Bolivia bajo estado de excepción: Denuncian el retorno del neoliberalismo más crudo
En una nueva edición de su columna “La voz del indígena urbano”, el abogado y analista político Gabriel Villalba Pérez trazó un panorama desolador sobre la realidad boliviana.
Según el especialista, el país atraviesa un “estado de excepción” que funciona como un paraguas jurídico para perseguir a dirigentes sociales y figuras ligadas a Evo Morales. Villalba Pérez denunció que el gobierno de Rodrigo Paz ha instaurado “un sistema totalmente autoritario, prácticamente un estado policíaco”.
La detención de Freddy Mamani, ex presidente de la Cámara de Diputados, fue señalada como un punto de inflexión en esta escalada represiva. Villalba detalló que se trata de una detención arbitraria e ilegal que busca amedrentar a cualquier disidencia. El mensaje del Ejecutivo, según el analista, es inequívoco: “Si tú te expresas en contra del presidente Paz, si tú te expresas en contra del gobierno vas a la cárcel.”. Esta situación se complementa con la inhabilitación sistemática de la sigla “Evo Pueblo”.
En el plano económico, la columna advirtió sobre una inflación galopante y la devaluación del boliviano, que pasó de un tipo de cambio fijo a uno “flexible” donde el dólar ya roza los 12 bolivianos. Para Villalba, esto no es casualidad, sino parte de una ingeniería mayor: “encontramos un mismo sistema, un mismo esquema, una misma ingeniería de recirculación del más puro neoliberalismo en Bolivia”. El analista vinculó la persecución política con el plan de privatizar recursos estratégicos como el litio y los hidrocarburos.
El analista explicó que el gobierno busca descabezar a los líderes populares para avanzar con auditorías express que permitan cerrar empresas estatales. “quieren que absolutamente todo sea privado y ahí está el negocio para el gobierno”. Este modelo, comparado por Villalba con el proceso vivido en Ecuador bajo Lenin Moreno, ha derivado en un incremento de la inseguridad y la presencia del crimen organizado, mermando la confianza de la ciudadanía en instituciones como la Policía Nacional.
Villalba también destacó el aislamiento de Rodrigo Paz, quien ha sido abandonado por aliados clave como Samuel Doria Medina. Ante este escenario, el analista sostuvo que la única carta que le queda al mandatario es articularse con figuras de la derecha tradicional como Jorge Tuto Quiroga para sostenerse en el poder. La columna cerró con un agradecimiento a Radio Lateral por permitir que se conozca la verdad que los medios hegemónicos, ligados a la pauta oficial, prefieren callar.
Finalmente, el analista subrayó que la persecución judicial o lawfare que sufre Evo Morales, con más de 14 procesos penales, es una herramienta calcada de otros casos regionales. “Lo ha vivido Correa, lo ha vivido Lula, lo ha vivido Cristina, lo ha vivido Morales No es algo nuevo”. La situación en Bolivia se define hoy por la vulneración flagrante de derechos humanos y un intento deliberado de borrar del mapa político a los movimientos populares.




