
Rocco Carbone y la exigencia del campo popular: “hagamos una nueva revolución frente a la lógica fascista”
En una extensa e intensa entrevista brindada al programa “Con Fundamento Kriollo” de Radio Lateral, el filósofo y analista político de origen italiano naturalizado argentino Rocco Carbone analizó las maniobras del Poder Judicial y del gobierno de Javier Milei.
La conversación comenzó abordando los recientes giros de la Corte Suprema de Justicia respecto a la Ley de Tierras, norma que fue derogada y restituida en un lapso de apenas diez días. Carbone interpeló abiertamente la significación de esa ventana temporal: “La primera pregunta que a mí por lo menos me viene a la cabeza es ¿qué pasó en esos 10 días?”, alertando sobre las posibles ventas de territorio nacional a capitales extranjeros que vulneran la soberanía del país.
Carbone caracterizó el accionar del poder político y judicial como una dinámica de ‘doble vínculo’ o ‘ducha escocesa’, mecanismo de manipulación propio de los fascismos que busca psicotizar a la ciudadanía y paralizar la organización popular. Como ilustración de estas contradicciones sistemáticas, recordó las declaraciones de Milei sobre las principales figuras públicas: “Toto Caputo es una mesa dinerista, Toto Caputo es un solicitador serial de deuda, Toto Caputo es un impresentable desde un punto de vista económico”, para luego nombrarlo ministro de Economía, o las agresiones iniciales al Papa Francisco para después definirlo como el argentino más importante de la historia.
En su conceptualización sobre el fenómeno fascista, el pensador remarcó que estas expresiones no deben entenderse como una mera repetición folclórica del siglo XX, sino como un dispositivo del capitalismo totalitario destinado a anudar férreamente la economía financiera con la coerción estatal. En ese marco, Carbone enfatizó que “el fascismo hace el mal en nombre del bien”, distorsionando consignas de libertad para justificar la quita de derechos, el endeudamiento y el sometimiento de las mayorías trabajadoras.
Al referirse a la persecución judicial que sufre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el filósofo sostuvo que la proscripción excede la figura individual de la dirigente y apunta a la anulación de todo un proyecto político emancipatorio. “Meter a Cristina presa significa que un campo político emancipatorio no debe poder expresarse, no debe participar de elecciones”, afirmó Carbone, emparentando este mecanismo proscriptivo con las proyecciones históricas de proscribir y arrinconar al movimiento popular en la Argentina.
A propósito de su reciente artículo publicado en la revista La Tecla Eñe, Carbone argumentó que el Campo Nacional y Popular debe despojarse de los límites de la democracia burguesa liberal y reconciliarse con la categoría de revolución. Advirtió que la gestión de La Libertad Avanza se encuentra ejecutando su propio proceso transformador, pero en clave regresiva: “Milei está haciendo una revolución, pero en un sentido reaccionario”, cuyo objetivo explícito es retrotraer al país al modelo agroexportador y oligárquico de fines del siglo XIX, pre-peronista y pre-sindical.
Para contrarrestar esta ofensiva, Carbone precisó el sentido profundo de la lucha transformadora desde una perspectiva de clase e institucional. “Revolución desde un punto de vista clasista quiere decir desplazar a la clase de la gran propiedad del corazón del Estado”, aseveró, señalando que esta tarea exige alterar también los relatos culturales e ideológicos hegemónicos en el sistema educativo, las universidades, los sindicatos y los barrios para priorizar las necesidades de la clase trabajadora por sobre los privilegios individuales.
Por último, el analista remarcó que frente al salvajismo del capitalismo global y la ineficacia de apelar únicamente a organismos internacionales frente a poderes que se perciben por encima de la ley, la única salida reside en la movilización popular. Carbone concluyó que resulta indispensable articular un gran movimiento social con mayoría clasista (un 50% más uno) capaz de frenar el avance autoritario y devolverle la dignidad al pueblo argentino mediante la acción política organizada.



