Desde este lado

María Adela Antokoletz: “La desaparición de mi hermano significó empezar a comprender la dimensión política de la vida”

Provinciales lunes 14 de febrero de 2022

María Adela Antokoletz, en diálogo con Diario Lateral, compartió parte de su historia de vida, el secuestro y desaparición de su hermano Daniel en noviembre de 1976, su lucha incansable por Memoria, Verdad y Justicia, y resumió en pocas palabras, la importancia de Néstor Kirchner al derogar las leyes de obediencia de vida y punto final, dando un espaldarazo a los juicios por crímenes de lesa humanidad a represores de la última dictadura militar y el terrorismo de estado entre 1976 y 1983.

Por Sergio Centenaro

María Adela, de visita en Misiones, conversó telefónicamente con este medio, y habló de muchos temas en torno a sus años de exilio en España, la importancia de la memoria en la cultura y educación de todos los argentinos y el recuerdo de la lucha incansable de su madre, María Adela Gard de Antokoletz, quién fue una de las fundadoras de Madres de Plaza de Mayo y buscó a su hijo hasta su muerte en 2002.

En el inicio del relato, María Adela, reflexionó sobre su apellido y sostuvo “Uno lo lamenta tremendamente por las tragedias que dieron origen a que se conociera, a que se difundiera en el ámbito de los derechos humanos, es el apellido de mi hermano desaparecido en la ESMA junto con quien era su esposa, Liliana Andrés, en noviembre del 76”. También indicó que el secuestro de su hermano Daniel a manos de grupos de tarea, significó un giro tremendo en su vida y en el modo de interpretar la vida que, hasta ese entonces, pivoteaba casi en exclusividad, en el mundo de la cultura “la desaparición de mi hermano en lo que entonces era la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), (…) esa desaparición para mi significó empezar a comprender la dimensión política de la vida, que la vida no era solo cultura como profesora, sino que era mucho más”, afirmó.

“Debo a mi hermano haber caído del catre, por así decirlo”, soltó María Adela, describiendo el impacto que produjo en su vida semejante angustia.

Azucena Villaflor de Devincenti, fue una de las madres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo. María Adela cuenta la forma en que la conoció poco antes de su desaparición y compartió además detalles de cómo se sucedían los secuestros a un ritmo escalofriante.

Daniel Antokoletz, era abogado especialista en derecho internacional público y había adoptado en forma decidida, la defensa de personas que eran perseguidas, secuestradas y desaparecidas. Esta situación, generó que su madre, María Adela Gard de Antokoletz, una de las 14 madres fundadoras de Madres de Plaza de Mayo, le suplicara que deje de exponerse al peligro. Aunque Daniel tenía planes de tomar distancia de su actividad por el peligro que representaba, fue secuestrado en noviembre de 1976 y aún permanece desaparecido. Su hermana María Adela, nos cuenta pormenores

“Nosotros somos abogados, y nosotros somos cristianos. Como tales, nosotros tenemos un compromiso con todo aquel que sufre injusticias, pero también con los presos políticos”, dijo Daniel Antokoletz, en palabras de María Adela, quien nos comparte razones que pueden explicar el porqué del riesgoso camino elegido por su hermano.

La Asociación Argentina de Derecho Internacional negó en 2011 un reconocimiento a Daniel Antokoletz por ser el único abogado con esa especialidad, desaparecido durante la dictadura militar y esto nos lo cuenta María Adela. “Parece mentira, pero esa asociación se negó a que se aplicara el nombre de Daniel a un tramo de un Congreso que estaba haciendo”, recordó.

La desaparición y secuestro de su hermano, Daniel Antokoletz, las circunstancias y detalles del hecho, son narradas por María Adela, quien relata que “un grupo de tareas, 8 hombres, entraron en la madrugada en el departamento que Daniel y Liliana ocupaban en Palermo y se los llevaron en dos autos, en un viaje breve, en que Liliana años después reconoció que, encapuchada, había estado en la ESMA”.

Recordó el momento en que uno de los secuestradores le permitió a Liliana ver por dos minutos a Daniel, donde lo vio salvajemente torturado y pudieron conversar. Esa fue la última vez que vio con vida a Daniel.

Ya en el año 84, Liliana junto a la mamá de Daniel, logró reconocer que, efectivamente, había estado detenida en la ESMA junto a Daniel “Tiempo después pudo recorrer la parte de afuera de la ESMA junto con mi madre, junto con el secretario de un juzgado, (…) Liliana reconoció las ventanas donde ella había estado, en el piso 3 y creo que en el piso 4 también”, agregó.

Con relación a cómo fueron sus inicios en el trabajo junto a Madres de Plaza de Mayo, María Adela contó que fue desde el primer día. Cuando todavía no habían pasado dos días de la desaparición de Daniel, su madre y ella caminaban del baño al living, del living al corredor que daba al baño y así transcurrieron las horas más angustiantes. Luego habló de su exilio en España, de lo difícil que fue alejarse del país y como siempre elegiría su Patria sobre cualquier otro lugar. 

Luego, en uno de los pasajes de la conversación más detallados, se refirió al significado e importancia de los símbolos como herramienta para sostener la memoria y defenderla. Los monumentos, los reconocimientos y homenajes a detenidos desaparecidos. Su importancia y las corrientes en contra y a favor.

María Adela es Delegada de las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora ante el Parque de la Memoria. Habló de su trabajo allí y de la buena relación que mantiene con la encargada de DDHH del Gobierno de CABA.

Otros de los temas abordados durante la entrevista, tienen que ver con las actividades dentro del Parque de la Memoria. Las visitas de escuelas, de miles de chicos, los talleres (en pandemia virtualmente). Apuntó además que los recorridos deben ser constructivos “Recorridos que traten de transformar al que entra ahí, para que comprenda lo que ha pasado y para que salga con ganas de que eso no pase nunca más”, explicó.

Consultada también acerca de cuál fue el mejor momento de madres de plaza de mayo, recordamos aquella tapa del diario Página 12, donde aparecía el rostro de Jorge Rafael Videla junto a la frase “Nuestro peor momento llegó con los Kirchner”, sobre lo que María Adela respondió sin dudarlo, que fue la mañana del 24 de marzo de 2004, cuando junto con Néstor Kirchner y Cristina Fernández y una multitud de personas entre organismos y agrupaciones de Derechos Humanos, participaron en la Ex Esma y de un momento histórico.

Recordó a Juan Cabandié “De las dos o tres horas que duró el acto, Juan lloró las dos o tres horas”, dijo.

Por último, María Adela Antokoletz, se refirió a una nota que publicó en diario La Nación Hugo Alconada Mon, ese mismo 24 de marzo de 2004, donde el periodista escribió sobre la cantidad de desaparecidos que hay. El artículo giraba en torno a archivos desclasificados del departamento de estado norteamericano y para sorpresa de María Adela, quién detectó en detalle el significado de esos números hace pocos años, terminan siendo muy similares a los que denuncian los organismos de Derechos Humanos en nuestro país, 30.000.

“Para mí, ese artículo de Alconada Mon es trascendente y es otro de los hechos de ese 24 de marzo (2004)”, sostuvo.

Liliana Andres, es la cuñada de María Adela, quien se radicó hace muchos años en la provincia de Misiones y fue uno de los principales motivos de su visita a la tierra colorada. “Donde a ella la requieran en un colegio, por ejemplo, o compañeros de sus hijos, o compañeros de la murga, donde ella ha colaborado con tanto gusto, también. Ahí estará dispuesta”.