Columnas de Opiniónprincipales

Lawfare en Argentina

Por Marcela María Etchebehere*

Es triste lo que ocurre, y encima logran que nos peleemos entre compatriotas.

Esto que han hecho en Argentina lo hacen en muchos países: lawfare. La prensa corporativa repetitiva llega a todos los hogares diariamente, impregnando especialmente a quienes no entienden economía ni política ni cómo funcionan los grupos de poder desde las sombras. Les hacen como una lluvia fina que los llena de odio hacia quienes más les dieron.

La prensa, pagada por los poderosos, acusa de “chorros” a quienes otorgaron derechos y beneficios, y convence a la gente de votar masivamente a sus verdugos, a quienes los despojarán de todo, especialmente de una vida digna. Toda esta lluvia que impregna la opinión pública en combinación con un Poder Judicial corrupto que inventará cuadernos, pagará testigos truchos, inventará causas para mancillar el honor y destruir la imagen pública de la lideresa número uno del campo popular: Cristina.

Y así te la describen como “chorra” y obvio todos sus funcionarios son “chorros”.

“Los chorros” tocaban intereses de los poderosos para darle al pueblo al estilo Robin Hood: impuestos a quienes más pueden para ayudar a los más vulnerables.

Muy triste que la sociedad argentina se haya vuelto insensible y cruel hacia los más necesitados.

Algunos me preguntan: si estaba tan bien en Argentina con los K, ¿por qué perdimos con Milei?

Te explico: Sergio Massa salió primero en la primera vuelta, con aproximadamente 36,6% de los votos. Javier Milei quedó cerca del 30%.

Massa no alcanzó la diferencia necesaria para ganar en primera vuelta: le faltaron 3,7 puntos para superar el umbral. Por eso, aunque ganó la primera vuelta, se produjo el ballotage contra Milei.

El ballotage permite que los dos tercios de los votantes que habían perdido en primera vuelta se unan en bloque. Esto favorece a Milei y genera un resultado que no refleja la voluntad inicial de la mayoría. Eso fue lo que favoreció a Milei, que llegó a Presidente asociándose con la tercera perdedora, Patricia Bullrich, a quien Milei mismo llamó “una montonera tira bombas” y afirmó que “ha puesto bombas en jardines de infantes”, lo que motivó una denuncia penal por calumnias e injurias por parte de Bullrich.

El modelo económico de Milei no tiene nada de novedoso. Es el mismo que ya se intentó aplicar:

  • Durante la dictadura de 1976, con la desaparición forzada de 30 mil personas, sentando bases de apertura de mercados y desregulación que perjudicaron la industria y el empleo.
  • En los años ’90, con Menem y Cavallo, privatizaciones masivas, apertura indiscriminada de importaciones y endeudamiento externo que transformó a Argentina en exportadora de commodities y remató empresas públicas.
  • Con De la Rúa (1999-2001), ajuste fiscal y dependencia del crédito externo, llevando al estallido social del 2001.

Personajes transversales nefastos, como Sturzenegger, promovieron políticas monetarias pro-mercado durante el gobierno de Macri (2015-2019), desfinanciando la economía real y presionando al sector productivo. Patricia Bullrich pasó por varios gobiernos y cargos. Fue ministra de Trabajo en 2001, cuando se aplicó un recorte de alrededor del 13 % a jubilaciones y salarios públicos durante la crisis. Más tarde, como ministra de Seguridad en el gobierno de Macri, estuvo al frente del área responsable del operativo en el caso de Santiago Maldonado, quien fue encontrado sin vida en el río tres días después, hecho que generó enorme controversia sobre la responsabilidad estatal.

A este modelo le sobra la clase media. Por eso no quieren universidades ni hospitales públicos. Todo privado, con una élite que tiene acceso a todo y una base muy pobre con trabajos precarizados, sin posibilidad de movilidad social.

Durante los gobiernos kirchneristas, con los “chorros y condenados”, la Argentina vivió mucho mejor: derechos sociales ampliados, jubilaciones más altas, clase media creciente y reducción de pobreza. No se tomó deuda externa irresponsable y se defendieron recursos naturales y soberanía económica.

El insulto de Milei a Cristina llamándola “chorra” ameritaría un juicio político. Desde la investidura presidencial es inmoral insultar a una dos veces Presidenta, máxime considerando que Cristina no robó y no está condenada por chorra, sino por “omisión”, y Milei lo sabe.

Cristina es la mejor Presidenta que tuvimos. Abogada exitosa, esposa, madre, abuela, bella mujer, inteligente y dos veces elegida por su Pueblo como Presidenta. La segunda vez, con 54 % de los votos en primera vuelta, no en ballotage con rejunte de perdedores como tu mamarracho.

¿No te dice algo? ¿No te despierta sospecha de que podrían estar mintiéndote con oscuros propósitos? Leete informes del Banco Mundial y otros organismos internacionales y verás qué intereses defienden Macri y Milei: la concentración de riqueza, eliminar la clase media, privatizar educación y salud, favorecer a la élite y precarizar al resto.

¿Y cuáles defiende Cristina? La gente, el Pueblo, la clase media, los trabajadores, los jubilados, la educación y salud públicas, la movilidad social y la soberanía económica. Cristina toca los bolsillos de los poderosos para distribuir riqueza, mientras los espurios defienden sus privilegios.

No repitas como loro. Criticarla sin entender el fondo te deja en un lugar patético. Mira Karina: esa sí es chorra y coimera, 3 % según el abogado de Milei, no la prensa corporativa. Al menos leéte el fallo.

Hay dos modelos de país que se disputan alternadamente. Con Cristina presa, los poderosos quieren imponer el suyo. CFK y Néstor no robaron. Tocaron sus bolsillos para distribuir riqueza de ricos a pueblo. Milei hace el proceso inverso, quitando impuestos a ricos y diciendo que no hay plata para jubilados.

A CFK la condenan por omisión, un delito imposible, con ruptura de cadena de mandos. Otra parte del fallo viola el principio NON BIS IN IDEM, que establece que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho. El fallo es bochornoso y La Haya ya lo arreglará.

Hoy, con Cristina presa, estos espurios buscan dejarnos sin patria y convertirnos en una colonia. Milei ha profundizado el alineamiento con Estados Unidos, autorizando el ingreso de tropas norteamericanas para ejercicios militares conjuntos en el sur del país, decisión que generó fuerte polémica por su impacto en la soberanía. Al mismo tiempo, Argentina continúa endeudándose no solo con el FMI sino también bajo el respaldo financiero de Estados Unidos, en un esquema de dependencia económica y geopolítica que muchos interpretan como concesiones estratégicas a cambio de apoyo externo.

Marcela Etchebehere: Una voz argentina en Nueva York que exige “Cristina Libre”

*Marcela María Etchebehere, Profesora y Licenciada en Ciencias Sociales y Humanidades

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