
Un grito desesperado de libertad
Desde la prisión de Loreto, Miguel Ángel Batista (24) transita su segundo año ininterrumpido de detención, acusado de asesinar a Romina Rodríguez, Sargento de Policía en barrio Horacio Quiroga de Garupá. Batista, se comunicó con Diario Lateral para brindar su testimonio y reclamar la libertad para él y su hermano (Braian) mientras la causa avanza.
Por Sergio Centenaro
El 2 de junio de 2020, la Sargento Romina Rodríguez de 27 años, cayó al suelo en la puerta de su vivienda al recibir tres disparos de arma de fuego. El o los asesinos escaparon, aunque no pudieron evitar ser vistos por testigos.
Inmediatamente, a pocas horas de ocurrido el homicidio, la policía irrumpió en la vivienda de la familia Batista y se llevó detenidos a Braian y a Miguel Ángel, que estaban durmiendo.
Desde el 2 de junio de 2020, Miguel Ángel y su hermano, se encuentran privados de su libertad y aseguran que no hay una sola prueba en su contra, por lo que reclaman al Juez de Instrucción 2, Juan Manuel Montes, que los libere en tanto esperan el juicio.
Miguel Ángel Batista, se comunicó telefónicamente con este periodista, para solicitar la posibilidad de expresarse, en medio de grandes expectativas por lo que podría decidir el juez en esta semana. Por lo pronto, su familia y allegados a la familia, harán una nueva manifestación frente al fuero penal ubicado en calle Santa Fe al 1600, exigiendo la inmediata libertad de Miguel Ángel, Braian, pero también de Walter Adelio, que está detenido en la misma causa.
“Quería que esta llamada y este mensaje sea público, para que se den cuenta de lo que el Juez Montes está haciendo. El Juez Manuel Montes prácticamente me tiene secuestrado a mí y a mi hermano hace dos años y 10 días. No hay ninguna novedad. En el día de ayer (viernes 9 de junio) estuvo mi familia frente al juzgado haciendo protesta. Nosotros estamos esperando la resolución que había presentado mi abogada, la doctora Mónica Sosa”, contó Miguel Ángel a Diario Lateral.
Batista, pidió leer un texto redactado por él, escrito en la soledad de su celda, buscando la forma de atravesar esos muros y hacerle llegar esos pensamientos a Montes, el juez que entiende en la causa “Yo tengo algo escrito acá que quiero que quede asentado en el diario. Bueno, en este cuaderno he escrito lo que creo que me corresponde, lo que es la realidad de lo que estamos pasando y yo no quiero ser uno más de los inocentes que fueron condenados en aquellos tiempos”, señaló.
Y dice: Su señoría me presento a usted con el mayor respeto reiterándole que soy inocente ¿Cuánto tiempo más me tendrán privado de mi libertad? Siendo que en mi contra no hay pruebas contundentes ni testigos que me apunten. Ese día del hecho, del crimen, yo estaba durmiendo, como también tengo testigos que son contundentes, ya que se ha cumplido el plazo de mi proceso y sin preventiva, lo que hoy pido y creo que está en mis derechos, es que se me otorgue la posibilidad de esperar el juicio en libertad, con salidas laborales.
Su señoría, si hay alguna prueba contundente en mi contra quiero saberlo, pero es algo imposible porque yo no tengo nada que ver con lo que pasó. Y bajo juramento le digo que soy inocente y ya no aguanto más. Hoy lo que hago está en mi derecho. No quiero ser uno más de todos los inocentes que fueron condenados. Lo único que le pido hoy su señoría es que me otorgue esa posibilidad de esperar el juicio en libertad ya que pasaron dos años y no se ha encontrado nada que me involucre en el hecho ni como autor ni como participante de lo ocurrido el 2 de junio (2020).
Yo soy inocente y Cámara de fiscales también lo sabe, porque me anularon la preventiva, por eso mismo, porque no soy culpable. Su señoría, Juan Manuel Montes, yo tengo familia, tengo una hija en la calle que, hoy, por lo que estoy pasando está padeciendo.
Siempre laburé y me lo ganaba laburando, transpirando bajo el sol. Su señoría ¿Ha mirado si tengo antecedentes o si he lastimado a alguien? No, nunca.
Con la mano en el corazón, reportando desde Loreto UP1, pidiendo mi libertad, lo vuelvo a reiterar: Soy inocente y estoy pagando un crimen que no cometí ¿Dónde está la justicia?, gobernantes, fiscales ¿Qué les pasa? Esto se llama causa armada, todos lo saben. Quiero una resolución donde está la verdad de todo.
¿Qué está pasando? ¿Están tapando la verdad y nosotros como perejiles? Como dice mi abogada Mónica Sosa, pasando problemas psicológicos, morales y muchas cosas más. Esto se llama secuestro extorsivo, daños psicológicos morales.
Su señoría, sin dudas, nada más que plantearle, muchas gracias.
Miguel Ángel Batista, continuó la conversación apuntando hacia la principal necesidad que desea saldar: lograr su libertad en lo inmediato, aguardando el juicio a la luz del sol “Se ha cumplido el proceso y sin embargo estamos sin preventiva, estamos en gris como me dijo mi abogada. Yo lo único que quiero es que al menos nos den la posibilidad de salir a esperar el juicio afuera hasta que esto acá se aclare bien y el día de mañana, el juez Manuel Montes, se dé cuenta de que en realidad somos inocentes y que estuvimos pagando algo que no, en realidad no cometimos”, sostuvo.
Batista cuestionó al juez Montes, por no dar lugar a la decisión de una instancia superior cuando anuló las preventivas y, por ende, hubieran podido salir inmediatamente. Sin embargo, el juez decidió unilateralmente continuar manteniéndolos tras las rejas. Batista, lo expresó así “Yo sé que el proceso es arbitrario, pero ¿Por qué motivo nos sacaron la preventiva y por qué motivo no nos quieren largar? La verdad que psicológicamente me tiene mal esto. Me está afectando de a poco siendo que soy inocente, lloro mucho e incluso me agarró insomnio que es una enfermedad muy fea. Quiero pedir justicia también por mi hermano Braian que está en la UP4”, recordó.
El joven, que viene de cumplir más de 24 meses en prisión, sin pruebas en su contra, sin orden de prisión preventiva y sin condena, remarcó el deseo de que el juez reconsidere una posición tan dura “Creo yo que su señoría, el juez Manuel Montes nos tendría que otorgar la posibilidad de esperar el juicio afuera siendo que ni una prueba tienen. Nada, nada no tienen. No quiero volver a costurarme toda la boca para que me den esa posibilidad. Quiero que las cosas se hagan bien y el juez Manuel Montes vea las cosas. Si no pasa nada el martes, lamentablemente le vamos a recusar al juez para ver si otro juez puede agarrar la causa porque yo, para mí, el juez es incompetente en la causa de nosotros”, sostuvo con una delgada voz.
La situación, el escenario y las circunstancias, son juzgadas por la familia, a esta altura, como con una llamativa animosidad. Esto generó que, en el marco de una inevitable sensación de impotencia, intenten ir más allá de los límites provinciales “Estuve hablando con mi familia para poder juntar un dinero y mandar a la Corte Suprema el expediente completo, el mío con el de mi hermano, para que venga una resolución de allá. Cualquier cosa que me pase a mí y a mi familia, va a quedar todo en manos del juez porque es él el que nos está prohibiendo la salida y nos tiene prácticamente secuestrados porque no tenemos preventiva y no tenemos nada y los fiscales, por ese mismo motivo nos anularon la preventiva y bueno, él se va a tener que hacer cargo de todo lo que nos está pasando”, narró Miguel Ángel.
Por último, el trabajador devenido en preso, volvió a la carga contra quien considera el verdadero autor del crimen de Romina Rodríguez. En este sentido, Batista puntualizó que “La persona que fue el homicida declaró, prácticamente, dos veces, secuestraron la ropa de la casa de él, que fue una bermuda roja. Dos testigos que vieron a una persona saliendo de la casa, declararon qué ropa tenía el verdadero asesino. El asesino ¿Cuál fue? Mauro S, que está en libertad, en la calle. Siendo que él fue el asesino. Fue a declarar dos veces, fue a decir la verdad, lo que él hizo. Las dos veces que se presentó, se presentó con la madre y cada vez que la abogada le hacía preguntas, la madre le estiraba la mano como diciendo cállate. Siendo que en la casa de él secuestraron la ropa que nombran los testigos cuando escuchan los disparos y salen y miran a la persona que va corriendo y esa bermuda sacaron de la casa de Mauro S. Las dos veces que pasó a declarar él se hizo cargo y dijo que él fue el asesino”, finalizó.



