
Julio César Fariña denuncia el drama social en Misiones: “Hay una fuga masiva de mano de obra al Brasil”
El dirigente sindical de ATE San Pedro, Julio César Fariña, alertó sobre la crítica situación que atraviesan los trabajadores rurales de la zona noreste de Misiones.
Fariña describió un fenómeno de emigración desesperada ante la falta de sustento económico en el país. “Hay una fuga masiva así de mano de obra al Brasil”, confirmó, señalando que los tareferos abandonan sus hogares buscando alivio económico del otro lado de la frontera debido al colapso de la actividad yerbatera.
La entrevista giró en torno a la presentación del cortometraje “Desarraigo”, realizado por el grupo “Indisciplinadxs”, que busca visibilizar esta realidad desde una perspectiva humana. Fariña explicó que la obra muestra cómo las familias son golpeadas por la crisis, más allá de la fría discusión sobre el precio de la hoja verde. “Ver este corto muestra la misma situación, pero desde el punto de vista humano”, destacó, subrayando que la desregulación del mercado ha dejado a los pequeños productores y tareferos en un estado de vulnerabilidad extrema.
El dirigente fue tajante al describir las consecuencias de las políticas económicas actuales, señalando un proceso de concentración de tierras en pocas manos mientras el pueblo se empobrece. “Ya muchos han decidido vender su chacra y lo que se está produciendo es una concentración de tierra en manos de los más poderosos”, denunció. Según Fariña, el negocio de la yerba sigue existiendo, pero los beneficios quedan en los molinos y exportadores, mientras el trabajador rural sufre el ajuste.
Al ser consultado sobre el clima social en San Pedro, Fariña utilizó una palabra contundente: tristeza. Aseguró que la desvalorización del salario ha paralizado la rueda económica local, llevando al cierre de negocios y a un estado de desánimo generalizado, especialmente entre los jóvenes. “A la gente se la nota triste… hay tristeza en los jóvenes… hay pocas expectativas”, relató conmovido, definiendo la situación actual como una lucha diaria por la mera supervivencia.
Fariña, de histórica militancia peronista, hizo un llamado a “humanizar la política” y a poner nuevamente al ser humano en el centro del debate. Criticó la deshumanización que propone el modelo de Javier Milei y abogó por una construcción política que comience “de abajo para arriba”. “Cuando pensamos en la cadena yerbatera pensemos primero en el tarefero”, propuso, utilizando su experiencia en el sector salud para ejemplificar que en una emergencia se debe atender primero al más grave.
Finalmente, el dirigente invitó a la comunidad a participar de la proyección de “Desarraigo” y de las futuras actividades culturales como “La noche de los lápices” en septiembre. Reafirmó su compromiso con una sociedad más justa donde la empatía sea el eje de la discusión. “La situación es triste nomás”, concluyó, pero dejando abierta la esperanza de que, mediante la unión y el debate profundo, se pueda recuperar la felicidad del pueblo argentino.



