
A 6 meses de su asesinato, recuerdan con un mural a las niñas Lilian y María Villalba
En el marco de las actividades por el 8 M distintas agrupaciones, organizaciones feministas y de Derechos Humanos se congregaron este fin de semana para pintar un mural en homenaje a las dos niñas asesinadas en Paraguay, Lilian Mariana y María Carmen Villalba.
Tanto Miriam como María del Carmen vivían hace 10 años en Puerto Rico, Misiones, el año pasado habían viajado para conocer a sus padres quienes integran el EPP en Paraguay y allí fueron brutalmente asesinadas por el ejército de ese país que las acusó de ser “terrorista”. Las niñas tenían 11 y 12 años.
“El mural se terminó este sábado y la idea surgió de la organización de actividades por el 8M. A cargo del mural estuvieron las chicas de la Asociación de Artistas Visuales de Misiones”, explicó Cecilia Rodríguez integrante del Equipo Misionero de Derechos Humanos.
Mañana se cumplen 6 meses del asesinato de las niñas y por este motivo la inauguración del mural plasmado en avenida Costanera y venida General Roca de la capital provincial, se inaugurará con una radio abierta y la presencia de familiares de las nenas.
Cecilia Rodríguez comentó además que también este martes es el cumpleaños número 15 de Lichita, “prima de las niñas que está desaparecida desde diciembre, ella fue testigo del asesinato y desapareció en cercanías de la zona en la que fueron encontrados los cuerpos de Lilian y María. Según se supo todo tuvo que ver con una persecución cuando estas chicas trataban de huir y volver a Posadas. Allí se produjo el arresto de Laura y desaparición de Lichita”.
El dato importante es que el Gobierno argentino le dio el Refugio a la familia Villalba, y lo que este estatus impide la persecución del Estado paraguayo y Argentina no va a extraditarlas, comentó Rodríguez.
Vale remarcar que hasta ahora el Estado paraguayo solo continuo persiguiendo a la familia, amenazándola e inventando datos sobre el crimen de las niñas.
Por último desde las distintas agrupaciones y organizaciones de Derechos Humanos siguen preocupados por la suerte de Lichita, una joven que vivía en Puerto Rico, era alumna de la EPET 2 de esa localidad y hasta el día de hoy, no se sabe nada de su paradero.



