
De la proscripción se vuelve: Ubeira anticipa la definición internacional de la ONU y advierte sobre el colapso judicial
El reconocido abogado penalista y querellante en la causa por el intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, Dr. José Manuel Ubeira, mantuvo un extenso diálogo con Sergio Centenaro en Radio Lateral.
En vísperas de definiciones clave en organismos internacionales respecto a la Causa ‘Vialidad’, Ubeira brindó una radiografía certera sobre el estado de descomposición del sistema judicial argentino y el proceso de proscripción política vigente.
Al evaluar el accionar del máximo tribunal del país, Ubeira criticó la desestimación sistemática de recursos mediante fórmulas dogmáticas. El jurista resaltó que la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ya dejó sentado que “el artículo 280 que aplica la Corte Suprema para rechazar las quejas claramente viola los principios básicos del derecho”, al cercenar las garantías de debido proceso y la revisión de condenas en casos de alta gravedad institucional.
Ubeira remarcó que los pronunciamientos de los organismos internacionales de derechos humanos posees carácter vinculante para el Estado argentino en virtud de las cláusulas constitucionales de 1994. En ese sentido, subrayó que “los fallos de los organismos internacionales por los acuerdos que Argentina siempre sostuvo… son obligatorios”, advirtiendo que el desatendimiento de un dictamen internacional generaría severas sanciones diplomáticas, aislamiento financiero e incremento del riesgo país.
Respecto a la investigación sobre los autores intelectuales y financieros del intento de magnicidio del 1 de septiembre de 2022, el querellante apuntó directamente hacia las estructuras del poder político hegemónico. Ubeira recordó la eliminación sistemática de pruebas telefónicas en despachos opositores y afirmó que “Patricia Bullrich no es ni más ni menos que un personero de lo peor de la República Argentina. Si usted me pregunta quién es el autor intelectual del atentado y… no está muy lejos de esa persona”.
En su caracterización sobre la distribución real del poder en la Argentina contemporánea, Ubeira desmitificó la independencia judicial y señaló que los magistrados actúan como meros ejecutores de intereses concentrados. Según su análisis, “los que mandan en la República Argentina es el diario La Nación, el círculo rojo, los muchachos de siempre y la embajada de Estados Unidos”, citando manifestaciones explícitas del propio embajador estadounidense ante el Senado de su país.
El abogado también dirigió duras críticas hacia la inacción de sectores propios durante gestiones anteriores, lamentando que no se hayan impulsado reformas estructurales al sistema de justicia cuando se contaba con el mandato popular. Asimismo, cuestionó a los dirigentes que se autodenominan nacionales y populares pero votan sistemáticamente junto a los poderes hegemónicos en el Congreso.
Pese al complejo panorama institucional, Ubeira expresó su convicción plena en la capacidad de reacción del pueblo y en la inevitable restitución democrática de la conducción popular. En un mensaje dirigido a la militancia y a la sociedad, concluyó enfáticamente: “usted y sus oyentes la van a ir a buscar a San José 1111”, ratificando que la proscripción política será quebrantada por la propia dinámica histórica y la fuerza de la organización popular.



