Desde este lado

Recortes y Despidos en el Ámbito Científico Argentino genera el éxodo de científicos

Nacionales sábado 30 de marzo de 2024

Trabajadores científicos y académicos se movilizan ante el temor de despidos masivos y recortes en el financiamiento del Conicet, reflejando una profunda crisis en el sistema científico y tecnológico argentino.

En medio de un clima de incertidumbre y malestar, trabajadores del Conicet se congregaron frente a las puertas de la institución para protestar por los recortes presupuestarios y los despidos que se avecinan. La situación, lejos de mejorar, parece empeorar cada día más, dejando en evidencia una política de desmantelamiento que afecta tanto a la investigación científica como a la educación universitaria en el país.

Las alarmas se encendieron ante la posibilidad de nuevos despidos la próxima semana, generando un clima de tensión y preocupación entre los trabajadores. La falta de certezas sobre la cantidad de personas que serán afectadas por estas medidas profundiza la inquietud y el malestar en el ámbito científico.

En diálogo con distintos actores del ámbito científico y académico, se evidencia un panorama desolador. Jorge Geffner, científico y docente de la UBA, denuncia la magnitud de los recortes y despidos, que están llevando a una verdadera fuga de cerebros hacia el exterior. “Se está instaurando un nuevo éxodo de científicos”, advierte Geffner, señalando la falta de inversión y el escaso apoyo gubernamental como principales causas de esta crisis.

La falta de diálogo y consulta por parte de las autoridades agrava la situación, dejando en evidencia la falta de planificación y visión a largo plazo en materia científica y tecnológica. Los recortes indiscriminados y la falta de financiamiento están poniendo en riesgo proyectos de investigación vital para el desarrollo del país.

Ante este panorama desolador, es urgente que las autoridades tomen medidas concretas para revertir esta situación y garantizar el futuro de la ciencia y la tecnología en Argentina. De lo contrario, el país corre el riesgo de quedar rezagado en un mundo cada vez más dependiente del conocimiento y la innovación.

Fuente: En Orsai