Cultura y Espectáculos

¡Un tarzán italiano, un paramédico y un hit mundial!

Por Germán Ciganda*

‘Tarzan Boy’ es sin dudas el título de uno de los temas más icónicos de la década de los 80’s. Y si somos de aquellas personas que no prestamos mucha atención a los títulos de las canciones, ni al origen, ni a la formación de las bandas -sobretodo si son extranjeras-  al escuchar este tema podríamos suponer, tranquilamente, que se trate de algún grupo británico o estadounidense. 

¡Pero no! Todo tuvo origen en la ciudad de Milán -Italia- a mediados de los años 80’s.

‘Tarzan Boy’ -publicado en el año 1985- fue el tema de difusión del álbum debut del grupo italiano Baltimora, llamado: ‘Living in the Background’. Dicho álbum fue grabado en el Estudio ‘El Cortile’ de la ciudad de Milán, Italia, y  mezclado posteriormente en el Estudio Paradise, en Munich, Alemania.

El grupo Baltimora -que aunque si bien era una agrupación, solo uno de sus integrantes se exhibía en público: el cantante- tuvo una estrepitosa, pero fugaz permanencia en el firmamento musical internacional, durando tan sólo dos años. 

El rostro visible de Baltimora era, por aquel entonces, el de un desconocido joven bailarín, actor y cantante norirlandés llamado Jimmy McShane, quien había llegado por primera vez a la ciudad de Milán a principios de los años 80’s, cuando estaba participando como corista en el tour de la cantante inglesa Dee D. Jackson.
 
Luego, McShane dejó de hacer coros para Jackson y decidió quedarse a vivir en Milán para probar suerte. Cantó por algún tiempo en el underground milanés, pero sin éxito. Mientras tanto se ganaba la vida como paramédico de la Cruz Roja de Milán, hasta que se cruzó por casualidad con un músico italiano que le cambiaría la vida para siempre: Maurizio Bassi.

Bassi era un joven y talentoso músico y compositor italiano, que a principios de los 80’s ya estaba incursionando en Italia con notables composiciones en un emergente campo musical de aquel entonces, denominado: ‘Italo disco’, un subgénero de la música disco.

Maurizio Bassi, quien ya estaba trabajando en el proyecto Baltimora, viendo las cualidades artísticas de McShane -sobre todo, la cualidad de actor- no dudó en ofrecerle a este joven norirlandés, ser parte del proyecto; pero con una condición: no debía cantar, ¡sino ‘simplemente’ hacer playback! McShane aceptó. 

Pero entonces ¿quién cantaría…? 

Bassi, la mente creadora de Baltimora, ya sabía obviamente quién sería la voz que se encarnaría en McShane; una voz que llevaría a dicha agrupación a conocer el éxito planetario.
 
Y fue así que el hit ‘Tarzan Boy’ fue compuesto justamente por Bassi -en la música- con la participación de Naimy Hackett -en la letra-. Pero Bassi no sólo se limitó a componer ‘Tarzan Boy’ y a producir el grupo, ¡sino que además grabó con su propia voz dicho tema, y todos los demás temas de Baltimora. 

Dicho de otro modo, ¡Jimmy McShane fue contratado para hacer playback con la voz de Maurizio Bassi!

Por lo tanto, McShane nunca cantó ningún tema del grupo Baltimora, y gran parte del público desconocía el rostro, y hasta la existencia de Bassi.

Aunque era evidente que McShane hacía playback en sus presentaciones televisivas -algo muy común en muchos artistas- nadie sospechaba que la voz que se escuchaba no era la suya.

De hecho, era un secreto celosamente custodiado en su momento, hasta que se descubrió abiertamente muchos años después, pero sin que esto le causara ningún daño de imagen a la banda, que además ya estaba disuelta.

El segundo y último álbum de estudio de Baltimora fue ‘Survivor in Love’ (1987) con su tema difusión ‘Woody Boogie’, un tema también muy pegadizo, que si bien tenía todas las características para ser un hit, no logró alcanzar el mismo éxito que tuvo el tema ‘Tarzan Boy’.

Luego del segundo disco de Baltimora, Bassi disuelve definitivamente la agrupación y Jimmy McShane decide volver a su ciudad natal: Derry, en Irlanda del Norte, donde moriría algunos años más tarde -en 1995- a tan sólo 37 años.

Por otro lado, también hay que destacar -y hablo a título personal- que Jimmy McShane no fue un joven irresponsable que se divertía haciendo playback para ganar dinero fácil engañando a la gente, sino que fue un talentoso intérprete corporal, que a través de su profesión de actor supo hacer muy bien su trabajo, que consistía en ser la parte visible del proyecto Baltimora, poniéndole el rostro, el cuerpo y el alma a una canción que se convertiría en uno de los mayores hits de la historia de la música disco.

Y fue así que ‘Tarzan Boy’ se convirtió en un éxito mundial, y sigue siendo hasta el día de hoy una de las canciones más emblemáticas y amadas de aquella gloriosa década de los 80’s.

*Germán Ciganda, escritor y compositor argentino (de Posadas-Misiones) radicado en Italia hace casi dos décadas. Divulgador y conferencista del librepensamiento racionalista. Escribe además, artículos para diferentes revistas universitarias y blogs de filosofía, música, humanismo, agnosticismo y principalmente, ateísmo. Tiene actualmente publicados siete libros. Entre sus obras más destacadas están: ‘El joven escéptico’, ‘El Dios aparente’ y ‘El hereje tiene la palabra’

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