
Mariano Cabral en Pasado de Revoluciones: “Artigas estableció que los más desposeídos fueran los primeros privilegiados”
En su columna semanal por Radio Lateral, el historiador analizó la consolidación del proyecto artiguista, el Reglamento de Comercio de 1815 y el revolucionario Reglamento de Tierras que priorizó a los sectores populares.
En una nueva entrega de su columna semanal «Pasado de Revoluciones», emitida en el programa «Con Fundamento Kriollo» por Radio Lateral, el reconocido historiador argentino Mariano Cabral mantuvo un enriquecedor diálogo con el conductor Sergio Centenaro. La emisión comenzó con el anuncio del lanzamiento de la nueva edición del curso «América Antigua», organizado junto al docente y artista plástico Ariel Bergantini a través de la plataforma Historia y Pensamiento.
Lanzan un seminario virtual que propone un recorrido inédito por la América Antigua
Durante la apertura, Cabral detalló la singular metodología pedagógica del curso, la cual propone recorrer la historia de manera regresiva en el tiempo, partiendo de la llegada de los conquistadores españoles hasta remontarse a las civilizaciones precolombinas más antiguas del mundo andino y mesoamericano. En ese marco, el historiador aprovechó para realizar precisiones conceptuales, aclarando que la denominación «azteca» fue un constructo arqueológico del siglo XIX y que dicho pueblo se autodenominaba mexica, vocablo del cual deriva el nombre del actual Estado mexicano.
Al adentrarse en el bloque histórico centrado en la gesta de José Gervasio Artigas, el especialista reconstruyó el periodo comprendido entre 1812 y 1815, etapa clave para la formación y consolidación del poder artiguista. Cabral explicó cómo, tras el triunfo sobre los portugueses y el posterior rechazo de los diputados orientales por parte del gobierno centralista de Buenos Aires en la Asamblea del Año XIII, Artigas emprendió una verdadera campaña libertadora sobre los pueblos del litoral.
Esta avanzada militar y política derivó en la conformación de la Liga de los Pueblos Libres, integrada por la Banda Oriental, Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe y las Misiones. Con la designación de Artigas como Protector de los Pueblos Libres, se fijó la capital de hecho en el campamento de Purificación —actual Meseta de Artigas en la República Oriental del Uruguay— y se constituyó una flota corsaria en los ríos Paraná y Uruguay al mando del comandante irlandés Pedro Campbell.
El análisis continuó con el hito institucional del Congreso de los Pueblos Libres de 1815 y la promulgación de dos normativas fundamentales para la organización económica regional: el Reglamento de Comercio y el Reglamento de Tierras. Respecto al primero, promulgado el 10 de abril de 1815, Cabral destacó la supresión de aduanas interiores dentro de las provincias aliadas, la fijación de aranceles de importación para proteger la producción artesanal e industrial local, la prohibición de exportar metales preciosos para evitar la escasez de moneda circulante y la apertura de los puertos de Colonia, Montevideo y Maldonado al comercio internacional.
Seguidamente, el historiador profundizó en el célebre Reglamento de Distribución de Tierras del 10 de septiembre de 1815, definiéndolo como un instrumento de desarrollo productivo y justicia social basado en la figura jurídica de la enfiteusis. A diferencia de las legislaciones posteriores que concentraron la propiedad terrateniente, el esquema artiguista exigía que el beneficiario habitara efectivamente la parcela construyendo su vivienda y corrales para el manejo ganadero, garantizando así la inversión y la explotación racional del suelo.
Un aspecto central destacado por el docente fue el estricto orden de prelación establecido por la norma para la entrega de tierras confiscadas a colonizadores opositores y «malos americanos». El reglamento estipuló de forma taxativa que los primeros beneficiarios debían ser “negros y zambos libres, indios y criollos pobres”, marcando un precedente histórico inédito en el continente donde las clases sociales más postergadas se convirtieron en las principales destinatarias de la acción estatal.
Para finalizar, Cabral sintetizó el complejo escenario de 1816 signado por la segunda invasión luso-brasileña a la Banda Oriental, acontecimiento que interrumpió abruptamente la consolidación institucional de la Liga de los Pueblos Libres. Asimismo, recordó que durante todo este periodo el territorio fue denominado procesalmente como Provincia Oriental, figura que se mantendría hasta la creación formal de la República Oriental del Uruguay en 1828.



