
Pedro Brieger analiza la parálisis electoral en Perú: 25 días de incertidumbre y el “modelo” del ajuste minero
El analista internacional Pedro Brieger conversó con Sergio Centenaro sobre la inédita situación política que atraviesa Perú, donde tras casi un mes de las elecciones generales, aún no hay una proclamación oficial de resultados para la primera vuelta.
Brieger destacó el doble estándar de los medios hegemónicos al comparar esta demora con otros procesos electorales de la región, como el de Venezuela o Bolivia.
Perú ha batido un récord regional de ineficiencia administrativa: “Se han cumplido 25 días sin tener proclamación de resultado oficial de la primera vuelta. Acaban de superar por un día a Honduras”. Brieger cuestionó por qué este hecho no genera el mismo escándalo internacional que otros casos: “Cuando hay una elección en Venezuela te machacan día y noche con el tema de las actas… 25 días Perú rompe el récord en América Latina y prácticamente no se habla de Perú”.
El análisis se profundizó en la fragilidad institucional del país andino, caracterizado por una enorme fragmentación política. En las últimas elecciones se presentaron 35 candidaturas y ninguna alcanzó el 20% de los votos. Además, Brieger recordó que los seis presidentes electos desde 1990 han enfrentado procesos judiciales o están presos, lo que genera un descrédito absoluto en la sociedad.
A pesar de ser una potencia minera mundial, Perú mantiene niveles alarmantes de desigualdad. Brieger fue contundente: “Perú es una potencia minera… Y sin embargo en Perú cerca del 60% de la población vive en la pobreza en diferentes condiciones de pobreza. Y el trabajo más común en Perú es el informal”. Criticó la “teoría del derrame” neoliberal, señalando que la riqueza de recursos como el cobre, zinc y plata no llega a la población, mientras el Estado se retira de sus funciones básicas.
Respecto al balotaje, la disputa se centra entre la derecha de Keiko Fujimori y el candidato progresista Roberto Sánchez. Brieger advirtió sobre la campaña de los medios hegemónicos para vincular a Sánchez con sectores radicales y así asustar al electorado. “Ya están pensando, no queremos otro Pedro Castillo preferimos a una Fujimori, aunque sea corrupta, aunque venga de una familia corrupta, antes que alguien que venga de los sectores populares”.
Finalmente, el analista señaló que Perú es visto como un “modelo” por economistas neoliberales argentinos, como Luis Caputo, debido a su estabilidad macroeconómica funcional a las grandes empresas. Sin embargo, advirtió que ese modelo se basa en la destrucción del trabajo formal y la anulación de la política como herramienta de transformación para las mayorías populares.



