
La encrucijada del sindicalismo en Misiones: entre la unidad urgente y la sumisión política
En su editorial matutina, el conductor Sergio Centenaro lanzó un duro diagnóstico sobre la actualidad gremial en la provincia y el país, apuntando directamente a la inacción de los dirigentes frente a la crisis económica.
Con un tono de advertencia, señaló que “el sindicalismo debe unirse en la República Argentina” y criticó la falta de comunicación entre los líderes de los distintos sectores, describiendo a dirigentes que “llevan un récord en tiempo en el que no suenan sus teléfonos para coordinar alguna acción conjunta”. Para el periodista, esta desconexión facilita el avance sobre los derechos laborales, permitiendo que el ajuste recaiga con todo su peso sobre los trabajadores.
Centenaro fue enfático al describir la precarización que sufren los empleados que intentan resistir de manera aislada. Explicó cómo la falta de una estructura colectiva de defensa deriva en abusos patronales, donde el jefe impone condiciones arbitrarias: “Si querés irte de vacaciones, bueno, deberías pensarlo un poco mejor… Y te vas a ir cuando yo disponga que te tenés que ir”. Esta situación, advirtió, incluye jornadas laborales extendidas sin compensación y despidos en cuotas, sentenciando que “ese es el problema cuando se lucha individualmente, cuando no tenés nadie que te proteja”.
El editorial puso el foco en la provincia de Misiones, exigiendo que se rompan los lazos de dependencia con el poder político local. Centenaro denunció la existencia de sindicalistas que postergan la defensa de sus afiliados por obediencia partidaria, afirmando que “están esperando la venia de Carlos Rovira para ver cuándo sí y cuando no pueden protestar”. En un pasaje particularmente duro, calificó a estos dirigentes de vender su alma: “muchachos, son unos carneros, son unos entregadores… Ustedes están bárbaro, pero los trabajadores no”.
La convocatoria a la acción fue clara: recuperar la mística de lucha y organización. El conductor recordó las movilizaciones recientes como un ejemplo a seguir, preguntando retóricamente: “¿Recuerdan ustedes? El acampe de mayo de 2024. Eso fue unidad y esa unidad puede volver”. Para Centenaro, la situación actual es incluso peor que en aquel entonces, lo que justifica una reacción inmediata de las bases y la dirigencia.
Finalmente, el llamado a la unidad abarcó a todos los sectores del espectro laboral misionero, desde docentes y judiciales hasta policías y personal de salud. “¿Qué pasa con los sindicatos?… ¿Qué pasa que estamos todos tan quietos?”, cuestionó. La conclusión del editorial fue un ultimátum para que los gremios dejen de lado las disputas internas y se enfoquen en recuperar salarios y condiciones laborales, advirtiendo que “los sindicatos deben unirse en Misiones y deben comenzar las acciones de fuerza”.
El mensaje cerró con una exhortación a blanquear la situación real de cada organización “puertas adentro” y a trabajar seriamente por la recuperación de fuentes de trabajo. Centenaro dejó en claro que la pasividad ya no es una opción viable frente al deterioro del nivel de vida, sentenciando: “Es ahora o prepárense para ser víctimas de su propia quietud”.



