Desde este lado

Mauricio Macri es el nuevo presidente del PRO: acordó con Patricia Bullrich y hay unidad

Nacionales martes 19 de marzo de 2024

El fundador del partido consensuó con la exministra las principales autoridades en una única lista. Macri se reunió con Rodríguez Larreta, pero no logró convocarlo. Qué se puede esperar del vínculo con Milei.

Por Lucas Bo

Mauricio Macri es el nuevo presidente del PRO. Pese a que formalmente todavía no asumió, consensuó una lista de unidad con Patricia Bullrich y definió las principales autoridades del partido que fundó. En la fórmula estará acompañado por una intendenta cercana y por un diputado nacional de la mesa chica de la ministra de Seguridad. La Secretaría General quedó en manos de un dirigente apoyado por los responsables provinciales del partido. Horacio Rodríguez Larreta se autoexcluyó, mientras que Diego Santilli y María Eugenia Vidal serán vocales.

Dejadas de lado las tensiones, Macri y Bullrich llegaron a un entendimiento para que haya una representación en partes iguales y cada uno se encarga de designar referentes de los respectivos campamentos. Los gobernadores no estarán en la primera línea, pero sí estarán en el Consejo Directivo y cuentan con la promesa de que habrá una mesa política en la que las decisiones serán debatidas con el interior para dar una representatividad federal al partido. “No están desesperados por ocupar ellos lugares, pero sí reclamaron que se cuide el territorio y a los gobernadores”, marcaron desde el entorno de los mandatarios.

El Destape confirmó que la primera vicepresidencia quedó para la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, mientras que la segunda fue para el legislador y armador bullrichista Damián Arabia. Es un ejemplo del fifty-fifty de la distribución que cerraron Macri y Bullrich en el Consejo Directivo y la Asamblea Nacional. “Estamos bien”, afirmó una dirigente de peso en el partido. “Cada uno va a ceder al resto de los actores”, resumió una fuente del partido que se sentó en la mesa de negociación.

Martínez está dentro del armado político de Jorge Macri, pero cuenta con una muy buena relación con el exPresidente ya que se ganó la valoración con el histórico triunfo que consiguió en la última elección y eso la ubicó como la principal referencia del PRO en el conurbano bonaerense. Un dato no menor y que le permitió tener el aval del bullrichismo es que se mantuvo neutra en la interna presidencial de Juntos por el Cambio. Mientras que Arabia es un diputado que en sintonía con su jefa política es un férreo defensor de las políticas del gobierno nacional. En las últimas horas había circulado la versión de que Macri rechazaba su nombre, pero cerca de la ministra de Milei le aseguraron a El Destape que “no hay poder de veto” por lo que no prosperó su corrimiento.

En cuanto a los 18 vocales que integrarán el Consejo Directivo, El Destape confirmó que a Vidal y Santilli se le suman la exministra de Educación porteña Soledad Acuña; la extitular de la Oficina Anticorrupción Laura Alonso; la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; el exSecretario General de la Presidencia y mano derecha de Macri, Fernando de Andreis, y los intendentes Guillermo Montenegro (General Pueyrredón) y Diego Valenzuela (Tres de Febrero).

Bullrich había amenazado hasta esta tarde con la posibilidad de presentar una lista propia si no conseguía, entendía ella, lo que le corresponde por haber ganado la interna presidencial. Sentía que le ofrecían lo mismo que a actores del larretismo y que no se ponía en valor su representatividad.

Para la Secretaría General el nombre que suena con más chances es el del concejal de Santiago del Estero Facundo Pérez Carletti, aunque el bullrichismo todavía lo resiste y aseguran que eso se define más adelante. El reparo encuentra como explicación que Pérez Carletti apoyó la precandidatura de Rodríguez Larreta. Luego de las PASO, el santiagueño siguió los pasos de Macri y salió a militar a Milei. Cuenta con el respaldo de todos los presidentes del partido en el interior, los mismos que pidieron en enero por Macri al frente de la conducción.

La Secretaría General se encarga de, entre otras funciones de la vida interna, preparar las sesiones del Consejo Directivo conducir los debates del mismo y llevar las actas de sesiones. La decisión de otorgárselo a los referentes del PRO en el interior responde a su reclamo en enero pasado de que el PRO continúe siendo “un actor protagónico en la escena política de nuestro país” como también destacaron la intención de “fomentar un diálogo abierto, constructivo y federal”.

Mientras que en el larretismo aseguran, como había contado este medio tiempo atrás, que la intención del exJefe de Gobierno no cambió y se autoexcluyó de estar en el organigrama. El domingo pasado Macri y Larreta se reunieron para acercar posiciones. El exPresidente pidió el encuentro en el que intentó convencerlo de que se sume pese a que ya conocía de antemano su negativa. En distintas entrevistas que brindó en las últimas semanas se encargó de asegurar que está en contra de “entregarle el PRO a Milei” y ratificó esa postura frente a quien acompañó codo a codo en la gestión de la Ciudad y con el que fundó el partido. “Mauricio lo quería tener adentro, pero Horacio se negó a formar parte de la conducción ni poner a alguien en su nombre porque no está de acuerdo con el rumbo del partido”, reveló un larretista a este medio.

Lo cierto es que la posición de Larreta quedó en minoría en el partido aunque todavía quedan diputados como Álvaro González y Silvia Lospennato o la senadora Guadalupe Tagliaferri que están referenciados en él. Otros, como el caso de Diego Santilli y María Eugenia Vidal, quienes apoyaron su candidatura presidencial, hoy se sientan en la mesa política de Macri y serán vocales del partido en el nuevo mandato que se iniciará el 30 de marzo. Del lado bullrichista y con apoyo explícito al presidente minarquista quedaron exlarretistas como el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, y el exfuncionario porteño Eduardo Macchiavelli.

Macri y Bullrich funcionaban como una sociedad hasta la elección presidencial. Durante la campaña en el bullrichismo acusaron al exPresidente de ser ambiguo en sus movimientos y respaldar a Milei. Con el resultado puesto, ambos protagonizaron el Acuerdo de Acasusso en el que le brindaron su apoyo a quien después triunfó en el ballotage. En ese encuentro Nicolás Caputo les advirtió que no iba a haber un programa de gobierno conjunto.

Luego hubo un cortocircuito entre ambos por la negociación para desembarcar en el Gabinete de La Libertad Avanza. El principal obstáculo para Macri fue y sigue siendo Karina Milei, aunque al Presidente tampoco le sedujo la posibilidad de que el PRO le cope lugares clave como la AFIP, la AFI o Transporte, entre otros. Bullrich negoció a título personal y los Milei cooptaron a la fórmula presidencial de Juntos por el Cambio para los Ministerios de Seguridad y Defensa, que terminó en manos de Luis Petri.

Macri está alineado con el gobierno de Javier Milei, aunque marca distanciamiento con gestos. Mientras en público suele ser el primero en respaldar decisiones como el Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023 que desreguló la economía o la convocatoria al Pacto de Mayo, luego se muestra con un gobernador enfrentado con la Casa Rosada como Maximiliano Pullaro (Santa Fe). O avala la rebelión por fondos que impulsó un mandatario de su partido, Ignacio Torres (Chubut). No da entrevistas aunque semanas atrás lanzó una frase que puede ser tomada como un elogio por el logro que consiguió Milei aunque también como una advertencia por la nula estructura política que muestra. En Expoagro destacó que “la sociedad votó a alguien ajeno al sistema político, es un verdadero outsider”. Y sumó: “Es él, su hermana y las redes sociales”.

Macri consiguió ordenar al PRO, pero lejos está de calmar la interna con Bullrich ya que la misma estará atada a lo que ocurra con el gobierno nacional y la necesidad que estos actores tengan de respaldar con o sin reparos a Milei. Acuerdo y consenso, por ahora.

Fuente: El Destape