
Federico Montero: “Estamos viendo una fuerte presencia de la política norteamericana a través del gobierno de Donald Trump”
El analista internacional Federico Montero ofreció un panorama detallado sobre la reconfiguración geopolítica actual, advirtiendo sobre la injerencia estadounidense en la región. Según explicó, “efectivamente lo que estamos viendo es un cambio en el escenario político regional”, caracterizado por una “fuerte presencia de la política norteamericana a través del gobierno de Donald Trump”. Montero destacó que la actualización de la doctrina de seguridad de EE.UU. “enuncia claramente los lineamientos de su política exterior y allí deja claro su voluntad de intervenir con mayor firmeza en América Latina“.
Al analizar las particularidades de cada nación, Montero señaló que, si bien hay una tendencia general, “los procesos políticos particulares que estamos viendo no son un reflejo directo de la injerencia norteamericana”, aclarando que “lo que ocurrió en Chile no es lo mismo que lo que ocurrió en Honduras, ni en Bolivia ni en Venezuela”. Sin embargo, enfatizó que “lo que sí es una constante es la intervención norteamericana”, planteando la interrogante sobre cuál es la respuesta de los sectores populares frente a esta realidad impuesta desde el norte.
Sobre la situación local, el analista fue contundente al comparar el actual gobierno con experiencias previas: “lo que ocurrió acá en la Argentina es una cosa inédita porque nunca hemos visto un grado de subordinación como el que está expresando el Gobierno de Milei respecto del gobierno de Donald Trump”. Agregó que, aunque el país ha tenido gobiernos entreguistas, “el grado de sumisión” actual es novedoso, al punto que los decisores económicos están “más pendiente de un tuit del secretario de Tesoro norteamericano que de lo que ocurra en las autoridades argentinas”.
Montero también reflexionó sobre el impacto de la pandemia en la subjetividad política, coincidiendo en que funcionó como un parteaguas. Explicó que “se aceleró un proceso de individualización de la política”, lo cual permitió que ganaran terreno expresiones de la nueva derecha. Este fenómeno se combinó con consecuencias económicas donde “la pandemia y sobre todo la salida de la pandemia” acrecentaron “muchísimo más la concentración de la riqueza en pocas manos”, creando un caldo de cultivo para los discursos anti derechos.
En cuanto a la tensión en el Caribe, Montero describió la situación como parcialmente impredecible debido a los cambios abruptos de Trump, pero subrayó la gravedad del escenario actual con “el despliegue de la flota militar norteamericana” y acciones que calificó duramente: “estamos ante un hecho de robo directamente, un hecho de piratas en el mar Caribe”, refiriéndose a la incautación de buques. Aseguró que el objetivo es “condicionar a ese gobierno y eventualmente buscar un cambio de régimen”.
Finalmente, abordó el conflicto en Europa del Este, explicando que la tensión escaló tras el cambio de gobierno en Ucrania en 2014 y la expansión de la OTAN. Sin embargo, indicó que la llegada de Trump podría modificar el esquema, ya que “no está interesado en que Estados Unidos continúe financiando esa aventura guerrerista de la OTAN”, buscando en cambio “una estabilidad estratégica en la relación” con Rusia y que sean los europeos quienes asuman los costos de su infraestructura militar.



