
El dilema del empleado público: Luciana Fernández Sosa advierte sobre la militancia contra el propio interés
En una entrevista punzante, la periodista y abogada Luciana Fernández Sosa analizó la paradoja de los trabajadores estatales que apoyan las políticas de ajuste de La Libertad Avanza.
Durante la charla con Sergio Centenaro, Fernández Sosa expresó su desconcierto ante médicos, policías y docentes que respaldan un modelo centrado en la reducción de impuestos, los cuales son la base de su propio financiamiento. “Me cuesta entender cómo hay empleados públicos que siendo, dedicándose a tal tarea… estén apoyando políticas que van en contra de sus intereses”, señaló la entrevistada.
La analista fue tajante al explicar el impacto directo de la baja de recaudación en los salarios del sector público. Según Fernández Sosa, si el discurso libertario se profundiza en provincias como Misiones, las consecuencias serán inevitables: “Si bajan impuestos va a bajar la recaudación. Y si baja la recaudación no va a haber forma de que no despidan gente”. Advirtió que muchos de estos trabajadores no se “auto perciben” como empleados públicos, pero que es el Estado quien finalmente paga sus haberes.
Fernández Sosa también desmintió el relato oficial sobre los supuestos “ñoquis” del Estado, utilizando datos comparativos con potencias mundiales. Explicó que mientras Estados Unidos tiene 22 millones de empleados públicos para 350 millones de habitantes, Argentina cuenta con solo 3 millones para 46 millones de personas. “Claramente el problema de nuestro país no son los empleados públicos. Claramente tenemos el mismo porcentaje”, afirmó, insistiendo en que la única forma de desarticular los discursos libertarios es a través de datos oficiales.
La entrevista escaló al tratar la situación del sector privado y las mentiras de los referentes regionales de la Libertad Avanza, como el diputado Diego Hartfield. Luciana denunció que el modelo ha provocado la pérdida de 300,000 empleos privados registrados, cifra que podría triplicarse al considerar el trabajo informal. Criticó con dureza a Hartfield por afirmar que la gente ya no pide adelantos de sueldo porque la inflación bajó: “Es una brutal mentira, es un chanta que sale a mentir a la gente”, disparó la abogada.
Para Fernández Sosa, el nivel de endeudamiento familiar es una prueba irrefutable de la crisis, indicando que entre el 58% y el 80% de las deudas tomadas son para comprar alimentos. Calificó los dichos del diputado misionero como una muestra de desconexión total con la realidad. “A mí me generó tanta bronca, y no hay que quedarse callados, hay que salir, hay que exponerlos”, enfatizó, llamando a los comunicadores a mostrar cómo piensan realmente estos sectores.
Finalmente, la periodista llamó a la reflexión sobre el patriotismo en Argentina, cuestionando si el amor por el país se limita solo al fútbol. Invitó a pensar por qué, mientras miles salen a festejar por la selección, hay tanta pasividad cuando se entregan recursos naturales o soberanía. “Me encantaría, yo sueño con un país en el cual el 9 de julio todos nos pongamos ese día la camiseta… para abrazar a nuestra Patria y para cuidar a nuestro país por sobre todas las cosas”, concluyó con un llamado a la conciencia nacional.



