
“Brujas de la Tierra”: la memoria viva del pueblo Selk’nam
El psicólogo, docente universitario y escritor Germán Rodolfo Barrios mantuvo una enriquecedora entrevista con el periodista Sergio Centenaro en el programa «Con Fundamento Kriollo» por Radio Lateral. Barrios, nacido en Buenos Aires —a la que definió jocosamente como «oriundo de la ciudad de la Furia»— y radicado en Mar del Plata desde hace más de una década, compartió los pormenores de su producción literaria.
El autor repasó los orígenes de su carrera con su primera novela de ficción histórica medieval situada en Asia, «la primera novela que escribí se llama “Kron, el enviado de Kali” y está situada toda la historia en la India medieval.», antes de dar el salto hacia la mitología e historia de los pueblos originarios de la Patagonia argentina.
Barrios detalló el proceso de revelación creativa que dio origen a su última novela, «Brujas de la Tierra», nacida a fines de 2023 tras una visita al conmovedor Bosque Energético de Miramar. Sentado entre árboles ancianos entrelazados, el escritor tuvo una epifanía sobre los antiguos rituales ancestrales: «este lugar en algún momento debe haber sido el lugar para ceremonias de chamanes.» Esa experiencia gatilló una escritura visceral en la que buscó reflejar la pervivencia de las comunidades nativas en el presente, destacando que «es imposible hacer desaparecer un pueblo, que un pueblo de alguna manera siempre pervive, siempre las raíces por algún lado vuelven a salir.»
La trama de la obra se centra en la vida de Akene, una joven adolescente que habita en la localidad de Tolhuin, en Tierra del Fuego, y descubre su ascendencia de la comunidad Selk’nam (Onas). La protagonista posee una particularidad física impactante, un rasgo ocular de marcado valor simbólico: «tiene un ojo casi negro típico de su pueblo y el otro es amarillo, amarillo como el de un gato.» Al alcanzar la pubertad, la joven experimenta fenómenos paranormales y visiones que la conectan con las raíces míticas de sus antepasados, recibiendo el llamado ancestral para convertirse en la última chamana viva de su pueblo en medio del austero invierno patagónico.
Durante la entrevista, el autor repasó con rigor histórico la tragedia del genocidio perpetrado contra el pueblo Selk’nam a finales del siglo XIX y principios del siglo XX por parte de estancieros británicos e intereses corporativos. Barrios rememoró el cruel accionar de las bandas armadas contratadas para exterminar a la población autóctona: «cuando los hacendados ingleses, que son los que se quedan con Río Grande y Tierra del Fuego a comienzos de siglo 1907, 1911, reciben del gobierno central el permiso para limpiar la tierra de indios. contratan cazadores de Norteamérica que vienen con Winchester a enfrentarse a los Selk’nam que tenían flechas con punta de hueso.» Agregó que los cazadores mercenarios «cobran por oreja.» para certificar los asesinatos en la isla.
Barrios explicó también la aculturación forzada sufrida por los sobrevivientes que fueron trasladados a las misiones salesianas, donde si bien salvaron sus vidas, se les prohibió terminantemente manifestar sus creencias espirituales y su idioma nativo: «les quitaban, digamos, le salvaban la vida, pero perdían la cultura. Tenían prohibido hablar en su lengua, tenían que aprender la lengua de aquellos que los albergaban, tenían que dejar su religión porque se consideraban que eran herejías o barbarie». Frente a este vaciamiento sistemático, el escritor remarcó que el conocimiento mítico y espiritual logró subsistir únicamente gracias a la resistencia de la transmisión oral entre abuelas y nietos.
Uno de los puntos más reveladores del diálogo radiofónico fue la mención del marco normativo oficial que habilitó el exterminio de las comunidades aborígenes en el sur argentino durante el gobierno de José Figueroa Alcorta en 1907. Barrios confirmó la existencia del decreto que cedió enormes extensiones de tierra patagónica: «en 1907 donde hay un decreto de José Figueroa Alcorta que lo que hace es autorizar el decreto sobre un territorio nacional, por lo tanto, no era provincia, no había gobernador.» La norma estatal explícitamente abogaba por la expulsión y eliminación de los aborígenes bajo el argumento del avance de la industria y el progreso comercial.
Hacia el cierre de la emisión, Germán Barrios sorprendió a la audiencia al brindar una primicia exclusiva sobre el futuro de la saga literaria y los nuevos proyectos en marcha. El autor anunció que en 2027 se publicará la secuela de su aclamada obra: «El año que viene sale la continuación de Brujas de la Tierra.», la cual llevará por título «Se va a llamar Brujas de la Tierra, la Mansa». Barrios concluyó reflexionando sobre el misterioso impulso que guió su pluma durante la redacción del libro, asegurando con emoción que «La mano escribía sola. ¿Quién me contó la historia? Yo conté la historia de ella. Yo fui su escribiente y terminó donde terminó. »



