
Mientras existan dos argentinos dispuestos a defender al pueblo antes que venderse al oro extranjero, el ejemplo y el mensaje de Evita seguirán despertando conciencias e inflamando corazones, seguirán movilizando el patriotismo y manteniendo encendida la llama de la lealtad.
La reciprocidad es el corazón de la lealtad, que es siempre a dos puntas.
…lealtad de todo un pueblo que siente que en su alma no cabe la traición, y cuando la sospecha pasa como una sombra hay un solo grito:¡La vida por Perón!”.
Evita
Fuente: lacampora.org



