
Construir la unidad: Karina Díaz analiza las grietas internas del peronismo y el rol central de Cristina
En su columna semanal “Hay más Díaz en la semana”, la analista política Karina Díaz abordó la compleja situación que atraviesa el peronismo, haciendo hincapié en la necesidad de forjar una unidad real frente a la crisis del país.
Díaz advirtió que a gran parte de la población no le interesan las disputas mediáticas por candidaturas únicas, sino soluciones concretas. “A la gente no le importa eso, no le importa todo lo que digan de Cristina, de Máximo, de lo que sea, están jugándola mal”, afirmó la analista, señalando que algunos sectores están mal asesorados.
Para Díaz, la figura de Cristina Fernández de Kirchner sigue siendo el eje ineludible de cualquier proyecto político popular. La analista sostuvo que “Cristina es la esperanza del pueblo y eso uno lo constata diariamente. Sí es mentira que haya otra persona que genere lo que genera ella. No, no hay nadie que genere eso en este momento”. En este sentido, criticó los ataques sistemáticos hacia la ex presidenta y su hijo, Máximo Kirchner, viéndolos como una estrategia de “enemigos del pueblo” y de intereses ajenos a la nación.
La columna también se centró en las tensiones internas con el sector que responde al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Díaz expresó su descontento con la falta de un proyecto claro de país por parte de este grupo y criticó la actitud de “victimización ficticia”. Fue especialmente crítica con los dichos de Carlos Bianco, quien comparó la situación de Kicillof con la de una mujer golpeada: “Lo comparó a Kicillof con una mujer golpeada, bueno, primero San Martín, después es un adolescente, después es mi pobre Axelito, después no me dejan gobernar“.
Según Díaz, quien aspire a representar al país debe demostrar fortaleza y no ser alguien que “parece que tiene ventrílocuos por todos lados que lo mueven con otros hilos”. Asimismo, denunció lo que llamó “violencia vicaria”, refiriéndose a los ataques dirigidos a Máximo Kirchner como una forma de debilitar emocionalmente a Cristina. “Nadie me puede decir: «Yo la quiero Cristina, pero a Máximo no», no existe esa posibilidad… sí vos tenés respeto hacia esa persona, un poquito de respeto, no le vas a bastardar al hijo”, sentenció con firmeza.
En cuanto a la construcción de la unidad, la analista subrayó que no se puede exigir sumisión al resto del movimiento peronista sin ofrecer nada a cambio. “Vos no podés pedir que yo te dé todo y vos no me das nada”, señaló, criticando la falta de horizontalidad y diálogo político. Para Díaz, la prioridad absoluta debe ser la lucha por la libertad de la ex mandataria, ya que “no tenemos legitimidad para ningún candidato si ella está proscripta”.
Karina Díaz concluyó su intervención haciendo un llamado a los dirigentes a volver a las bases y a los barrios. Sostuvo que el proyecto debe estar por encima de los candidatos: “Primero el proyecto chicos… yo quiero comer todos los días, quiero poder prender la heladera, el aire, todo”. La analista instó a dejar de lado los egos personales para trabajar por el bienestar del pueblo, asegurando que el peronismo tiene el equipo y la gente necesaria para salir adelante.



