
Alarma en el establishment por el programa de Caputo y Milei
La política cambiaria y la restricción a la emisión monetaria, banderas del Gobierno, fueron criticadas como principales causantes de la recesión. Las advertencias que realizaron.
Economistas de diversas vertientes de corrientes tradicionalmente liberales coincidieron en las últimas horas en expresar críticas de fondo al programa económico de Luis Caputo y Javier Milei. La política monetaria fue el eje de varios de esos cuestionamientos. En sentido contrario a lo que habitualmente pregonan el presidente de la Nación y su ministro de Economía, las advertencias de reconocidos economistas del establishment es que sin más plata en el mercado, no hay chances de reactivación y el plan económico se empieza a tornar “insostenible”. Por otra parte, la consideración coincidente en este grupo de economistas es que la estabilidad del tipo de cambio no es producto de la libre competencia sino que está impuesto por el gobierno, lo que en definitiva se resolverá con mayores presiones sobre el dólar.
Pablo Goldín, de Macroview, señaló que al modelo económico “le está fallando la falta de moneda, una cantidad suficiente de pesos en la calle y los bancos, para que la actividad fluya, se nutra y se lubrique”. En declaraciones a la agencia Noticias Argentinas, dijo que “detener la inflación con la economía muerta no es un buen negocio: eso no es un programa exitoso”. Además, puso énfasis en señalar que “cuando no hay suficiente liquidez para mover la economía, “empiezan a haber problemas para recaudar y se hace más difícil el equilibrio fiscal”.
Por otra parte, apuntó que la estabilidad del dólar “no es el resultado de un mercado libre de oferta y demanda”, ya que las empresas no pueden comprar en el mercado único y las autoridades van graduando el sistema para que el dólar converja hacia un valor determinado. Al ser consultado si la respuesta necesaria era una devaluación, dijo “no es devaluar, es ir hacia lo que defina la oferta y la demanda”.
Mientras actividades como la energía, el agro, la minería y poco más sostienen la actividad económica, el resto, aproximadamente el 80 por ciento de la economía, está quedando al margen por la depresión del consumo y el valor del dólar que los ubica en condición no competitiva, coincidieron varios de los consultados. Luis Palma Cané, experto en mercados internacionales, y Carlos Melconian, ex presidente del Banco Nación, entre ellos.
Palma Cané señaló que este modelo “no es sostenible en el tiempo”. Insistió en que las reglas vigentes determinan “una economía partida en dos”, con “serios problemas de empleo y crecimiento”. Coincidió con Goldín en que es una economía “con muy poca liquidez, no hay crédito y sectores que no terminan de recomponerse. Es una situación de equilibrio inestable, muy en el borde que ante el menor movimiento puede desestabilizarse”.
Comentó, para ilustrar su opinión, que un programa que en dos años y medio provocó la pérdida de 30 mil empresas y 250 mil puestos de trabajo registrados es insostenible, ya que además no tiene visos de cambiar el rumbo. También se refirió al drama de la mora de los deudores de créditos personales (y los de empresas también en alza) como “una situación desastrosa.
A su vez, Melconian sostuvo que el plan económico de Caputo está entrando “en un callejón complicado”. Señalo que al mismo tiempo que está necesitado de recuperar la actividad económica, “enfrenta el desafío de bajar la inflación y acumular reservas”. “Ya no puede apuntar a todos los objetivos al mismo tiempo: tendrá que elegir”.
El ex titular del Banco Nación en la primera etapa de la presidencia de Mauricio Macri advirtió que “la estabilidad cambiaria, la política monetaria y la necesidad de recomponer reservas comienzan a entrar en tensión, y a confrontar a su vez con ls posibilidad de recuperar la actividad económica.
La industria manufacturera y la construcción aparecen, en la visión de los economistas mencionados, como dos de las actividades más perjudicadas por la falta liquidez en el mercado. Una, la industria, por su dependencia del mercado interno. La otra, la construcción, por su necesidad ineludible de que haya crédito. La apertura del crédito en dólares a sectores o personas que no están en capacidad de generar dólares con su propia actividad no fue señalada como una solución al problema. Al contrario, dos ex funcionarios lo calificaron como un grave error y advirtieron sobre los riesgos que implica esa política.
Dos ex funcionarios del último equipo económico de Mauricio Macri se manifestaron duramente críticos de la decisión del actual gobierno de flexibilizar los créditos bancarios en dólares. El ex ministro de Economía Hernán Lacunza y el ex titular del Banco Central Guido Sandleris se expresaron en los siguientes términos.
“Ya hicimos eso a fines de los noventa y terminamos con la pesificación asimétrica, no cometamos los mismos errores”, advirtió en declaraciones radiales Lacunza.
“Después de la crisis de 2001 se establecieron regulaciones que dividieron al sistema bancario en dos segmentos (pesos y dólares), aislados entre sí. Los depósitos en dólares solo podían prestarse, esencialmente, a quienes también generaban dólares. El objetivo era evitar que una fuerte depreciación del peso volviera impagables esos créditos y terminara poniendo en riesgo la capacidad de los bancos para devolver los depósitos en dólares”, precisó Sandleris.
En ese sentido, expresó que esa regulación permitió que el país “atravesara todas las crisis cambiarias desde 2001 sin sufrir una crisis bancaria”. “No fue casualidad: fue el resultado de haber aprendido una lección muy costosa”.
Fuente: Página 12



