
El peronismo frente a la proscripción: el llamado de Centenaro a liberar a “la mujer” que conduce
En una editorial cargada de definiciones doctrinarias, Sergio Centenaro analizó la crisis de representación que atraviesa el movimiento nacional y popular, centrando su discurso en la figura de Cristina Fernández de Kirchner.
El conductor de “Con Fundamento Kriollo” comenzó recordando la jerarquía de valores establecida por Juan Domingo Perón, donde el bienestar de la nación prima sobre cualquier ambición personal. Para Centenaro, esta escala es el ordenador necesario para una organización que pretende “vencer al tiempo” y neutralizar a quienes intentan deformarla desde adentro.
El análisis se centró en la situación judicial de la expresidenta, a quien el periodista describió como una dirigente “secuestrada” por el poder concentrado, identificando al Grupo Clarín como un actor central en este proceso. Centenaro fue tajante al citar una frase que define la tensión actual: “Clarín es un arma en la cabeza de la democracia argentina“. Esta denuncia de ausencia democrática se fundamenta en la proscripción efectiva que, según el editorialista, pretende anular la voluntad del pueblo argentino.
Durante el segmento, se recuperaron audios históricos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández para subrayar la coherencia histórica frente a los ataques mediáticos. Centenaro citó textualmente las palabras de la exmandataria en diciembre de 2022: “nunca voy a ser mascota del poder, nunca voy a ser tu mascota Magnetto“. Esta postura de intransigencia frente a los poderes fácticos es la que, según el periodista, justifica la persecución y el actual confinamiento de la líder peronista.
La editorial también abordó las internas dentro del Partido Justicialista, criticando a aquellos dirigentes que “se abrazan con dirigentes que han puesto en prisión y que han secuestrado a Cristina Fernández”. Centenaro cuestionó la legitimidad de quienes utilizan al peronismo como una mera “prenda electoral” sin respetar el piso común que exige la denuncia de la injusta detención de la conducción nacional. Para el periodista, no hay unidad posible sin un compromiso explícito con la defensa de los intereses de la Patria.
Hacia el final, Centenaro propuso una actualización de las verdades peronistas para el siglo XXI, ajustándolas a la realidad de la conducción femenina del movimiento. Según su visión, el esquema tradicional ha mutado: “primero está la Patria segundo el Movimiento y por último, acostumbrábamos a decir los hombres, hoy decimos una Mujer“. Esta “mujer que hay que liberar” se convierte en el centro del accionar político de cara al 2027.
El cierre fue un llamado a la movilización conceptual y política bajo la consigna “Patria Movimiento y Cristina“. Centenaro insistió en que el sistema institucional argentino está “podrido y perverso”, y que la única forma de restaurar una democracia sana es mediante la transformación profunda de las estructuras de poder que permiten el “despojo y saqueo” del pueblo.



