
Diego Boris y la lucha por los derechos culturales: del fomento del INAMU al refugio para músicos en situación de calle
En una entrevista que recorrió los hitos de la organización musical en Argentina, Diego Boris, expresidente del Instituto Nacional de la Música (INAMU), conversó con Sergio Centenaro sobre la crítica situación que atraviesa el sector artístico.
Boris destacó la importancia de la construcción colectiva frente a la lógica de mercado que el gobierno nacional intenta imponer. El referente recordó cómo los músicos independientes lograron incidir en las políticas públicas mediante la organización territorial y federal.
Durante el diálogo, Boris analizó el ensañamiento de la actual gestión con el ámbito de la cultura. “evidentemente hay una situación, a nivel nacional, que se eligió en su momento, porque va mutando, a quién atacar y el sector de la de la cultura en general y el arte en particular fue uno de sus blancos preferidos”. Según el músico, esto responde a una ideología que busca que solo el mercado defina la producción artística, ignorando el rol esencial del fomento estatal.
El ex titular del INAMU reivindicó la estructura federal del instituto, la cual ha permitido que muchas de sus políticas sobrevivan a los cambios de gobierno. Destacó que el financiamiento y la elección de beneficiarios dependen de las asociaciones de músicos y de los secretarios de cultura de las 23 provincias, lo que constituye un “triunfo” de la actividad organizada. Sin embargo, advirtió sobre la caída del financiamiento debido a que la ley de medios no se actualizó para gravar a las plataformas digitales.
Uno de los anuncios más destacados fue el avance del proyecto de la “Casa del Músico”, una fundación destinada a albergar a artistas mayores en situación de vulnerabilidad. Boris relató que, junto a figuras como León Gieco, Litto Nebbia y Patricia Sosa, están trabajando para inaugurar un hogar en Avellaneda. “logramos un comodato por 40 años de un edificio en Abellaneda… estamos cerca de poder inaugurar la primera etapa del proyecto con ocho personas pero con el comedor preparado para 30”.
La iniciativa ha contado con el apoyo solidario de artistas de renombre que, según Boris, han demostrado un compromiso humano excepcional. Relató cómo en programas televisivos se lograron recaudar millones de pesos gracias a la participación de músicos que atendieron teléfonos y cantaron para la causa sin pedir nada a cambio. Próximamente, se espera la colaboración de Gustavo Santaolalla para fortalecer este proyecto que busca dar respuesta a quienes hoy están “prácticamente en situación de calle”.
Finalmente, Boris se sumó al pedido por la libertad de Cristina Fernández, calificando su situación como una “mancha histórica” para la democracia. “claramente hay un castigo por lo bueno que se hizo, no hay ninguna duda de eso, lo que uno ve es eso es una mancha de la democracia”. No obstante, se mostró optimista respecto al futuro, asegurando que la historia y la memoria de los pueblos terminarán por poner las cosas en su lugar.



