000, Gabriel %310.000 y lo mío $260.000”. Corina también le advirtió que, luego de averiguaciones de conocidos, también consultó en el Instituto provincial de viviendas y “no tienen ninguna ficha con mis datos”, sentenció. Todo empieza a tomar forma y la denuncia judicial es lo que mejor se ajusta al cuadro de situación.

Reyes, se defiende, ensaya todo tipo de artilugios para demorar lo inevitable. Intenta confundirlos asegurando que no tiene por qué temer a acciones judiciales ya que todo se trata de una complicación de salud, un viaje que no pudo realizar y que “nadie de ustedes se acerca y pregunta como es l cosas solo amenazas siempre viven amenazando”, asegura con muy mala ortografía.

La siguiente captura, muestra cómo Corina, la llama una tarde a las 16.19hs. Gabriela Reyes le responde la llamada pasadas las 21hs, pero la receptora se queja porque no se escucha nada. “No anda”, argumenta lacónica Reyes. Pero 11 minutos después y, ya habiendo pensado la respuesta, Corina le espeta “Nosotros lo único que te pedimos Gabriela es que nos devuelvas la plata. Te damos plazo hasta el viernes. Sino vamos a tomar otras medidas por la justicia porque tenemos pruebas. Vas a ir presa y perder tu trabajo”.

Esta foto, solo da cuenta de la presencia de Ana Gabriela Reyes en la puerta de ingreso de una de las oficinas de IPRODHa, sin precisar dónde, cuál es, qué día, y bajo qué situación, inicial o culmine.

Quizá, solo para utilidad y validez judicial, Corina hizo público documentos públicos que Reyes, fue requiriendo en función de la tan ansiada adjudicación de la vivienda. En este caso, reiteramos, con poco valor periodístico, pero sí judicial, da a conocer una declaración jurada de residencia y declara vivir aun sus padres.

Siempre con educación, control propio y modales, Brian se dirige a Gabriela Reyes en la última captura que este diario recibió, para recordarle que le dio 300 mil pesos y que ahora debe 600 mil. Luego, Brian le recalca a Reyes la promesa de devolverles a los tres 800 mil pesos cuando nadie se los había pedido. “800 nos ibas a dar hace 3 semanas Gabriela, es puro versos”. La conversación del chat entre Brian y Gabriela se diluye entre más promesas y buenos gestos Brian.

Los audios de Ana Gabriela Reyes
Durante la cobertura que realizó Radio Lateral el viernes pasado y que fue levantado por este diario, hubo pasajes de conversaciones entre Gabriela Reyes y jóvenes estafados por Reyes, que le recordaban que había prometido hasta la posibilidad de llegar incluso hasta Rovira para lograr su cometido. Reyes no respondió a ese señalamiento, sino más bien, guardó silencio.
En esta serie de audios capturados por las propias víctimas de la estafa perpetrada por la funcionaria cercana al Concejal Jorge Pio Doldan, hoy detenida y enfrentando múltiples denuncias penales en su contra, podrán escuchar que nuevamente suena el nombre de Carlos Eduardo Rovira, pero esta vez, es la propia Reyes la que lo usa de sudario para limpiar su nombre.
Gabriela Reyes le pide dinero a Braian (víctima). Muy simpática, sonriendo, le recuerda que su amigo (Gabriel) puede/debe pagar determinada suma de dinero.
Reyes, nuevamente le enrosca la víbora al voluntarioso e ilusionado Brian con promesas del tipo “la semana que viene, mas seguro el viernes. Jueves no, viernes por lo que dijeron”, afirma Reyes. Y nos volvemos a preguntar ¿Con quién habla Reyes? ¿Quién fue su contacto dentro del IPRODHa todo el tiempo?
“Te pido mil disculpas”, suplica Gabriela Reyes, esbozando una mueca parecida a una sonrisa nerviosa que atraviesa el teléfono. Las disculpas vienen a cuento porque la hábil mujer, le cambia información a su receptor y asegura que el trámite que la víctima debe realizar es de un valor superior al anunciado previamente “el convenio de la luz y el agua era 60 (60 mil pesos), están por firmar y recién le avisaron a la otra gente, te pido mil disculpas. Ustedes son de confianza, por eso pido disculpas por no asesorarme antes”, chamuya.
Seguidamente, se sigue disculpando pero luego aclara que no fue un error de ella sino de “ellos por no avisarle a la hora de firmar. Además, con evidente llegada al círculo familiar debido a la potencial negociación, pide hablar con la madre de Brian.
Reyes, transita los momentos donde debe pegar el zarpazo, hacer la diferencia, vaciar los bolsillos de sus víctimas y actúa con firmeza. “Brian lo que tengas por favor avísame yo voy a pasar a buscar así yo le hago eso a la que me hizo la gauchada”. Solo Dios sabe quién es la persona que le hizo la gauchada, pero el objeto del mensaje es la plata.
Todo marcha bien para Gabriela Reyes, son momentos de esquilmar a sus víctimas hasta el límite. Con voz compinche, como de alguien cercano que ya ganó confianza, pregunta “¿Vos decis que tu amigo viene a las 8.30hs? Así paso para ese horario, así yo le hago el depósito”, explica haciendo referencia a Gabriel, amigo de Brian y Corina.
Éste es, probablemente, el momento de mayor zozobra en la maniobra final de Gabriela Reyes antes de que se desmorone toda la farsa. Frente a la decisión y pedido de los damnificados de devolución de todo el dinero, Reyes, buscó salvar sus ropas, aunque más no sea, unos días más, prometiendo devolver mucho más dinero que el robado. Y aclaro que el desmoronamiento de la operación no la tenía como responsable sino a terceros que no menciona “Así como me fallaron a mí, yo puedo salir muy perjudicada en esto”, aseveró. Acto seguido lanzó la temeraria falsa promesa “El (día) 20 me comprometo con 800 mil (pesos) para cada uno de ustedes y terminamos con esto”, cantó.
Brian, que estaba del otro lado del teléfono, interrumpió la inspiración y retrucó “No hace falta que sea 800. Era 300 Gabriel 260 Cori…”.
Vuelve a tomar la palabra Gabriela y perjura “Yo te voy a dar ¿sabes por qué? Yo te voy a dar y si querés dale a todos ahí, pero yo soy de palabra, yo si te digo esa fecha es porque es esa fecha. Yo quería conseguir hoy. 9.30hs de la mañana quería conseguir ya porque me tenían que hacer el depósito, ahora yo estoy yendo a Posadas”, continuó.
No sabemos quién es Francisco, podemos suponer que alguien cercano a Brian o, al menos, conocido por ambos. Pero Gabriela lo cita para entrar en un espiral de palabras que solo pueden sembrar más dudas sobre el destino final del dinero que le fue entregado “Y acá te puede decir, a ver ¿Quién siempre tenía y miraba en mi cuenta? Era Francisco y Francisco sabe muy bien los montos de plata que yo percibo. Ahora, de donde yo percibo es problema mío. Como la señora de Francisco, me dijo «vos sos una puta, te metiste con mi marido, te metiste con Rovira por eso tenés». Eso es problema mío ¿me entendés? Con quién yo ando y con quién yo no ando”, se la escucha decir.
El último registro de los diálogos entre brian y Gabriela Reyes, oscilan en tensas repeticiones sobre lo que ofrecía devolver ella y lo que pretendía él. Puede decirse que el clima aún era aceptable y había un hilo de esperanza de recuperar la plata. Sin embargo, en las capturas que hemos compartido más arriba, sabemos que eso no sucedió.
Lolo Jaime nos obsequió sus dibujos para recordar a las dos estafadoras misioneras con conexión absoluta con el gobierno provincial, el partido de la Renovación de la Concordia Social.





