
Alicia Castro analiza el secuestro de Maduro y la resistencia venezolana en un mundo multipolar
En una entrevista con “Con Fundamento Kriollo” de Radio Lateral, la ex embajadora Alicia Castro describió con consternación el ataque y secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el 3 de enero. “Llegué muy temprano a la mañana si había sucedido, y altas fuentes me dijeron sí, sucedió y secuestraron a Nicolás. Y la verdad es que con consternación decidí reunirme igual”, relató Castro, vinculando el hecho con una larga estrategia de cambio de régimen.
Castro situó el evento en un contexto geopolítico más amplio, afirmando que “estamos viviendo en una confluencia de crisis de extraordinaria densidad“. Para ella, el mundo está inmerso en “una gran disputa por un nuevo orden mundial, donde, por un lado, hay quienes quieren hacer prevalecer la hegemonía autoritaria de los Estados Unidos y otros que venimos trabajando por un mundo multipolar, pluricéntrico”.
La ex embajadora criticó duramente el rol de los medios en lo que denominó una “guerra cognitiva”. “Los pueblos no quieren la guerra para que vayan y pierdan vidas. Hay que mentirles. Y son los medios los responsables de la difusión de estas mentiras”, señaló, recordando los casos de Irak y Libia. También expresó su enojo con medios argentinos..
Respecto a la situación en Venezuela, Castro defendió la legitimidad del proceso bolivariano y la figura de Delcy Rodríguez, designada presidenta interina. “Pongo las manos en el fuego por Delcy Rodríguez”, afirmó, destacando que su nombramiento es “una brillante estrategia para mantener la institucionalidad” tras el secuestro de Maduro.
Castro hizo hincapié en la resistencia del pueblo venezolano, preguntándose: “Pero Venezuela no cayó nunca. Inclusive, le acaban de secuestrar a su presidente y sigue sin caer. Por eso insisto que empecemos a respetar y a observar a Venezuela, que se mantiene digna, su pueblo se mantiene digno y ha sabido dar las batallas para dejarnos esta lección”.
Finalmente, reflexionó sobre la importancia de la unidad latinoamericana, recordando los procesos de integración como la UNASUR y la CELAC, que se han ido “derrumbando” por gobiernos de derecha. Para ella, la derrota del ALCA en Mar del Plata en 2005 fue un momento clave: “Algunos han observado que fue la derrota estratégica más importante que sufrió Estados Unidos después de Vietnam”.



