
Un millón de personas nos movilizamos por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner y reclamando que se haga finalmente justicia en nuestro país. El primer día de Cristina privada de su libertad fue también el primer día en la construcción de un alternativa real a este modelo autoritario de saqueo. El pueblo argentino, dando muestras de su dignidad, comienza a recuperar su autoestima y poner límites al atropello.
El miércoles 18 de junio quedará en la historia de las grandes movilizaciones populares de nuestro país. Cerca de un millón de personas nos congregamos en la Plaza de Mayo y las avenidas y calles adyacentes-pero también miles se reunieron en todas las provincias argentinas-para reclamar por la libertad de nuestra conductora Cristina Fernández de Kirchner, presa política de este régimen mafioso donde los grandes medios de comunicación y el Partido Judicial se complotan para defender los intereses de un puñado de grupos económicos y persiguen y condenan a quienes no agachan la cabeza y deciden enfrentarlos. Máximo Kirchner lo definió como el “Día de la Dignidad del Pueblo”.
En contraste, estamos viviendo un modelo económico que, según sus palabras, es insostenible y tiene fecha de vencimiento, porque funciona en base a “dólares alquilados”.
“¿Cómo se sostiene un modelo económico donde la gente tiene que tarjetear la comida del día a día y después no puede pagar la tarjeta? ¿Cómo subsiste un país donde es mucho mejor comprar comida, viajar, comprar ropa afuera porque es más barata de lo que está aquí adentro del país?”, reflexionaba Cristina con nosotros. Y derivaba: es precisamente porque el poder económico sabe que el modelo se cae, que de la mano del servil Partido Judicial la meten presa ahora, para evitar que gane las elecciones. “Lo que parecen no entender es que pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar a todo el pueblo argentino. Los que están asustados no somos nosotros, son ellos (…) porque saben que pierden”.
Fuente: lacampora.org



