
Posadas: Nadie le pone el cascabel a Uber
Desde hace 4 años, el servicio Uber hizo pie en Argentina con diferentes resultados en la aceptación de gobiernos municipales. Desde la plataforma oficial de la empresa, aseguran haber ingresado a más de 400 ciudades del planeta desde sus inicios en 2009. Los ingresos que esta multinacional recaudó por fuera de los marcos regulatorios en materia tributaria y laboral, son cuantiosos.
Sin embargo, la batalla en nuestro país es fuerte y la resistencia a este nuevo sistema que pretende competir con los ya conocidos taxis y remises, tiene a la Ciudad Autónoma como protagonista y en nuestro caso, Posadas, también es un bastión elegido para disputar territorio.
Desde el año pasado, comenzó a funcionar un servicio moderado de delibery, sin embargo y en los hechos, Uber ya puso los dos pies en la capital provincial.
Diario Lateral conversó con trabajadores del volante para tener un testimonio de primera mano sobre el impacto que advierten del servicio paralelo que la plataforma virtual inició en Posadas.

Nos afecta un montón
Choferes ubicados en a terminal de Posadas, aceptaron dialogar sobre el asunto, y fueron categóricos al asegurar que “Son trabajadores ilegales y nos jode porque nosotros tenemos que pagar impuestos y esa gente no paga nada. Nos saca un montón de trabajo a nosotros. No sé qué pasa con el municipio que no interviene, tránsito tampoco, está cada vez peor esto”, afirmaron desde su puesto cercano a las escalinatas de ingreso.
En ese sentido, insistieron en la grave distancia existente entre las exigencias de uno y otros “Son autos ilegales que no están identificados como taxis o remis; laburan con una aplicación y lo hacen escondidos. Si trabajaran legalmente no se esconderían, pero lo hacen solo con la aplicación virtual que tienen. Nosotros tenemos un montón de impuestos, incluso para sacar el carnet profesional tenemos que pagar más de 3 mil pesos y ellos manejan un auto particular con un carnet común”, destacaron visiblemente molestos.
También explicaron que es común ver ingresar vehículos a la terminal de ómnibus, que hacen descender pasajeros, sin embargo, es dificultoso detectar si se trata de familias, amigos o servicios de Uber “Vienen acá a la terminal pero no podemos identificarlos. Con el sindicato nos movimos todo este tiempo pero las empresas a las que pertenecemos tampoco metieron la cara. Uber está trabajando a full y cada vez son más porque la gente no tiene trabajo y cada vez son más autos” se quejaron.
Los costos, la seguridad y la solidaridad
En otros aspectos que los empleados de taxis destacaron, está la verdadera explicación que entienden de por qué es más barato un servicio Uber “Aparte, lastimosamente, la gente que está ocupando el Uber, mira los costos pero no mide las consecuencias de lo que puede llegar a pasar con un accidente por ejemplo” sostuvieron.
La extensa lista de requisitos que el municipio le sigue reclamando a empresas de taxis y remises, como también a cada trabajador del volante, sigue siendo la misma o con valores crecientes. Sin embargo, denuncian que la vara con la que miden el desempeño de Uber, es inexistente “Nosotros necesitamos tener un seguro de transporte, tener todos los papeles en regla para circular con todo lo que exigen para la pandemia y todo eso lleva un costo. Es competencia desleal porque algunos dicen –lo que pasa es que es más barato- pero si alguno tiene un accidente no les cubre nada y les va a terminar saliendo carísimo, en cambio nosotros necesitamos tener todos los permisos en regla para brindarle al ciudadano un servicio seguro”, remarcaron.
La plantilla de trabajadores registrados en Posadas, supera el millar, y todos deben ajustarse a un estricto control de permisos para lograr la habilitación definitiva. En esa misma línea, resaltaron las dificultades onerosas que enfrentan “En Posadas somos casi mil taxis, pero que pasa, mantener un taxi es cada vez más complicado. Fijate que nosotros tenemos una tarifa que nos da el Concejo, la municipalidad pero realmente al trabajador ya no le cierra más. La tarifa está en 55 pesos y estamos pagando el litro de combustible a 76 pesos, que realmente a nosotros cada movida del auto es para atrás. Y al chofer le cuesta más todavía porque cada vez que se sienta al volante, está sentándose prácticamente con dos mil pesos en contra. Es decir, primero tiene que recaudar esos 2 mil pesos para empatar el costo del alquiler del auto y recién después empieza a ganar el dinero que va a llevar a su casa ese día. El tema del trabajo está muy complicado en todos los sectores, así que esta competencia desleal de Uber está destruyendo al trabajador del taxi”, remataron.
Para esta nota, más de una docena de trabajadores aportaron sus reclamos denunciando el avance de Uber en la ciudad. Ante la ausencia de control municipal y regulatorio, los trabajadores apelaron a la solidaridad de la gente a la hora de tomar cualquier servicio “Queremos que los pasajeros sepan valorar lo que le cuesta día a día al taxista tener las cosas en regla. Cuando piense en tomarse cualquier servicio, que piense en el taxi, porque el taxi está en regla para circular por la calle. Por eso, les pedimos por favor que nos ayuden, que en este momento donde realmente está difícil, que consuman el taxi porque nosotros necesitamos ayuda de la población. La idea es que el usuario no mire solamente una tarifa que cree que es regalada, porque hay cosas de por medio que nosotros tenemos que pagar para darle seguridad a los pasajeros en sus viajes” concluyeron.



