
Argentina se tomó en serio un partido impresentable: 7-0
La Sub 23 de Burkina Faso llegó a las 16:30, recibió una vianda en el hotel y se fue al Monumental. Lautaro Martínez, Julián Álvarez, Nico Paz, Prestianni, Mastantuono, Simeone y Diallo en contra convirtieron los goles. El martes será la despedida de Messi.
Por Andrés Burgo
La Selección Argentina no se merece partidos como los de que tuvo este sábado ante el Sub 23 de Burkina Faso pero hizo lo único que estaba a su alcance: tomárselo en serio, jugar como si fuera un partido de verdad. El 7-0 final, ya sentenciado a los 12 minutos cuando Argentina ganaba 3-0, coronó una de las noches más impresentables de la Selección, justo en la antesala de la despedida de Lionel Messi, este martes contra Benín también en el Monumental. No todas las goleadas son alegres. En medio de la informalidad del partido, Lionel Scaloni hizo once cambios.
El rival llegó a Buenos Aires el mismo sábado luego de los innumerables problemas de los organizadores contratados por la AFA. Tras la negativa de la selección mayor de Burkina Faso (sus jugadores pedían un dinero que no les querían pagar), el gobierno africano (la dictadura liderada por Ibrahim Traoré) y la federación local enviaron un sub 23 que llegó este sábado a Ezeiza a las 16:30, o sea cuatro horas y media antes del partido, programado para las 21 (les dieron una vianda en el hotel). Como el vuelo charter volvía el domingo a las 5 para Uagadugú, la capital burkinesa, los africanos solo permanecieron 12 horas en Argentina. En el medio, jugaron un partido en un estadio a medio completar, con varios espacios vacíos en las tribunas, y se llevaron una experiencia que -pese a la derrota- nunca olvidarán en su vida.

En medio de la conversación para renovar su contrato hasta 2030, Lionel Scaloni apostó al equipo titular, tal como había hecho contra Bolivia en el 4-0 del miércoles pasado. Como se supone que el partido de este martes, ante Benín, será más un homenaje para Messi que una oportunidad para que el técnico despligue variantes, Scaloni alineó a lo que se supone lo mejor: Emiliano Martínez; Agustín Giay, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Facundo Medina; Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Nicolás Paz y Gianluca Prestianni; Julián Álvarez y Lautaro Martínez.
Ante un rival recién llegado del aeropuerto de Ezeiza, incapaz de hacer dos pases seguidos -y mucho menos de rematarle más de una vez al Dibu Martínez-, los goles no tardaron en llegar. Ya a los 2 minutos, un desborde de Giay terminó en un penal que, luego de la atajada inicial de Razak Guira, convirtió el propio Lautaro Martínez. A los 8, un remate de Julían Álvarez se desvió en Moumouni Diallo y provocó, en contra, el 2-0. A los 12 llegó el gol de Prestianni. Finalmente, ya cerca del final del primer tiempo, se sumaron los goles de Nico Paz y Álvarez, a los 35 y 36, respectivamente, para el 5-0 con el que terminó el primer tiempo.

Más entrenamiento con público que enfrentamiento de verdad, lo poco que puede destacarse del papelón fue la seriedad con la que los jugadores y el cuerpo técnico se tomaron el partido, dispuestos a convertir todos los goles posibles, sin compasión por unos rivales que no tenían ninguna culpa en ser expuestos. Scaloni dio pistas para lo que viene: sin Messi, insistió con Julián y Lautaro de doble nueve. Nico Paz y Prestianni merecieron otra oportunidad. Por la derecha, ante las ausencias de Nahuel Molina y Gonzalo Montiel, el titular pasó a ser Giay. Medina, sin Nicolás Tagliafico, parece el dueño del lateral izquierdo.
En el segundo tiempo llegaron los once cambios de Argentina. De entrada, cinco. Volvieron a sumar minutos Franco Mastantuono, Leonel Flores (que había anotado dos goles la noche anterior, el viernes, en el 3-0 de Boca ante Unión) y Leo Balerdi y debutaron Matías Soulé, delantero de la Roma, y Tomás Palacios, defensor de Estudiantes. Con el paso de los minutos, hubo más variantes: entraron Nico González, Giuliano Simeone, Exequiel Palacios y Valentín Barco y hubo un tercer estreno, el de Santiago Castro. Finalmente, Gerónimo Rulli entró por el Dibu Martínez, que solo había atajado un remate. Sin los tres capitanes en la cancha, Romero y los dos Martínez, la cinta quedó para el propio Rulli.

Tras la goleada sin euforia (Simeone marcó el 7-0 en el minuto 92), será tiempo de la despedida de Messi. El 10 llegará este domingo y el lunes se sumará a los entrenamientos por última vez, la previa de un martes que será inolvidable y, también, la contracara a un partido sin historia, impresentable e injusto hasta para la Selección.
Fuente: Tiempo Argentino



