
Brieger analiza la política exterior de Trump: “Es la encarnación del destino manifiesto, un sujeto que no deja de asombrarnos”
En una extensa entrevista, el analista internacional Pedro Brieger disertó sobre la violenta retórica y las acciones del presidente estadounidense Donald Trump, a quien describió como un sujeto novedoso y difícil de analizar. Al referirse al secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro, Brieger fue contundente: “Lo que sí sorprende es el hecho de secuestrar a un presidente. Esto es insólito, porque está claro que es un secuestro”.
El analista destacó el lenguaje personalista de Trump, marcando una diferencia con sus predecesores. “Él todo el tiempo dice yo, yo voy a controlar el petróleo, yo voy a hacer esto. Yo considero, y esto también es novedoso, ¿no?… George Bush hijo, cuando invadió Irak. No usaba el yo. Nixon no hablaba en primera persona. ¿Deseas el interés de los norteamericanos?”. Para Brieger, esta actitud se enmarca en una visión histórica de Estados Unidos: “En Estados Unidos hay una visión histórica de creer que tienen un destino manifiesto… Y Trump es la encarnación de esto”.
Uno de los temas descolocantes que abordó fue el súbito interés de Trump por Groenlandia. Brieger lo explicó desde la geopolítica y la distorsión cartográfica: “El Ártico lentamente va perdiendo su hielo y cada vez hay más agua y cada vez más puede haber rutas navegables además de petróleo y otros minerales”. Criticó la mirada eurocéntrica: “Recordemos que en los planisferios que estudiamos en los colegios, por lo general Europa aparece en el centro del mundo… África más chiquita que, por ejemplo, Groenlandia. Para tomar un ejemplo, sabemos que África es mucho más grande”.
Al comentar el alineamiento del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos e Israel, Brieger fue mordaz: “su lectura del mundo es Estados Unidos. Yo me tengo que alinear con el poderoso. Agrega a Israel por cuestiones personales, místicas, difíciles de entender”. Cuestionó la imagen idealizada que, según él, tiene Milei de Israel: “ellos creen que Israel es un país de rubios, blancos, de ojos celestes, que es el mundo occidental… gente que nunca pisó un mercado en la ciudad de Tel Aviv, que no tiene nada que ver con el mundo occidental, pero en realidad parece un mercado de Egipto”.
Brieger desmontó la noción abstracta de “valores occidentales” usada para justificar intervenciones: “¿Cuáles son los valores del mundo occidental?… ¿Es el holocausto judío?, ¿el holocausto de gitanos?, ¿el colonialismo bárbaro de los belgas?, ¿de los españoles…? No pasaron ni cien años de hornos crematorios. Esos son los valores del mundo occidental”. Señaló la hipocresía en el uso del lenguaje: “Donald Trump puede atacar a un país, secuestrar a un presidente. Y en la BBC de Londres instruyen a los periodistas que trabajan ahí a no usar la palabra secuestro, a decir captura, abducción”.
Finalizó reflexionando sobre la imprevisibilidad de Trump y el año por venir: “no es ningún pavote, mide sus acciones, pero sorprende el secuestro de Maduro, entonces, vos decís: -No, no puede tomar Groenlandia-, no se puede descartar, -no puede tomar Panamá- otra vez, no se puede descartar”.



