
El dilema del votante y “¿la crisis de conducción?”: un análisis sin filtro del peronismo actual
En un encendido debate en “El Conversatorio Lateral”, el licenciado en Trabajo Social Darío Martos y el periodista Sergio Centenaro diseccionaron la realidad política argentina, poniendo el foco en las contradicciones del electorado y las fallas internas del movimiento nacional y popular.
Martos fue crítico con aquellos compañeros que han cambiado de postura según la conveniencia política, señalando que “les duele hoy el kirchnerismo, porque dicen bueno, che, no garpa mucho”. Esta actitud, según el analista, contrasta con la militancia histórica donde declararse peronista implicaba un riesgo real.
La charla profundizó en la figura de ex funcionarios que, tras haber formado parte de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, hoy se muestran distantes o críticos. “Eran funcionarios y ahora lo desconocen”, disparó Martos, agregando que la crítica debería haberse realizado en su momento: “Si había algo que corregir, lo tendrían que haber planteado en ese momento”. Asimismo, se cuestionó la estrategia de la transversalidad aplicada en el pasado, sugiriendo que “con esto de la transversalidad se metió cualquier cosa” y que los lugares de conducción deben ser para cuadros con “una trayectoria probada”.
Uno de los puntos más agudos del análisis fue la contradicción observada en los barrios populares, ejemplificada con una anécdota en la Chacra 168 de Posadas. Martos relató cómo vecinos que votaron por el retiro del Estado ahora exigen servicios municipales básicos. “El que decía que el Estado se tenía que retirar ampliamente, ganaban las mesas”, recordó, para luego contrastarlo con la realidad actual donde “le están reclamando al Estado la intervención”. Esta paradoja revela, según los entrevistados, una desconexión entre el voto ideológico y las necesidades prácticas de la comunidad.
La influencia de los medios de comunicación hegemónicos fue señalada como un factor determinante en el cansancio social. Centenaro argumentó que el hartazgo de la gente no es necesariamente con el peronismo en sí, sino producto de un discurso de odio instalado: “A la gente la cansó Clarín y no lo sabe”. Sin embargo, Martos advirtió que no se puede culpar solo al mensajero y que faltó “militancia con las políticas públicas” para explicar a la ciudadanía el origen y la importancia de la inversión estatal en obras y servicios.
De cara al futuro del Partido Justicialista y las próximas elecciones internas, el panorama planteado por Martos es de cautela y escepticismo sobre las figuras actuales. “Ninguno genera entusiasmo”, sentenció al referirse a los posibles candidatos, argumentando que muchos priorizan proyectos personales sobre un proyecto colectivo transformador. La preocupación principal no es solo quién se queda con el sello partidario, sino el contenido ideológico: “Nuestra preocupación es que no represente al peronismo”.
El diálogo concluyó con una advertencia sobre la necesidad de reconstruir el vínculo con la sociedad desde las bases, explicando pacientemente las contradicciones del modelo actual. Martos insistió en que “la verdadera militancia pasa por el que está por hablar, porque con el que está al lado”, y subrayó que el sindicalismo y la militancia barrial deben recuperar su rol pedagógico para que el ciudadano no vote en contra de sus propios intereses, seducido por discursos que prometen soluciones mágicas mediante el ajuste.



