
Política y Economíaprincipales
Tres años del 1S: Cristina vive y la vamos a liberar
“Presa o muerta” es el programa político del poder económico para la Argentina. Como no pudieron matarla decidieron proscribirla y encarcelarla. A tres años del intento de magnicidio subrayamos que el 1 de septiembre de 2022 fue un día trágico pero milagroso. A Cristina la quisieron matar pero vivió. Su vigencia es el punto de mayor acumulación política de nuestro pueblo y en su libertad se juega el futuro de la Argentina.
Para recordar cómo fusilaron por la madrugada a nuestros compañeros y compañeras, intentaban entonces fusilar a Cristina.
Pero la militancia se autoconvocó, se bancó la represión y las vallas cayeron. Nunca se había reunido tanto pueblo en esa zona de la Ciudad de Buenos Aires. De la noche a la mañana, Juncal y Uruguay se convirtió en un centro de peregrinación. Que tanta gente se reuniera para acompañar a Cristina y hacerle llegar su agradecimiento y amor siempre le pareció al antiperonismo un acto subversivo fuera de la ley. No les alcanzaron miles y miles de horas de terrorismo mediático para desactivar esa lealtad y anular la infinita potencia política de Cristina. Tampoco fue suficiente el show permanente de Comodoro Py, con su artillería de jueces y fiscales comprados por Mauricio Macri, para destruir la moral de todos quienes sentimos una deuda impagable con Néstor y Cristina y las transformaciones que impulsaron durante doce años de conquistas y alegrías para el pueblo. Por eso mandaron a matar a Cristina.

Para Cristina no hay justicia ni como acusada ni como víctima: la quieren presa o muerta.
Los intereses del poder real no podían permitir una candidatura de Cristina en un contexto donde el modelo económico de Milei y Caputo se cae a pedazos. Su presencia, caminando los barrios, movilizando y llamando a votar, era peligrosísima. “El orden de la pala, del palo y bala no me parece orden, aparte son órdenes que duran poco tiempo”, decía Cristina en su primera intervención tras el atentado, en un encuentro con Curas villeros, Curas en Opción por los Pobres y hermanas religiosas y laicas. Así que para darle sobrevida a ese orden de papel, amparado en la deuda y el miedo, la Corte Suprema emitió su fallo el 10 de junio, el mismo día que la dictadura de Aramburu resolvió fusilar clandestinamente en los basurales de José León Suárez a doce militantes peronistas. Unos meses antes de que Rodolfo Walsh escuchara en un café de La Plata que había un fusilado que vive.

Fuente: lacampora.org



