
El grito del campo argentino: «¡No somos agro importadores!»
SANTA FE – 24 de junio de 2025. Gastón Borsini, presidente de la histórica Confederación General de la Producción (creada en 1951), lanzó una alerta contundente desde Radio Lateral: “El gobierno nacional impulsa un modelo de Argentina agro importadora, destruyendo las economías regionales”. En una entrevista cruda, el referente santafesino denunció el colapso productivo, la entrada masiva de alimentos extranjeros y el silencio cómplice de entidades que “deberían estar en las trincheras”.
“Está entrando yerba de Paraguay, de Brasil, está entrando limón y naranja de Egipto, peras de China, en un país donde nos sobra superficie y recurso para producir lo que consumimos“, disparó Borsini. Señaló la paradoja mortal: “La producción nacional se tira por los altos costos… mientras el ministro de Economía le pide a la clase media que saque los dólares debajo del colchón para malgastarlo en importar lo que nosotros podemos producir acá“. El resultado: caída del consumo interno y quiebra de pequeños productores.
Frente a la crisis, Borsini trazó una línea histórica: “Hay que diferenciar al agro en dos: el sector granario (soja, maíz, trigo) y las producciones regionales”. Criticó a las bolsas de comercio por hacer “gremialismo sobre el volumen” y olvidar a “las familias agrarias, los pequeños y medianos productores que dan desarrollo a los pueblos”. El modelo actual, advirtió, concentra la producción: “Terminamos con 6 o 7 productores yerbateros monopolizando el precio, cuando antes eran 13.000”.
Al comparar gobiernos, fue categórico: “Los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner no tuvieron suerte; tuvieron un férreo proyecto de administración genuina”. Destacó la renegociación de deudas en 2005, el pago al FMI y políticas distributivas hoy desmanteladas. Frente al relato oficial sobre la inflación, ironizó: “Miramos bajo un puntito la inflación… pero estamos poniendo en riesgo la soberanía nacional”. Y sentenció: “Este modelo concentrativo beneficia solo al 2%: corporaciones, importadores y el sector financiero”.
Sobre Javier Milei, fue implacable: “Aspira a un Premio Nobel de Economía que es falso… porque tiene en su cabeza un modelo falso”. Ante la pregunta de si el gobierno rectificará, respondió: “Estamos en estado de alerta genuino. Vemos cómo se tumban plantaciones en Misiones, se disuelven chacras en Río Negro… Este invierno será complicado”. Anunció movilizaciones: “Los tractorazos y encuentros en Misiones son solo el inicio”.
Borsini cerró con un llamado a la unidad productiva: “Desde la Confederación estamos en 3-4 reuniones diarias. Acompañaremos cada trinchera, aunque otras entidades callen”. Su diagnóstico es una bofetada a la ortodoxia: “La salida no es importar; es una ley base para una Argentina productiva donde entren todos, no solo el 2%”.



