
Dossier: Irán – Mujeres– Revuelta. Distintas facetas de una realidad compleja
Ver y leer las lógicas adhesiones emocionales ante el sometimiento de las mujeres iraníes a un patriarcado casi sin fisuras, me hizo interesarme en lo que está sucediendo en el país persa. Una recorrida por las redes sociales me dejo claro que los servicios de inteligencia de Estados Unidos están trabajando a full. Se pueden ver, por ejemplo, en Twitter grupos plagados de trolls en los que se miente sin pudor y se difama sistemáticamente a la República Islámica (y, de paso cañazo, también a Cuba, aprovechando los destrozos provocados el huracán Ian). Lo cierto es que lo ocurrido en Irán ha sido tremendo, con muchos muertos y manifestaciones masivas tanto de mujeres hartas –para empezar– de que las obligue a llevar velo, y me parece que la situación fue de inmediato aprovechada por los expertos en organizar “revoluciones de colores” como la que se hizo con el poder en Ucrania en 2014. Estas complejidades me llevaron a compilar este dossier, que comienza con una crónica de los hechos, dos notas que apuntan a aquella participación de los enemigos de Irán en las revueltas; otra de los editores de la excelente revista Crisis, y termina a toda orquesta con una nota de frontal oposición al gobierno teocrático de Irán por parte de una periodista iraní feminista exiliada en Madrid.
¿Qué opino de todo esto? Básicamente lo mismo que Periodistán, cuyo hilo de twitter recomiendo. Pero si quieren pasar directamente a las notas y forjarse su propia opinión lo sintetizaré diciendo que mi completa solidaridad con las mujeres iraníes deseosas de lograr la paridad en materia de derechos con los varones no desconoce el hecho de que Irán es el único país de la región que se opone frontalmente al dominio yanqui y sobrevive rodeado de enemigos, y que, como dice Periodistán: Si un policía de EEUU mata a un negro: y bueno, fue un exceso… / Si un policía israelí mata a un niño palestino: esto es culpa de los palestinos / Si un policía iraní mata a una mujer: ¡Cambio de gobierno, basta de dictadura!
1-Irán: el asesinato de Mahsa y la respuesta en la calle

El 13 de septiembre, Mahsa (Jina) Amini, una mujer de 22 años de la región de Kurdistán que visitaba Teherán con su familia, fue arrestada en una estación central de metro. Mahsa probablemente pensó que podría llevar su pañuelo un poco más suelto alrededor del cuello y la cabeza, ahora que estaba en la capital. Sin embargo, fue arrestada por la infame policía moral por ‘llevar mal el hiyab’.
La policía de la moralidad (Gasht-e Ershad) recorre la mayor parte del sur y el centro de Teherán, y los distritos más pobres de otras ciudades iraníes, tratando de monitorear e imponer la correcta adherencia a un ‘hiyab completo’ en las mujeres de clase trabajadora y de clase media baja. Los iraníes más ricos y aquellos relacionados con clérigos poderosos o funcionarios del gobierno tienen poco que temer. En primer lugar, la ‘policía de la moralidad’ rara vez va a las áreas donde viven, como el norte de Teherán o los suburbios acomodados de otras ciudades iraníes importantes. En segundo lugar, si por coincidencia se detiene a una mujer de las altas esferas de la sociedad, una breve llamada telefónica de uno de sus familiares asegurará su pronta liberación. Como todo lo demás en Irán, la cuestión del hiyab es una cuestión de clase: las principales víctimas pertenecen a los sectores más pobres de la sociedad. De hecho, hay muchos casos en los que las hijas o esposas de clérigos importantes, ministros, etc. son fotografiadas (o se fotografían a sí mismas) sin velo y vestidas con ropa muy reveladora. Estas fotos aparecen en algunas de las muchas cuentas de Instagram/Facebook/Twitter de los ‘niños ricos iraníes’.
En el caso de Mahsa Amini, dos días después de su detención, la policía de Teherán emitió un comunicado en el que afirmaba que, mientras estaba bajo custodia, “sufrió repentinamente un problema cardíaco” y fue “inmediatamente trasladada al hospital”. Poco después aparecieron fotos en las redes sociales que la mostraban inconsciente en un carrito de hospital con tubos y equipos de monitoreo conectados a su cuerpo. Su familia insistía en que los informes oficiales que sugerían que Mahsa sufría de epilepsia o que tenía un historial de problemas cardíacos eran solo mentiras. El 16 de septiembre se anunció que había muerto en el hospital.
Esta noticia fue seguida por las habituales negaciones de la brutalidad policial. La policía de Teherán afirmó que “no hubo contacto físico entre los agentes que realizaron la detención y Mahsa Amini” (aunque parece que las cámaras web de los agentes que la detuvieron no funcionaban). Sus heridas, incluida la sangre que le salía de un oído, parecen sugerir que la golpearon entre el momento de ser arrestada y su llegada al hospital. De hecho, el abogado Saeed Dehghan dijo que Mahsa había sufrido fracturas en el cráneo y que, en realidad, su muerte fue un “asesinato”. Más importante, los funcionarios del Hospital Kasra en Teherán, donde Mahsa fue llevada a cuidados intensivos, emitieron una declaración en el sentido de que “al ingresar en el centro, la paciente ya estaba en muerte cerebral”. De hecho, mientras las fuerzas de seguridad afirmaron que la habían llevado al hospital, el personal sanitario dijo que unos transeúntes la habían encontrado en una acera cercana.
Uno de los eventos más extraños fue la transmisión de una película de CCTV, filmada en lo que se describió como una “clase de hijab”. El clip muestra a Mahsa sentada con otras prisioneras que reciben “orientación”. El clip de la película la muestra con un ‘manto’ completo (abrigo largo) y un pañuelo en la cabeza, luego se la ve desplomándose en el suelo y desmayándose poco después de intentar negociar su liberación con una ‘oficial de orientación’. La especulación es que fue golpeada en la camioneta de la policía que la transportó al centro de detención y que la lesión en la cabeza que recibió le provocó el colapso. Esto se basa en la foto que muestra su rostro hinchado, con sangre saliendo de sus oídos. Cabe señalar que muchos de los miembros y funcionarios de Gasht-e Ershad son mujeres y, por supuesto, pueden ser tan agresivas y ensañarse como sus contrapartes masculinas (o peor).
En el Irán contemporáneo, Internet domina la vida cotidiana y no fue una sorpresa que, pocas horas después de que la televisión estatal transmitiera la declaración policial, el presentador que la había leído usara su cuenta de Instagram para escribir: “Creo que los periodistas seremos castigados en el más allá, no por lo que hemos dicho, sino por lo que hemos callado”.
Inmediatamente después de la noticia de su muerte, cientos de manifestantes se congregaron frente al hospital de Teherán y desde entonces los manifestantes han tomado las calles de Teherán y de las ciudades kurdas, con consignas como “¡Muerte al dictador!”. y “Asesinada por un hiyab, ¿cuánta humillación más?”. En los campus universitarios de Teherán, la mayoría de las mujeres manifestantes se quitaron los hijabs y los agitaron como parte de la protesta.
Hay informes de este tipo de manifestaciones en todas las ciudades importantes, así como en Teherán, y ha habido llamamientos a una huelga general en las ciudades kurdas. De hecho, gracias a las protestas del 19 de septiembre, hay imágenes en varios pueblos que muestran calles vacías, con comercios y negocios cerrados. En muchas de las protestas, se ve a mujeres de todas las edades quitándose y quemando sus pañuelos de cabeza. Algunas mujeres incluso se han cortado el cabello en público como parte de las protestas. Si la nueva ‘política del hiyab’ del gobierno estaba destinada a mejorar el cumplimiento de las reglas que insisten en que el velo se use en público en todo momento, obviamente ha fracasado gravemente. Como en protestas anteriores, la policía y el ejército/Guardias Revolucionarias abrieron fuego contra los manifestantes y varios resultaron muertos y centenares de heridos.

La mayoría de las facciones del Estado Islámico han tratado de distanciarse de los ataques, pero miles de mujeres iraníes han compartido un discurso del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, en el que da a entender que castigar a quienes no cumplan con las normas sobre el uso de un hiyab completo está justificado. Otros compartieron un video de Jamenei expresando su horror por el asesinato de George Floyd a manos de la policía de Minneapolis, en EEUU.
El 18 de septiembre, el presidente conservador de Irán, Ebrahim Raisi, anunciaba la apertura de una investigación especial sobre el caso de Mahsa Amini. También se informó que Raisi había llamado a la familia de la víctima para “expresar su pésame y desearles resignación en su sufrimiento”. Según los medios estatales, le dijo a la familia que “considera a todas las niñas iraníes como sus propias hijas… Su hija es como mi propia hija, y siento que este incidente le sucedió a uno de mis seres queridos. Por favor acepte mis condolencias”.
De hecho aquí radica el problema. Por supuesto, Ibrahim Raisi, que ahora realiza su primer viaje como presidente de Irán a Nueva York para asistir a la inaguración de la asamblea general de las Naciones Unidas, desea mostrarse “preocupado”. Después de todo, la muerte de Mahsa ya ha dado lugar a comentarios del secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken:
“Mahsa Amini debería estar viva hoy… en cambio, Estados Unidos y el pueblo iraní la lloran. Hacemos un llamamiento al gobierno iraní para que ponga fin a su persecución sistemática de las mujeres y permita la protesta pacífica”.
La visita de Raisi a la ONU ya se enfrentó a protestas de los activistas por el cambio de régimen de Irán, así como de sectores de la izquierda “blanda”, además de republicanos conservadores que se oponen a los intentos de Joe Biden de restaurar el acuerdo nuclear con Irán. Sin duda la muerte de una joven en la víspera de su visita empeorará la situación.
Según las propias estadísticas del régimen, el 60 % de las mujeres iraníes no se adhieren por completo a las normas sobre el hiyab islámico, lo que provocó un llamamiento, incluso de los partidarios de las facciones conservadoras del régimen, para despenalizar algunos aspectos de estas leyes para ayudar a reducir la tensión. El artículo 638 del código penal de la República Islámica establece que una mujer que aparece en público sin hiyab está cometiendo un delito. Sin embargo, no está claro si un arresto requiere una orden judicial o si la policía (en particular, la ‘policía de la moralidad’) puede llevar a cabo dicho arresto según este código.
Un ejemplo de las mentiras que pululan en las redes. Al contrario de lo afirmado en el tuit, la foto revela que es de una de las manifestaciones multitudinarias en apoyo al ayatolá Jamenei y el gobierno. Es más, la imagen es de las úlltimas de un video de la estatal Hispan TV (ver a continuación).
Sería un error terminar este breve artículo sin hacer referencia a las afirmaciones de Saudi International TV de que ha tenido acceso a fotografías escaneadas de la cabeza de Mahsa. En caso de que se haya olvidado, ¡este es el mismo país que no pudo encontrar rastros de la sangre de Jamal Khashoggi en su consulado de Estambul después de que fuera asesinado por los matones de MBS, el heredero saudi!
Hasta donde yo sé, las llamadas fotos escaneadas pueden ser falsas, pero, si son auténticas, es muy dudoso que los saudíes tengan el equipo o el conocimiento para piratear las imágenes del escaner cerebral del hospital de Kasra. Pero, si las fotos son genuinas, da crédito a las afirmaciones en Twitter del periodista israelí Barak Avid de que la agencia de inteligencia de Israel, el Mossad, está utilizando a Saudi International TV como parte de su guerra de información contra Irán.
2- Ron Paul* se burla de lazos de EEUU con “líder” de disturbios en Irán
La comentarista de VOA Farsi Masih Alinejad (izda.) y Mike Pompeo, ex secretario de Estado de EE.UU y ex director de la CIA.
En una publicación emitida el domingo en Twitter, Paul se burló de la afirmación de que una figura de la oposición iraní, contratada por el Gobierno estadounidense, está “dirigiendo”, lo que la Administración de Joe Biden proyecta como un movimiento de “libertad” en Irán, en medio de los disturbios tras la muerte de una joven.
El ex congresista republicano señaló los estrechos vínculos entre Masih Alinejad —comentarista de la red oficial de propaganda en idioma persa de Voz de América (en inglés: Voice Of America, VOA)— y los elementos neoconservadores de ultraderecha (neocons) en la política estadounidense, ridiculizando la idea como “totalmente legítima”.
“¿No le parece extraño a nadie que la ‘líder’ de este movimiento de “libertad” en Irán sea una empleada del Gobierno de EE.UU. y amiga íntima de los neoconservadores? Pero, claro, es totalmente legítimo…”, escribió el ex legislador, anexando a su tuit una imagen de Alinejad junto a Mike Pompeo, ex secretario de Estado y ex director de la CIA.
En los últimos días, Irán ha sido escenario de incidentes de violencia callejera a raíz de la muerte de la joven Mahsa Amini, en un hospital, después de desplomarse en una estación de policía. A pesar de que el caso todavía está bajo la investigación, las protestas violentas dieron lugar a ataques contra agentes de seguridad y actos de vandalismo contra bienes públicos, dejando al menos 41 muertos y grandes daños materiales en los últimos días.
Entretanto, los grupos terroristas, como Komala— un grupúsculo hostil a la República Islámica radicado en el Kurdistán iraquí— y el grupo terrorista Muyahidín Jalq (MKO), así como los medios occidentales como CNN, Fox News, BBC, France 24, DW e Iran International, han aprovechado de la oportunidad para incitar a los disturbios violentos en todo el país.
Además, han recurrido a una guerra mediática, dedicando espacios informativos especiales a los disturbios en Irán, y han manipulado las realidades del país como una táctica importante para tergiversar la realidad y desatar la ira contra la República Islámica y provocar disturbios en todo el país.
Ante tal situación, miles de iraníes han salido a las calles del país para condenar los últimos actos vandálicos, expresar su lealtad al Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y defender los ideales de su revolución.
3- Irán, muerte de Mahsa Amini: ¿Protestas pacíficas o disturbios islamófobos?

Por Omar Ahmed* / HispanTV
Es incomprensible que la trágica muerte de una mujer iraní de 22 años bajo custodia policial haya provocado protestas a gran escala, no solo en todo Irán, sino también entre la diáspora mayoritariamente secular que vive en Occidente.
Digo ‘incomprensible’, ya que con casi todos los países del mundo, la aplicación de la ley no es exactamente la institución estatal más adorada e Irán, evidentemente, no es una excepción a esto.
El incidente, aún bajo investigación, ha vuelto a impulsar los llamados a un “cambio de régimen” en Irán acompañado de actos violentos de vandalismo, con el respaldo y apoyo explícitos de los países occidentales y sus medios.
Ha habido decenas de muertes reportadas, incluso entre los miembros de las fuerzas de seguridad.
Como se informó en los últimos días, las imágenes de las cámaras de seguridad mostraron a Mahsa Amini colapsando poco después de hablar con una oficial de policía en una estación de policía donde iba a recibir capacitación educativa sobre las reglas de vestimenta modesta.
Disputando los informes ampliamente publicitados de que la policía la golpeó por no respetar los códigos de vestimenta, la policía dice que sufrió un ataque al corazón antes de ser trasladada a un hospital, donde más tarde fue declarada muerta.
Según el Director General de Medicina Forense de Teherán, no había “señales de fractura de cráneo, sangrado o ruptura de los órganos internos de Amini”. Esto ha llevado a las autoridades a deducir que la joven murió por causas naturales.
La afirmación de que Amini sucumbió debido a las heridas infligidas por la policía se ha atribuido principalmente a la provocadora del cambio de régimen con sede en Estados Unidos, Masih Alinejad.
La propaganda que ella (N. del E.: ostensiblemente vinculada a la CIA, ver la nota aterior) y sus seguidores han estado difundiendo en los últimos días incluye noticias falsas. Uno de esos incidentes fue expuesto al momento de escribir este artículo: el vídeo viral de una mujer que se recogía el cabello descubierto antes de enfrentarse a la policía y supuestamente recibir un disparo.
Resulta que se afirmó falsamente que esta persona era una tal Hadis Najafi que, según los informes, murió en los disturbios. Sin embargo, antes de que se pudiera refutar esta información errónea, ya se habían compartido ampliamente gráficos elegantes basados en imágenes de la mujer atándose el cabello.
Podría decirse que las poderosas imágenes de mujeres quemando su hiyab han sido el punto de venta más destacado de este último “movimiento” antigubernamental para audiencias de todo el mundo.
Si bien ciertamente hay espacio para debatir muchos temas relacionados con este incidente, la vaga coalición de la ‘oposición’, en su mayoría seculares, ya sea en Irán o en otros lugares, ha demostrado que este llamado “movimiento” tiene poco que ver con la muerte de Amini o incluso la política progresista.
Baste decir que ha habido una serie de movimientos de contraprotesta en Irán en los últimos días, atrayendo a millones de personas que denunciaron enérgicamente los disturbios, el secuestro de la muerte de Amini por parte de Estados extranjeros hostiles a Irán.
De hecho, algunos manifestantes antigubernamentales han revelado su desdén muy abierto por la fe islámica. En Irán, por ejemplo, se vio a estos alborotadores prendiendo fuego a una pancarta dedicada al Imam Husein (la paz sea con él), especialmente en un momento delicado del mes islámico de Safar.
Un claro ejemplo de la existencia de una mano negra: destrozos de la cartelera que recuerda al asesinado (por orden de Trump) general Qassem Soleimani, un indiscutido héroe nacional, en su provincial natal, Kerman.
Se presenciaron más acciones islamófobas en el corazón de Londres, donde miembros del grupo terrorista de Muyahidín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés, organización que se dedicó a asesinar cientóficos nucleares por cuenta del Mossad israelí, N. del E.) y hordas de gamberros a favor de la monarquía atacaron la procesión pacífica anual de Arbaín en la que participaban mujeres y niños.
Como en muchos países, el evento no gubernamental se llevaba a cabo, como cada año, por la comunidad musulmana chií de la ciudad, que proviene de diversos orígenes y nacionalidades.
La marcha de este año estaba originalmente programada para el 18 de septiembre, pero se pospuso una semana debido al bloqueo de seguridad antes del funeral de Estado de la reina Isabel II.
Los enfrentamientos no se detuvieron con el ataque a la procesión de Arbaín, pero incluyeron a los alborotadores que destrozaron una de las principales mezquitas chiíes en el Reino Unido: el Centro Islámico de Inglaterra que tiene afiliaciones con la República Islámica.
Se vio a un individuo subiendo a la mezquita y ondeando la bandera del régimen de Shah, mientras que otros arrojaron botellas de vidrio y otros objetos al lugar de culto antes de enfrentarse a la policía antidisturbios.
Como tal, por razones de seguridad, el centro tuvo que cancelar una reunión religiosa que estaba planeada para esa noche, en conmemoración de la muerte del Profeta del Islam Hazrat Muhammad (la paz sea con él).
Hubo informes en las redes sociales de que los laicos planearon otro ataque contra el centro islámico la noche siguiente, sin embargo, después de que decenas de musulmanes chiíes se reunieran afuera para salvaguardar la mezquita, el plan fue cancelado y la reunión se trasladó a la plaza Trafalgar.
Es cierto que un resultado interesante de esto ha sido la postura unificada de la comunidad chií de Londres.
Sin embargo, la creciente y descarada tendencia de ataques islamófobos llevados a cabo por supuestos activistas prodemocráticos aparentemente pacíficos es un hecho preocupante e ilustra aún más que a la mafia le importan poco los principios de los valores liberales que dicen defender.
4- Feminismo y barbarie

Crisis
El martes 13 de septiembre la joven Mahsa Amini fue detenida durante una visita a su familia en la capital iraní, por tener mal puesto el velo que debería cubrir cabeza, cuello y hombros. Tres días después de su detención la muchacha de 22 años murió. Según distintas fuentes la joven fue golpeada por la “policía de la moralidad” iraní, razón por la cual terminó internada y falleció. El gobierno de Ebrahim Raisi difundió rápidamente la versión de una “crisis cardíaca repentina”, que fue desmentida por las fotos de la joven internada con su rostro aún ensangrentado. El mismo día del entierro comenzó una ola de protestas que se extiende por todo el país con un saldo de 41 muertos como mínimo. Los videos de las protestas contra el régimen se difundieron como la pólvora por las redes sociales, hasta que el lunes pasado el gobierno cortó el acceso a la web en algunas regiones.
Desde 1979 la República islámica desarma las protestas callejeras gracias a la doctrina de “reprimir al instante”. Sin embargo el movimiento de la última semana tiene características novedosas. A diferencia de las movilizaciones contra la pérdida de poder adquisitivo de 2017, 2018 y 2019, en este caso la revuelta está siendo coordinada por el movimiento de mujeres como explica la profesora Azadeh Kian en esta entrevista publicada el miércoles por Le Monde, quien además cuenta cómo en la retaguardia aparece el apoyo de numerosos hombres que se movilizan cantando “mataré, mataré al que mató a mi hermana”. Las marchas no parecen estar confinadas al sector de las clases medias politizadas, ya cubren 25 provincias y más de 89 ciudades, en las que se ven manifestantes de edades y clases sociales diferentes. “Mujer, vida, libertad” es la consigna central, pero también se escuchan consignas de rechazo directo a la figura del actual presidente, que endureció las restricciones a la actividad laboral de las mujeres y fortaleció la vigilancia de sus códigos de vestimenta.
No parece probable que el gobierno haga gestos de apertura sino todo lo contrario, especialmente por el clima internacional en el que Irán negocia el acuerdo nuclear que se encuentra bloqueado como reseña en este informe el Crisis Group. Para comprender el contexto de estas movilizaciones y sus posibles consecuencias al interior y exterior de las fronteras iraníes, vale la pena esta nota del cientista político francés Pierre Ramond, publicado el jueves por Le Grand Continent. Pero nuestra sugerencia específica es un potente artículo de la escritora y politóloga iraní Nazanin Armanian, exiliada en España desde 1983 y asidua colaboradora en el periódico Público: “para las potencias mundiales esta crisis, si continúa, será un problema aun mayor que la guerra de Ucrania”, dice y augura una crisis orgánica del régimen.
5- Cuando las infrahumanas ponen en jaque a los mismísimos enviados de Dios
Poe Nazanín Armanian*
“La diferencia de tamaño, vitalidad, voz, desarrollo, calidad muscular y fuerza física entre un hombre y una mujer demuestran que los hombres son más fuertes y más capaces en todos los campos”. Así justificó el expresidente del régimen Islámico (RI) Hashemi Rafsenyani la inclusión de las mujeres iraníes en las leyes de su teocracia en la categoría de Untermenschen (subhumanos), término que los nazis empleaban para los seres humanos considerados inferiores y carentes de derechos de humanos, o sea ellos. El velo es una señal exterior y visible de este estatus, al igual que la insignia amarilla pegada a la vestimenta de los judíos y la azul a la de los cristianos durante el califato árabe de Omar II (682-720). No se trata de ocultar el pelo de la mujer, para ello podrían ponerse un gorro. Sin embargo, al ser esta prenda utilizada por los hombres, -seres de pleno derecho-, romperían el orden social, crearían confusión y terminaría con la pérdida del control social por parte de los poderosos. Por esto el judaísmo y el islam prohíben el travestismo.
Y aunque Mahsa Amini cumplía con el sistema de marcación social establecido, su belleza llamó la atención de los talibanes de la patrulla Ershad. «Orientar hacia el buen camino» que vigila el velo de las mujeres para mantenerlas a raya empleando la pedagogía del terror: en plena calle fue separada de su familia, de origen kurdo y de visita turística en Teherán, y trasladada a la comisaría para recibir la dosis de la lección islámica que hemos recibido millones de mujeres iraníes: humillaciones, bofetadas y más que probables abusos sexuales. La resistencia de la joven les hizo perder el control: dos días después falleció en el hospital, encendiendo la mecha de un hartazgo y odio acumulado de toda una nación durante 43 años hacia el régimen clerical y su guardia pretoriana.
Decía Marx que los cambios cuantitativos evolucionan, forzando transformaciones cualitativas. Y es justamente lo que está sucediendo, aunque los mulá, enemigos de la ciencia, no salen de su asombro: ¿Por qué protesta esta gente, si siempre hemos torturado, violado y matado?
Ya han matado a al menos a 17 personas y hay decenas de heridos y cientos de arrestados. La masacre esperada no ha sucedido todavía (en las protestas por la subida del precio de gasolina hubo cerca de 600 muertes), porque Ebrahim Raisi, el actual presidente del RI, se encontraba en EEUU asistiendo a la Asamblea General de la ONU, y no quería críticas también por sus anfitriones.
Los rasgos de la nueva rebelión popular
– No solo la participación, sino también el liderazgo absoluto de las mujeres (apoyadas por los hombres) en las protestas recuerdan el primer desafío de los iraníes al jomeinismo: fue el 8 de marzo de 1979, cuando unas 200.000 mujeres (y muchos hombres) ocuparon las calles de Teherán en protesta por la orden de Jomeini para forzar a las iraníes a llevar el velo bajo durísimos castigos. Meses antes, en su entrevista con Oriana Fallaci en Paris, el caudillo del RI, que jugaba el papel de un teólogo de liberación, había dicho: “No habrá obligatoriedad en el velo” y “hasta los comunistas podrán estar libres en el futuro Estado Islámico“, poco después fueron ejecutados miles de ellos. Luego desató a sus matones en las calles, equipados de cadenas de acero, ácido y barras de hierro para golpear a las mujeres mientras gritaban: “Ya rusari, ya tusari (el velo o la paliza)”.
– Por primera vez, “la cosa de las mujeres”, si existe, y su demanda para recuperar el control sobre sus propios cuerpos, se ha convertido en el centro de las reivindicaciones de todos los sectores sociales.
– Las mujeres arrancan, de forma colectiva, sus velos delante de las fuerzas de opresión del RI, algo que sucedía, pero de forma individual y anecdótica.
– La sólo lucha por la “liberalización del velo” no explicaría la dimensión del actual estallido social: desde hace un año, las huelgas y manifestaciones de la clase obrera, las clases medias, los yayoflautas, estudiantes universitarios, intelectuales, ecologistas, las minorías étnicas y las minorías religiosas (como la limpieza religiosa contra los bahaíes), han sido imparables, y eso a pesar de estar prohibidas en este “Reino de Dios”. La causa de Mahsa ha conseguido unificar las protestas aisladas y sectoriales. Y esto es lo que le separa de las protestas del 2019, que fue por una cuestión puntual y que afectaba a solo un sector.
– Ahora, las manifestantes ya no piden reformas, sino que apuntan directamente a un capitalismo totalitario religioso, despiadado (de cortar las manos de los robagallinas mientras sólo en la petroquímica de Isfahán, ha estafado al Estado al menos 19 millones de euros) a una casta mafiosa que utiliza la supraestructura de corte medieval aterrorizando a la población para saquear uno de los países más ricos del planeta, llevando a la extrema pobreza a cerca del 70% del país, según los datos oficiales. La lucha por los derechos civiles, en el marco del RI, ha fracasado, y el pueblo va hacia el derrocamiento del régimen islámico, al que dio demasiadas oportunidades.
– Las mujeres han ido cambiando sus formas de protesta poniendo a prueba la reacción del RI. Con ‘los miércoles blancos’ -señal de la lucha pacífica- y negarse a que el RI determine hasta el color de esta prenda, que debía ser oscura: negra, marrón, gris y azul marino; luego pasaron al movimiento individual de “Las chicas de la calle de la Revolución“, arrancarse el velo y agitarlo en un palo por las calles céntricas del país.
– Que la mayoría de estas mujeres hayan nacido en la teocracia islámica demuestra que ni los 75 latigazos establecidos por la Sharia a las rebeldes, ni la cárcel, la tortura y la violación, ni la propaganda de 43 años sobre las “bondades del velo” han servido para someter a las mujeres de Irán con un siglo de lucha feminista a sus espaldas.
– Ante la posibilidad de que el RI provocase una guerra civil, aplastando, una vez más, a los kurdos, la consigna de “¡Kurdistán, eres la luz de Irán!”, se está escuchando por todo el país, advirtiendo al régimen.
– La preocupación por la caída del RI es tal que la propia prensa gubernamental pide el desmantelamiento de la patrulla Ershad. Quizás demasiado tarde.
¡Es fascismo, no fundamentalismo!
La revolución antiimperialista, antimonárquica y democrática de Irán, sucedida en la frontera de la URSS en 1978, había sido abortada por el pacto firmado entre los G4 (EEUU, Francia, Reino Unido y Alemania) y la extrema derecha anticomunista chiita, en la isla centroamericana de Guadalupe. El mismo año, en otros dos países vecinos de la URSS, Afganistán y Polonia, la extrema derecha patrocinada por EEUU asalto sus estados socialistas.
Un Jomeini desconocido para los iraníes, fue llevado de Irak a Francia ¡país de la OTAN!, y después de tres meses de una brutal publicidad para convertirle en “líder”, fue trasladado a Teherán en un Air France y escoltado por los cazas franceses, para instalar lo que (si no me equivoco), el primer régimen de corte fascista después de la Segunda Guerra Mundial, pero con un toque especial: el terror lo gestionaban los tribunales de inquisición. De hecho, Ebrahim Raisi, fue un juez que firmó la ejecución de miles de presos y presas políticos, principalmente de izquierda. De allí, la lógica de la alianza entre los muyahedines del Pueblo de Irán con el vox español.
Conozcamos un totalitarismo religioso
– Para empezar, prohibió a todos los partidos políticos, sindicatos, organizaciones feministas, estudiantiles, intelectuales, etc. y las libertades políticas y sociales, arrebatando al pueblo la única herramienta con la que podrían luchar: la organización. Con esta medida, además, el RI eliminó a los “intermediarios” entre el pueblo y el poder: haciendo que el choque entre ambos fuese directo. Así consiguieron medir la barba de los hombres y el color de las uñas de las adolescentes.
– Imponer el velo fue la segunda medida de Jomeini tras tomar el poder, y la primera tampoco fue repartir los beneficios del petróleo, sino abolir la Ley de Familia, bajando la edad nupcial de 18 a 8 años para las chicas, legalizando la pedofilia, y arrebatar todos los derechos conquistados por las mujeres en un siglo: aborto, divorcio, libertad de movimiento, de matrimonio, de homosexualidad, etc. Al imponer la uniformidad, eliminaba las singularidades entre los “ciudadanos”, para convertirlos en una “masa” a la que se pueda dar la forma que desea el poder. Despolitizar el velo, y presentarlo como algo “auténtico y anticolonial” sólo pudo engañar a los occidentales poco doctos que lo apoyan y rompen la solidaridad internacional feminista. Esta prenda es la bandera de la extrema derecha islámica.
– Al ser profundamente misóginos, glorifican a la mujer sumisa, depositaria de los valores de la “comunidad”, mientras consideran al feminismo y el derecho a la igualdad una aberración antinatural. Los “valores islámicos para la mujer”, o sea, convertirle en un mero objeto sexual es el principal motivo de convertir a Irán “islámico” en el principal país del mundo en las cirugías estéticas.
– La división de la sociedad entre los hombres y las mujeres, que no los ricos y los pobres, y aplicar el apartheid contra la mujer ha sido una táctica política, dentro de “divide y vencerás”: luego fueron a por los hombres, el número de los pelos de su barba, sus pantalones cortos, etc.
– La Constitución del Estado totalitario masculino regentado por el Führer reserva el puesto del liderazgo solo para los hombres.
– El Estado centralista pisa los más elementales derechos de las al menos doce minorías étnicas, que en Irán componen la mayoría de la población. Por la mala suerte del RI y para más inri, Mahsa era kurda, de la región más reprimida, pero más combativa (principal feudo de la izquierda) y más militarizada del país. Le costará al régimen volver a ahogarla, siendo Kurdistán una de las tres provincias iraníes capaces de derrocar a un régimen: los otros dos son Teherán y Azerbaiyán (N. del E. No entiendo esta referencia, Azerbaiyán es un país independiente, turcomano y suní, que se encuentra al norte de Irán).
– Al resucitar mitos antiguos, e incluso inventarlos, los misóginos se visten de feminismo islámico y afirman que Arabia (Saudí), que el único país del planeta donde hoy las mujeres ni pueden votar fue hace catorce siglos la cuna de la liberación de la mujer, sin ruborizarse.
– Usa la represión sexual como método de manipulación y de control social, por lo que prohíbe las relaciones fuera del matrimonio, entre personas del mismo sexo, el adulterio, la fornicación, etc. creando personas psicológicamente desequilibradas, disparando la cifra de violaciones e incluso en su forma del incesto.
– Aplica el llamado “fascismo social”: las mujeres no podrán contraer matrimonio con un hombre fuera del grupo, hecho llamado por los nazis «ley de bronce»: porque reduce la calidad biológica de los descendientes, mientras, el RI sí que permite a los hombres casarse y tener hijos con mujeres de otras religiones semíticas, porque los vástagos deben practicar la religión del padre.
– La militarización de la sociedad, a través de la creación de decenas de cuerpos armados, contratando a los desclasados y el lumpenproletariado (como los talibanes), para el control social: han sido instalados en los barrios (con sede en las mezquitas), hospitales, colegios, universidades, fabricas, playas, empresas, etc. Los Basiy (reclutas) son de la viva imagen de los escuadristas, los Camicie Nere italianos, montados en las patrullas de la moral tiene la misión de aterrorizar a los ciudadanos convertidos en súbdito y rebaño, al igual que colgar a los seres humanos de las grúas en las plazas céntricas, que recuerdan a las hogueras de la Inquisición.
– Una de las diferencias entre una dictadura y un fascismo es que, mientras la primera se apoya en una pequeña élite, el segundo cuenta con una base social, a veces parte de la clase obrera. El RI ha ido perdiendo esta base (ya ni paga como antes a los heridos de la guerra de Irak, que se manifiestan en sus sillas de rueda por una pensión digna), y ahora es una mediocre dictadura aislada a nivel nacional e internacional.
– Al igual que es profundamente anticomunista, por su rechazo hacia un sistema igualitario, se opone, no al imperialismo (pues mantiene magníficas relaciones con Francia o Alemania), sino a las libertades conquistadas por los ciudadanos en Occidente: que Hitler atacase Inglaterra o Francia no le convertía en una potencia “anticolonial”.
– Discursos populistas para estafar a las masas: Hitler llamó a su partido “socialista” y “obrero”, cuando en su programa mostraba que era un capitalista absolutista. El fascismo religioso también ha robado los términos utilizados por la izquierda como el “imperialismo”.
– Promover el pensamiento único y homogéneo. Pensar y tener ideas distintas conduce al paredón.
– Recurrir a las emociones y la fe, que no a la razón.
– Expansionismo militar, con el único fin de acceder a los recursos ajenos y nuevos mercados, y financiar grupos reaccionarios medievales: ¿O no está peor hoy la situación de los palestinos, por ejemplo, que hace 45 años? Los iraníes están en contra de las injerencias del RI en los países de la región, derrochando miles de millones de euros en sobornar a jeques y ayatolás en detrimento de los partidos progresistas, para que protegieran al RI, que no a los iraníes. Ningún estado extranjero ha matado a tantos conciudadanos iraníes como los que ocupan hoy el poder en Teherán.
Las revoluciones suceden cuando los de “arriba” no puedan gobernar como antes, y los de “abajo” ya no quieran ser gobernados como antes. El proceso del fin del RI se acelera, y en ello pueden influir: a) La muerte del caudillo Ali Jamenei, de 82 años y b) el inevitable empeoramiento de la situación de Irán, principalmente, debido a la incompetencia de un clérigo que pretende gestionar un país del siglo XXI con las recetas del siglo del nacimiento del islam en Arabia
Para las potencias mundiales, esta crisis, si continúa, será un problema aun mayor que la guerra de Ucrania, que de todas formas está bajo su control.
Las grandes protestas sociales suelen suceder en varias ocasiones, pero los regímenes caen solo una vez. Empieza la cuenta atrás.
AUTORES*Yassamine Mather es una socialista iraní exiliada en el Reino Unido, profesora de la Universidad de Glasgow y Directora de la Campaña “Fuera las manos del Pueblo de Irán” (HOPI). Fuente:https://weeklyworker.co.uk/worker/1411/the-killing-of-mahsa/ Traducción: Enrique García.*Ron Paul es un anciano ex congresista ultraliberal (de la escuela austríaca y autodenomindao “libertario”) y, al mismo tiempo, partidario de la no intervención de los Estados Unidos en los asuntos de otros países. Medico ginécolo, es un decidido enemigo del aborto. Está en las antípodas de cualquier pensamiento de izquierda.*Omar Ahmed tiene una Maestría en Seguridad Internacional y Gobernanza Global de Birkbeck, Universidad de Londres. Ha viajado por todo el Asia Occidental, incluso estudió la lengua árabe en Egipto como parte de su licenciatura.*Nazanin Armanian es una escritora y politóloga iraní exiliada en España desde 1983.Se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) donde de 2009 a 2013 fue profesora de Ciencias Políticas. De 2007 a 2012 fue también profesora de cuestiones islámicas de cursos complementarios de la Universidad de Barcelona. En 2015 imparte la asignatura de Relaciones Internacionales en la UNED. Es autora de varios libros.
Fuente: Pájaro Rojo


