
Malvinas y la verdad histórica: Mariano Cabral desmonta los mitos sobre la soberanía argentina
En su columna “Pasado de Revoluciones”, el historiador Mariano Cabral analizó la profunda carga simbólica de las Islas Malvinas tras el triunfo deportivo ante Inglaterra.
Cabral destacó que, para los argentinos, enfrentar a Gran Bretaña no es simplemente un evento deportivo: “son nuestros enemigos históricos, y bueno, como te decía más temprano, charlábamos un poco de esto y creo que este también es un enemigo a nuestra altura”. El gesto de los jugadores de la selección al mostrar la bandera de Malvinas fue visto como un mensaje rotundo al mundo.
El historiador se propuso desarmar el discurso “mainstream*” sobre el descubrimiento de las islas, a menudo influenciado por el lobby británico. Cabral afirmó con contundencia que “Las Malvinas fueron descubiertas por navegantes españoles en el siglo XV”. Mencionó pruebas cartográficas irrebatibles, como un portulano de 1529 de Diego Rivero, donde ya figuraba el archipiélago con una precisión asombrosa para la época, apenas con un error de dos grados en su ubicación latitudinal.
Uno de los puntos clave de su exposición fue el reconocimiento jurídico internacional que tuvo España —y por herencia argentina— sobre el territorio. Cabral explicó que Inglaterra reconoció en tratados históricos la soberanía española sobre las tierras adyacentes a América del Sur. “Ese argumento de la continuidad territorial es el llamado argumento geográfico de la soberanía argentina en Malvinas, pero también tiene un valor histórico porque esa continuidad territorial pesa porque ya Inglaterra en un momento le reconoció a España la soberanía sobre las islas”.
Cabral detalló el proceso de poblamiento y administración estable de las islas por parte de España desde 1770, bajo la jurisdicción del Virreinato del Río de la Plata. Subrayó que esta presencia fue “permanente y pacífica”, lo que en derecho internacional significa que contaba con el reconocimiento de otras naciones. Incluso reveló datos poco conocidos, como el hecho de que en 1816 San Martín pidió presos del presidio de Malvinas para el Ejército de los Andes, confirmando que las Provincias Unidas ejercían soberanía efectiva en esa fecha.
La columna también abordó la relación previa a la guerra de 1982, recordando que Argentina proveía servicios básicos a los isleños. “Argentina puso sistemas de agua potable, sistemas cloacales, construyó la pista aérea de Puerto Argentino que los ingleses bombardeaban durante la guerra ,la habían construido los argentinos”. Según Cabral, cualquier observador imparcial se convence de la argentinidad de las islas al ver su presencia absoluta en la cultura, los billetes y los nombres de las calles en todo el país.
Finalmente, el historiador hizo un llamado a convertir la cuestión Malvinas en una verdadera política de estado a largo plazo. Criticó a los gobiernos que cambian el rumbo diplomático según su conveniencia y se “abrazan con los ingleses” a espaldas del pueblo. Para Cabral, el sentimiento malvinero es un triunfo nacional que debe forzar a cualquier gobernante a defender la soberanía: “Las Malvinas son argentinas es totalmente así, innegable y no cabe ninguna duda que son argentinas”.
*Mainstream (traducible como «corriente principal», «tendencia mayoritaria» o «dominante») se refiere a las modas, gustos o pensamientos predominantes en una sociedad. Es sinónimo de cultura de masas y abarca todo aquello que es popular, masivo y aceptado por el público general, en contraste con lo alternativo o de nicho.



