
“El caso de las cabezas cortadas”: la obra inédita de un autor casi secreto al que vale la pena descubrir
Relato ilustrado
La novela gráfica fue escrita por el cineasta y escritor español Gonzalo Suárez cuando tenía 24 años. Luego filmaría más de 20 películas y publicaría 25 libros.
La frase “secreto a voces” define a la perfección y por partida doble lo que representa la distribución en Argentina del libro El caso de las cabezas cortadas, del español Gonzalo Suárez. Por un lado, porque el nombre del autor es, salvo para un puñado de iniciados, casi desconocido en nuestro país. Y eso que el hombre en cuestión tiene una carrera en el cine que acumula más de 20 largometrajes —varios de los cuales fueron reconocidos en los cenáculos más prestigiosos del séptimo arte, como los Festivales de Cannes, Berlín o San Sebastián—, todos ellos basados en guiones propios.
Por no hablar de los 25 libros que lleva publicados desde la década de 1960 hasta la actualidad, o de sus trabajos en los terrenos del teatro y la ópera, que dan cuenta de un artista total en el campo de la narración. Por el otro, porque este libro que ahora está disponible en las librerías locales, editado por el sello español Nórdica Libros, es una novela gráfica que Suárez escribió en 1958, a los 24 años, pero que recién ahora se publican por primera vez, ampliando todavía más el ya inmenso radio de acción en el que este artista viene construyendo su obra desde hace más de seis décadas.

Siguiendo con la tradición de trasladar las etiquetas de la literatura al ámbito de la historieta, podría decirse para empezar que El caso de las cabezas cortadas no es una novela gráfica sino, en realidad, una nouvelle gráfica, en virtud de su corta extensión. Una brevedad que esta edición disimula muy bien, gracias a un generoso diseño que pone una página completa a disposición de cada viñeta y otra página más para el texto correspondiente a cada imágen. Esa decisión, que todos los lectores sin dudas agradecerán, convierte a las casi 200 páginas del libro en una medida un poco (bastante) engañosa.
Una obra muy particular
Lo que no es para nada engañoso es el título de esta nouvelle, que se desarrolla previsiblemente en el terreno del policial. Lo cual no es mucho decir, porque El caso de las cabezas cortadas es bastante más que eso. Es cierto que en el relato se percibe bien fuerte la influencia de la serie negra, con un detective atribulado, otro bastante sádico y crímenes atroces (hablamos de cabezas cortadas de verdad). Pero la pluma (y el plumín) de Suárez no se atan para nada a los límites genéricos, permitiendo que el relato sea atravesado con fuerza por el humor, la farsa, el absurdo o el costumbrismo, entre muchas otras cosas que lo atraviesan.

“Una cabeza rodando escaleras abajo no presagia nada bueno, pensó madame López, portera del cul-de-sac de la Gare de Reuilly”, dice la primera línea del libro. Una decapitación en un edificio de departamentos al fondo de un callejón sin salida en los suburbios de París en la década de 1950: más policial negro que eso no se consigue. Pero Suárez desborda la historia de personajes estrafalarios y propone tantas vueltas de tuerca insólitas que es inevitable no avanzar en la lectura con una sonrisa, cuando no una carcajada franca. Un espíritu que sus ilustraciones simples pero elocuentes, que podrían ser una mezcla de Garaycochea, Quino y Landrú, no hacen más que acentuar.
El caso de las cabezas cortadas fue escrito por Suárez en París, ciudad a la que había emigrado en su juventud y donde se ganaba la vida haciendo “los trabajos que nadie quería hacer”, como embalador de supositorios u obrero en la construcción de gasoductos para estaciones de servicio. Según el mismo afirma, muchas de sus vivencias durante ese período, en el que también conoció a quien sería su mujer de toda la vida, alimentaron las rocambolescas escenas de este libro. No por nada el propio Suárez lo define como “una sardónica autobiografía que no lo parece”.

Por todo eso, El caso de las cabezas cortadas aparece como una puerta de entrada perfecta a la obra y la figura de uno de los artistas más importantes y menos conocidos de España, al menos desde Argentina. La mejor forma de empezar a ser parte de este secreto a voces.
Cultura – Tiempo Argentino



