
La complicidad invisible de las corporaciones: la hegemonía del silencio y la desinformación en la Argentina
En la mañana del jueves 20 de agosto de 2026, el programa “Con Fundamento Kriollo” de Radio Lateral, conducido por Sergio Centenaro y Ronny Fuchs, abrió con un editorial contundente de Centenaro titulado “En el diario no hablaban de ti”, inspirado en la emblemática canción de Joaquín Sabina.
En su discurso, el periodista analizó cómo la maquinaria hegemónica de los medios de comunicación en la Argentina opera para invisibilizar a los verdaderos actores del poder fáctico y financiero, mientras descargan campañas brutales de estigmatización contra los líderes populares que defienden la soberanía del país.
Centenaro remarcó que el propósito de fondo de estas corporaciones mediáticas y del cipayismo nacional es adormecer a la sociedad civil para consolidar un modelo de entrega de recursos naturales y soberanía a las potencias transnacionales. Sostuvo que “el cipayismo en la Argentina tiene mucho poder” y no se desarma meramente con discursos. “Los entregadores de la Patria son como un pulpo enorme y sus tentáculos alcanzan y llega a todos lados”, alertó, señalando que la comunicación es la herramienta vital e imprescindible para consolidar esta hegemonía devoradora de derechos.
El editorial recorrió la genealogía de este poder mediático concentrado, recordando cómo, desde la última dictadura militar, se estructuró este control monopólico de la palabra. “Clarín se apropió en una mesa de tortura de papel prensa y así controló todo“, denunció de manera tajante, describiendo el proceso mediante el cual se fueron fagocitando paulatinamente los canales de cable de todo el territorio nacional. Posteriormente, detalló cómo la corporación mediática y el poder judicial se convirtieron en las armas predilectas de este siglo para perseguir a quienes resisten.
Para Centenaro, la domesticación cultural de la población a través de los medios masivos de difusión y las redes sociales alcanza niveles de manipulación insólitos. Señaló que estas corporaciones logran que las personas terminen aceptando su propia degradación material bajo discursos modernos o sofisticados. Con tono irónico y crítico, expresó: “te pueden hacer campañas de todo tipo, de todo tipo, lo que quieran. Desde convencerte que podés comer tierra porque es sano, hasta comer carne de búfalo, de burro, o que esto del minimalismo tiene su punto chic, canchero, novedoso, cuando en realidad te están diciendo que mueras con (in)dignidad“.
El periodista denunció la carnicería mediática desatada contra Cristina Fernández de Kirchner, calificándola como “la principal exponente de la oposición, que es Cristina Fernández, la dirigente política más importante que tiene hoy Latinoamérica y la Argentina, es Cristina Fernández“. Centenaro remarcó que esta campaña brutal de odio precede a la persecución judicial y tuvo su punto culminante en el atentado contra su vida. “Dispararon apuntándole a la cabeza y gatillando en varias oportunidades”, recordó con crudeza sobre el milagroso fallo del arma que evitó el magnicidio en plena calle.
Asimismo, el conductor de Radio Lateral expuso la complicidad de las estructuras judiciales con el actual plan económico de desguace nacional. Definió con precisión el rol del presidente actual y sus ejecutores reales. “La mafia judicial que está llevando adelante el permiso legal, está legitimando los estragos que lleva adelante el desquiciado de Javier Milei, pero que apenas tiene la pluma para firmar y autorizar lo que Federico Sturzenegger cumplimenta“, fustigó, apuntando a los fondos buitres y a los empresarios multimillonarios de la timba financiera como los verdaderos titiriteros a quienes nunca se les ve la cara.
Finalmente, Centenaro convocó a su generación a encontrar de manera urgente la salida política frente a esta “catástrofe” social y económica, impulsando la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner como la única alternativa capaz de ganarle al oficialismo en primera vuelta. Concluyó su espacio recordando las palabras de resistencia y dignidad de la propia exmandataria: “a mí me absolvió la historia, y me va a absolver la historia y a ustedes seguramente los va a condenar la historia“, dejando claro que la verdad prevalecerá sobre el periodismo de guerra y el lawfare.



