
La era Ancelotti: sesenta años después, la necesidad tuvo cara de hereje en Brasil
El italiano será el tercer entrenador extranjero desde 1914 y entre un centenar de colegas que ostentaron el cargo, entre ellos un argentino.
Por Adrián Wowczuk
LAS MIL Y UNA NOCHES fue algo más corta que la novela que desembocó en la designación de Carlo Ancelotti como entrenador de Brasil, oficializada por la Confederación Brasileña de Fútbol este lunes, pero que había nacido como un deseo blanqueado por el presidente Ednaldo Rodrigues allá por marzo de 2023: “Necesitamos un entrenador que tenga el respeto y la admiración de los jugadores. Y Ancelotti cumple ese perfil”.
A maior Seleção da história do futebol agora será liderada pelo técnico mais vitorioso do mundo. Carlo Ancelotti, sinônimo de conquistas históricas, foi anunciado nesta segunda-feira (12) pelo presidente da CBF, Ednaldo Rodrigues, como o novo técnico da Seleção Brasileira. Ele… pic.twitter.com/grw3Rb1BmL
— CBF Futebol (@CBF_Futebol) May 12, 2025
El propio italiano, varios meses después, manifestó que “me siento orgulloso de que una Selección de las más grandes del mundo se fije en mí”. Aunque hubo muchas idas y vueltas para que se concretara un objetivo que llevó más de 2 años cumplir.
La moraleja de la impactante noticia podría ser que “la necesidad tiene cara de hereje”, como reza el dicho, ya que resultaba improbable que un país con tamaña prosapia futbolera acudiera a un entrenador extranjero para resolver los entuertos de un equipo que ganó más Mundiales que nadie y que estableció un sello indeleble y propio. Para poner un ejemplo grosero: sería como que la Selección de básquet de Estados Unidos con todos sus monstruos de la NBA recurriera a un coach de otra nacionalidad.
Carleto, o Carlinho, para estar más a tono con su nueva casa, será el tercer DT del Stratch no nacido en suelo brasileño en 115 años de historia y 101 conductores que pasaron por el banco desde 1914.
El primero fue el portugués Joreca (Jorge Gomes de Lima), también periodista y árbitro, quien en 1944 y en dupla con Flavio Costa dirigió dos encuentros y ganó ambos. Luego su coequiper quedó solo al mando de la Canarinha.

Conocido como “El Bandoneón”, quedó en la historia como el DT símbolo de la “Academia”, como fue conocido el Palmeiras de la década de 1960. Precisamente, el día que el Verdao, representando a la Selección de Brasil, le ganó a Uruguay 3-0, estaba al frente Núñez, quien así inmortalizó su nombre como otro de los foráneos que tuvo el raro y enorme privilegio de regir los destinos del célebre conjunto.

Sesenta años después, un inmigrante será el encargado de intentar devolverle la gloria perdida a un conjunto que desde 2002 no logra lo que mejor sabe hacer: ganar Mundiales y ser denominado sin discusión como el mejor de todos, aunque por esta época sufra la piedra en el zapato de la absoluta hegemonía de la Albiceleste combinada con la amnesia que la llevó a tomar esta inusitada medida.
IMAGEN DE PORTADA: AFP
Fuente: El Gráfico



