
8M: con críticas a la Justicia, mujeres pararon y marcharon en todo el país
Con reclamos a la justicia y un reclamo en contra de los femicidios y la precarización laboral, miles de mujeres y disidencias pertenecientes a agrupaciones feministas, políticas y sociales de todo el país pararon y marcharon este miercoles en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
En la ciudad de Buenos Aires, hubo diferentes movilizaciones, actos y otras actividades, entre ellas una marcha y concentración frente al Congreso de la Nación. La marcha hacia el palacio legislativo colmó desde las 16 las siete cuadras que separan la Avenida de Mayo de la avenida 9 de Julio con cantos, pancartas y hasta tatuajes que reivindicaban derechos y conquistas.
El documento que se leyó en el escenario instalado frente al Congreso levantó “una vez más las banderas de la lucha contra toda forma de opresión y explotación en Argentina y el mundo entero”. Y agregaron: “Las históricas movilizaciones por el NiUnaMenos, por el derecho al aborto legal y los 8M han mostrado el enorme poder de las mayorías en las calles”.
En ese marco, el documento giró sobre cuatro puntos: “con ajuste y sin justicia social no hay democracia”, “con mafia judicial no hay Democracia”, “con violencia política no hay democracia” y “por la soberanía de nuestros cuerpos, territorios y vidas”.
“El poder judicial, el menos democrático de los poderes, es machista, clasista y racista. La mafia judicial hoy es la herramienta que las derechas locales y regionales usan para perseguirnos, pretenden silenciarnos y disciplinarnos, por eso decimos que es una deuda con nosotras la democratización de la justicia”, expresaron en el segundo de los puntos.
En ese sentido, exigieron “el Juicio Político a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y la destitución de sus actuales integrantes”, a la vez que repudiaron “la proscripción de (la vicepresidenta) Cristina Fernández de Kirchner y la persecución política”.
Y finalizó: “Somos nosotras, las mayorías, las trabajadoras, las mujeres, las jóvenes, las disidencias, las que tenemos la fuerza para conquistar nuestros reclamos y construir otro camino: el de una sociedad emancipada donde cada persona pueda decir con orgullo ‘este soy’ y este es mi cuerpo y es mi destino; sin patrón, sin cura, sin gobierno que imponga su voluntad haciéndonos vivir miseria y sometimiento”.
La movilización convocada desde el colectivo “Ni Una Menos” reunió a organizaciones sociales, políticas y sindicales, y también a miles de mujeres y disidencias. En las fachadas se repetían pintadas con consignas sobre la igualdad de oportunidades laborales, junto a afiches que reclamaban justicia por víctimas de femicidio o la aparición con vida de jóvenes desaparecidas.
Las columnas de organizaciones como el Movimiento Evita, el Movimiento Popular La Dignidad, la Corriente Clasista Combativa, la Martín Fierro o La Cámpora sumaron la música de bombos y redoblantes. Sobre la esquina de 9 de Julio y Avenida de Mayo, la agrupación “Madres de víctimas de trata” se concentró en el lugar bajo el lema “los prostíbulos son terrorismo de Estado”.
En Rosario, una multitud de mujeres participó de la movilización que finalizó con lectura de un documento en el Monumento Nacional a la Bandera. Allí, las mujeres dieron lectura a una extensa proclama por los derechos de mujeres, lesbianas, travestis, trans e identidades no binarias. Entre los principales reclamos, pidieron “igualdad de género, más puestos laborales para mujeres, el cese de la violencia machista y ‘basta de femicidios'”.
En la ciudad de Córdoba se llevaron a cabo dos marchas que arrancaron en simultáneo a pocas cuadras de diferencia y se unificaron para finalizar con una masiva concurrencia frente al shopping Patio Olmos. Las movilizaciones se iniciaron a las 17 desde Colón y Cañada (Asamblea Ni Una Menos Córdoba) y Colón y General Paz (Alerta Feminista), en las que encabezaban diferentes reclamos, como el “No a las violencias patriarcales”.
“Somos el grito de las que ya no están”, “vivas nos queremos” y pedidos de justicia individual y colectivos por cada una de las víctimas de femicidios y violencia de género marcaban las pancartas de las participantes. Además hubo marchas en grandes ciudades de la provincia como Río Cuarto, Villa María, San Francisco, Villa Carlos Paz, Alta Gracia y Río Tercero. Por su parte, el Gobierno de la provincia presentó hoy el Mapa de las Mujeres y la creación de la Comisión Provincial de los Derechos de las Mujeres de Córdoba.
Por otra parte, el gobernador de Chubut, Mariano Arcioni, destacó los “1.100 millones de pesos de presupuesto que destinará este año la provincia a programas jurisdiccionales que promueven derechos con base en mujeres y disidencias”. El objetivo, indicó Arcioni, es “cerrar las brechas de desigualdad” y fomentar las acciones territoriales que, entre otros propósitos, “protejan y asistan a personas y familias que sufren violencia de género”.
Los programas incluyen la implementación de Ley Micaela, el Programa de Justicia Menstrual del Ministerio de Salud, políticas de acceso a empleo para mujeres y personas trans, capacitaciones sobre Género y Diversidad y el fortalecimiento de estas áreas en comunas y municipios.
En San Luis, cientos de mujeres marcharon por las calles céntricas de la capital con cánticos en reclamos de sus derechos y pedidos de justicia por los femicidios ocurridos en la provincia.
En una de las dos marchas, las manifestantes realizaron “8 paradas feministas”, donde se detuvieron frente a instituciones del Estado para reclamar derechos laborales, denunciar violencia policial, femicidios y por la aparición con vida de Guadalupe Belén Lucero, la nena que desapareció haces más de un año y medio. La otra marcha fue en la plaza Pringles desde donde se movilizaron hasta el Poder Judicial.
En Tierra del Fuego, el frío, la lluvia y el viento no fueron obstáculos para las cientos de mujeres que marcharon este miércoles. En Ushuaia, la Colectiva Feminista organizó una concentración frente a la sede del Superior Tribunal de Justicia (STJ), para luego realizar una marcha que concluyó en la Plaza Cívica frente al Canal Beagle, donde realizaron un acto bajo la consigna “Con esta justicia no hay derecho ni democracia. La deuda es con los trabajadores”.
Por su parte la Colectiva Feminista de Río Grande llevó a cabo una vigilia con una olla popular e intervenciones artísticas desde anoche frente a la sede del Ministerio de Trabajo. En este caso bajo la consigna “La deuda es con nosotras”, las agrupaciones de visibilizaron “las exigencias del movimiento en materia de igualdad de género en los diversos ámbitos de la sociedad, sobre todo el laboral”.
En Jujuy, un grupo de mujeres mostró la “fuerza de sus ancestras” al hacer escuchar sus cajas y entonar anatas y sikus, para luego sumarse a la lucha de las madres del dolor y familiares de víctimas de femicidios. A su vez, las colectivas organizadas también coparon los espacios públicos y dejando en claro “la ausencia del Estado”.
En el microcentro de la Capital de Corrientes bajo la consigna “El Estado es responsable. Valdés (Gustavo, gobernador) la deuda es con nosotras”, cientos de mujeres partieron desde la plaza Cabral para realizar paradas en el Ministerio de Salud y la Municipalidad capitalina, donde denunciaron la “precariedad laboral” de las mujeres. También se concentraron frente al Superior Tribunal de Justicia, donde reclamaron una “Justicia con perspectiva de género”.
En la capital mendocina una numerosa columna de mujeres y disidencias encabezada por el colectivo Ni Una Menos se concentró pasadas las 18 en el kilómetro Cero de esta capital. “Señor, señora no sea indiferente, nos matan a las pibas en la cara de la gente” cantaban algunas de ellas.
“Este #8M marchamos por nuestros derechos laborales. Mujeres, lesbianas, travestis, trans, intersexuales y no binarios inundamos las calles y las redes” indicaron en la convocatoria en las redes sociales desde el colectivo Ni una Menos de Mendoza.
Miles de mujeres catamarqueñas también se reunieron para marchar a las 18 horas en la plaza 25 de Mayo. “Vengo a marchar por mis compañeras, por las mujeres catamarqueñas que están y por las que ya no están víctimas de la violencia machista”, dijo a Télam Luciana Carrizo, una joven estudiante universitaria.
Fuente: Télam



