
Carlos Raimundi: El complejo tablero geopolítico y el asedio a las soberanías regionales
En una entrevista profunda para “Con Fundamento Kriollo”, Carlos Raimundi, ex embajador ante la OEA, analizó la escalada de conflictos globales y su impacto en América Latina.
Raimundi calificó la situación actual como de gran incertidumbre, especialmente por la “imprevisibilidad” de la política exterior estadounidense. Sobre el conflicto en Medio Oriente, señaló que “Trump está muy deteriorado en su imagen y en el apoyo que tiene en el interior de los Estados Unidos y, que esta guerra, está resintiendo fuertemente la economía de los Estados Unidos”, debido al encarecimiento del petróleo y la consecuente inflación interna.
Para el diplomático, el verdadero objetivo de las agresiones en Medio Oriente no es solo Irán, sino frenar el avance de China. Raimundi explicó que Estados Unidos utiliza excusas como el enriquecimiento de uranio para bombardear o sancionar países, mientras ignora el arsenal nuclear de sus aliados. En sus términos: “la cuestión es circunvalar a China, es decir, crearle una cantidad de conflictos, hay un conflicto en Somalia donde hay una ruta del Mar Rojo también comercial que está afectada”. Destacó que China lidera la mayoría de las nuevas tecnologías, lo que la convierte en el principal competidor económico.
Raimundi profundizó en la diferencia de estrategias entre las potencias, resaltando la “paciencia estratégica” del gigante asiático. Citando la filosofía oriental, explicó que para China la mejor manera de ganar es hacer rendir al enemigo sin disparar una bala. Advirtió que Occidente suele cometer el error de analizar a China con categorías propias, ignorando que es una “nación que tiene una civilización con más de 5,000 años donde se fueron acumulando capas ideológicas religiosas morales”.
En el plano regional, el analista abordó la situación de Venezuela y el rol de las potencias. Comentó que el sostenimiento de la estabilidad en dicho país ha dependido del gobierno bolivariano frente a las presiones externas. Respecto a la situación de las figuras políticas, fue cauteloso sobre las versiones de arreglos de cúpula, pero enfatizó que “hay una situación práctica concreta en Venezuela que la está llevando adelante el gobierno bolivariano ¿el precio de eso fue Maduro?”.
La conversación también se centró en la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner en Argentina. Raimundi vinculó esta persecución con la geopolítica, afirmando que defender políticas soberanas implica chocar con intereses imperiales. Criticó la aplicación de lo que llamó la “doctrina Donroe”, una continuidad de la doctrina Monroe adaptada a los tiempos actuales. Para él, la justicia actual es un sistema que debe ser reformado: “el problema obviamente es Luciani, pero Luciani es el emergente de un sistema, lo que hay que cambiar es el sistema”.
Finalmente, Raimundi resaltó la importancia de la marcha del 24 de marzo y el rol de la juventud como “reserva moral” del país. Ante un contexto de negacionismo o justificación de los crímenes de la dictadura por parte de algunos sectores del gobierno, la masividad de la movilización fue vista como una señal de esperanza. Cerró instando a reconstruir mayorías populares para defender la democracia y la justicia social en un mundo convulsionado.



