
Pedro Brieger desmantela el relato del “fracaso” de las izquierdas: “Los gobiernos de derecha no piensan en la vivienda para la mayoría”
En una intervención cargada de profundidad analítica, el periodista y especialista en política internacional Pedro Brieger cuestionó la matriz discursiva que intenta instalar el fracaso de los movimientos populares en América Latina.
En diálogo con Sergio Centenaro, Brieger partió de una pregunta provocadora: “¿Fracasaron las izquierdas o nunca las dejan gobernar?”, para luego argumentar que el verdadero fracaso histórico pertenece a las gestiones conservadoras que han dominado el continente.
Brieger realizó un recorrido histórico para demostrar que, durante el siglo XX, los proyectos populares apenas tuvieron margen para desarrollarse debido a interrupciones violentas. “Prácticamente no hubo gobiernos populares en el siglo XX… Todos los otros fueron derrocados por golpes de estado”, sentenció, mencionando casos emblemáticos como los de Salvador Allende, João Goulart y el propio Juan Domingo Perón.
El analista denunció que el discurso del “fracaso” es una construcción de los medios hegemónicos para ocultar las trabas estructurales que enfrentan estos gobiernos. “achacarle el fracaso a los gobiernos populares con todas las trabas que tuvieron es parte del discurso hegemónico de los grandes medios de comunicación”, explicó Brieger, subrayando que estos proyectos deben gobernar con el aparato judicial, el poder económico y el sistema electoral en contra.
En contraposición, señaló que la derecha es la responsable de las carencias estructurales de la región. Al referirse al déficit habitacional, fue contundente: “¿Por qué no todos los argentinos y argentinas tienen una vivienda digna? … O sea, es el fracaso a la derecha. Lo que pasa que nos han instalado que el fracaso es de las izquierdas”. Según Brieger, mientras el peronismo y los movimientos populares piensan en la vivienda social, los sectores conservadores solo proyectan para minorías privilegiadas.
La política exterior de Estados Unidos también fue eje central del análisis. Brieger rechazó la idea de que Washington haya descuidado su “patio trasero” por estar ocupado en Asia u Oriente Medio. “Estados Unidos, el imperialismo, nunca nunca descansa. Nunca”, afirmó, citando la continuidad del Plan Colombia y los golpes contra Manuel Zelaya, Fernando Lugo y Evo Morales como pruebas de una vigilancia constante sobre la región.
Para finalizar, el analista destacó que, a pesar de la actual ola de extremas derechas, la historia se compone de “avances y retrocesos”. Brieger concluyó con una reflexión optimista sobre la resistencia de los pueblos: “el límite de lo que ellos puedan hacer lo va a poner la gente en un determinado momento”, reafirmando que los impulsos de la vida, como la solidaridad y el esfuerzo colectivo, no se mueven únicamente por dinero como pretende el discurso dominante del emprendedurismo.



