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Ernesto Jauretche, una vida dedicada a la militancia y un apellido ligado a la historia argentina

Ernesto Jauretche , militante peronista, ex integrante de Montoneros, fue funcionario de provincia de Buenos Aires y es sobrino de Arturo Jauretche. Este viernes en la mañana de Radio Lateral, Ernesto contó un poco de su vida, de su experiencia como militante de la generación de los 70 y de su tío.

“Soy un peronista nacido peronista”, aclara en su presentación el escritor.  Ernesto contó que asumió la militancia casi como un deber y un mandato familiar.

Casi como un pantallazo de  momentos claves en su vida como militante, trabajador y escritor, Ernesto recordó sus inicio como trabajador de la industria, “me recibí de técnico mecánico y de ahí en la industria y milite en el gremio metalúrgico”, recordó.

También recordó a su tío Arturo Jauretche, escritor y pensador político clave en la historia argentina, “siempre me tenía para hacerle sus mandados, don Arturo no sabía que era una máquina de escribir,  así que recurría al dictado por lo que mucho de lo que escribió pasaba primero por mis manos”, rememoró.

“Con el aprendí y en el año 66 me dedique a hacer periodismo y también me impulsó a estudiar economía agraria”, agregó Ernesto.

Entre otras cosas, Ernesto Jauretche repasó su historia como militante de distintas agrupaciones juveniles que lo llevaron también a ser parte del gobierno de la provincia de Buenos Aires. Repasó su pertenencia a Montoneros hasta la llegada del gobierno militar. Fue expulsado de Montoneros y también vivió un tiempo en el exilio en México.

En un breve análisis de la situación política actual, y en especial del peronismo, opinó que “la política es un riesgo, es la permanente apuesta en la que se puede ganar o perder” y en este sentido dijo que el peronismo en los últimos años “no arriesgó”.

Finalmente Juaretche cerró la entrevista hablando de su libro “Memoria de la Esperanza”, obra que ya está en librerías y cuya presentación fue postergada debido al fallecimiento de su esposa, según comentó.

“Memoria de la Esperanza”

“Memoria de la Esperanza”. Vida, pasión y muerte de un muchacho peronista es la autobiografía de un hombre de compromisos irrenunciables. De muy pocos protagonistas de la vida política de nuestro país se puede decir, como el historiador Norberto Galasso ha dicho de él, que es “el primero en la fila de la pelea y el último en la del reparto”.

“Mi generación cultivó un ideal del “joven peronista” a partir del desigual combate frente a la contrarrevolución de 1955 y de cara a la impotencia de dos décadas de interdicción política. Eso constituyó una epopeya también cultural e ideológica; un largo ciclo de convicciones e incertidumbres en viaje combatiente hacia un horizonte de justicia y libertad a reconquistar: un bien de la comunidad. Y, ante semejante dimensión de objetivos, la vida de uno valía poco. En nuestros días, las obras militantes que reivindican la preeminencia del espíritu y las libertades individuales llaman a la reestructuración del tejido social. La historia nunca acabada de los pueblos que protagonizaron las guerras de emancipación nacional, la experiencia de las masas insurrectas que siguieron a los caudillos federales y las fajinas fraternales de anarquistas, marxistas y creyentes cristianos de nuestros padres y abuelos, fueron nuestra inspiración. Este libro quiere propagar esperanza en los nuevos, que hoy siguen creyendo que la injusticia no será eterna y que tarde o temprano la revolución llegará”, señala Ernesto Jauretche en su prólogo.

Consideraciones políticas y perspectivas

Reivindicó la aparición de Néstor Kirchner en el escenario nacional “La convocatoria de Néstor, después de haber sacado el 22% de los votos, fue a la reconstrucción de la política y se dejó de hablar en términos de macroeconomía, en términos del Fondo Monetario, de productos brutos, que se yo, y se empezó a hablar del valor del churrasco, de las necesidades populares”, subrayó.

A la par, lamentó que durante aquellos años no se pudiera cambiar la matriz liberal que dejó la dictadura en el país, entre los años 76 al 83, de manera más profunda “El lenguaje de Néstor era un lenguaje popular que convocó a la gente, eso le permitió llevar adelante una serie de reformas y políticas reivindicativas dentro de un proceso nacional y popular, pero no logró tener el poder suficiente como para recuperar las herramientas principales del estado, que son; la constitución del 94, que es una constitución absolutamente neoliberal y las leyes que dejó la dictadura militar. Entre otras, la ley de entidades financieras, las reformas al trabajo y todo lo demás. Todo eso quedó incólume”, sostuvo.

Por curiosidad, fue consultado sobre cuál es la consideración que tiene por Ramón Puerta, el señor de las privatizaciones en Misiones, y la respuesta sorprendió desde el inicio “Yo de Ramón Puerta fui medio amigo, incluso en un viaje que hice a Misiones, fuimos a comer a su casa y durante la comida me dice «y Ernesto, ¿qué te querés llevar de Misiones para Buenos Aires?» y le respondió que «¿y qué me voy a querer llevar yo de misiones», le digo, «¡yerba! ¿Qué otra cosa me voy a llevar?». Cuando salimos, me dice el compañero que me había llevado, que había escrito un libro en su momento, Velázquez, me dice «le pediste yerba al mayor yerbatero de la provincia», pero «¿qué otra cosa le podía pedir que no sea yerba?», la cosa es que cuando me voy a embarcar en el avión de vuelta, me dicen: «la carga ¿va a acompañada o se la mandamos como encomienda?», «¿qué carga?», «no, usted tiene una carga acá para llevar», «bueno, yo no sé de qué se trata, la recojo en Aeroparque». Bueno, viajé, cuando llegué a Aeroparque voy a buscar la carga era un pallet de yerba; no entraba en mi departamento la cantidad de yerba que me regaló. Estuve regalando yerba durante dos años”, confesó.

Completó la idea, reconociendo que “Puerta perdió el control de la política en la provincia, calculo que conserva, sí, el poder económico por detrás del poder real, es el señor de la política liberal hoy día; no era eso cuando yo lo conocí, pero bueno, él se adaptó a lo que el resto del peronismo es hoy día, el peronismo y lo que le siguió también”, respondió.

Jauretche, contó que tiene un vínculo muy cercano con la tierra colorada “Yo tengo por Misiones un amor muy particular porque mi familia era misionera. Mi vieja hablaba con la «ll», yo de chico hablaba el guaraní, después lo perdí porque en la escuela me sancionaban, la maestra me decía «¿cómo pollo?, ¡poyo!, ¡hable bien!», me castigaban porque yo usaba la «ll»”, evocó.

Recordó a su tío al caracterizarlo en esos días de trabajo “Fumaba como un escuerzo, todo el día, fumaba 5 atados por día, encendía un cigarro con el pucho anterior”, apuntó.

También, Ernesto Jauretche, se animó a jugar en la idea de qué le hubiera dicho su tío a Cristina Fernández y a Alberto Fernández, de haber tenido la posibilidad de participar, de la reunión que definió la fórmula de 2019 y la creación del Frente de Todos “Mira, yo no sé si en ese momento las circunstancias políticas serían como fueron. Yo creo que Cristina no tuvo demasiadas alternativas en elegirlo a «Albertito», su reelección estaba muy condicionada, ni hablar de los condicionamientos que tiene hoy día. Yo tengo un debate muy profundo con Primero la Patria, un espacio donde milito acá hoy día, y en el sindicato de farmacias. Lo que yo digo es «lo que hoy falta no es tanta reorganización política, ni recuperar votos, ni hacer matemáticas electorales; lo que hace falta son políticas económicas de fondo, cuatro o cinco, no importa si nos echan, total, si ganamos la vamos a consolidar, si no, de todos modos, no la vamos a poder llevar adelante, así que hay que apostar ahora a eso, apostar a devolverle a la gente lo que le hemos quitado estos últimos cuatro años que ha sido vergonzoso. Hay que recuperar la imagen del peronismo, sino estamos fritos», y me contestan «eh, pero vos la das por jubilada a Cristina», y el digo «¡Ah, ¿no está jubilada? Porque parece jubilada», yo no la veo que esté tomando medidas importantes en este momento. Si Cristina no sale a la calle, no va a los barrios, no recorre las provincias, no levanta al peronismo, perdemos la elección. Creo que en esas circunstancias hubiese estado Jauretche en el 19; o hacemos peronismo o perdemos”, sentenció.

Uno de los pasajes centrales, al menos para este diario, fue la opinión que dio en torno a dónde se hubiera parado Arturo Jauretche en las batallas políticas del siglo 21 en Argentina “Por supuesto que hubiese simpatizado con Néstor y con Cristina, probablemente hubiera estado a la cabeza, pero seguro, no cabe la menor duda al respecto”.

 

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