
Francisco Cafiero advierte sobre la intervención militar de EE.UU. en la región: “La Argentina se ha constituido en un apéndice de lo que pide Donald Trump”
En un escenario geopolítico convulsionado por el inicio del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos, Francisco Cafiero analizó en profundidad las tensiones que atraviesa América Latina en este enero de 2026. Durante una entrevista en Radio Lateral, el especialista en relaciones internacionales describió al mandatario norteamericano como “un Trump recargado” que profundiza la grieta interna y exhibe una agresividad renovada en su política exterior.
Según Cafiero, esta postura responde a una “marcada transición de poder que va de Occidente a Oriente”, donde potencias emergentes como China y los BRICS desplazan la hegemonía tradicional, generando un desorden global donde “los grandes jugadores, las grandes potencias, principalmente en este caso Estados Unidos, desoyen la normativa internacional”.
El punto más crítico de la charla giró en torno a los recientes sucesos en Venezuela, marcando un hito alarmante en la historia continental. Cafiero subrayó la gravedad de que “el 3 de enero Estados Unidos por primera vez invade un país sudamericano en términos militares”. Si bien reconoció el interés por los recursos energéticos, interpretó esta acción como una advertencia estratégica hacia otras potencias: “Yo creo que hay un mensaje que va por encima de los recursos, que es un mensaje hacia la comunidad internacional y particularmente un mensaje a China y en menor medida Rusia”. Para el analista, la Casa Blanca busca dejar en claro que “acá en la región de América Latina, los que vamos a estar somos nosotros y a ustedes los vamos a empezar a desplazar”.
En este contexto de disputa global, Cafiero destacó la importancia estratégica de Sudamérica, no solo por sus reservas petrolíferas, sino porque la región es “el reservorio verde más importante que hay en el planeta” y posee una capacidad inmensa para producir alimentos. Sin embargo, lamentó la falta de integración efectiva frente a estos desafíos, recordando que “este año, 2026 se cumplen 200 años del primer intento histórico de integración regional” con el Congreso Anfictiónico de Panamá. A pesar de los intentos históricos y recientes, como el rechazo al ALCA en 2005, señaló que “nos quedamos a mitad de camino todo el tiempo” debido a las limitaciones impuestas por las voluntades políticas de turno.
La crítica hacia la política doméstica fue contundente al evaluar el posicionamiento del gobierno de Javier Milei frente a esta crisis. Cafiero afirmó que la política exterior argentina sufre una “subordinación absoluta con cada vez menos margen de autonomía”, actuando en contra de intereses estratégicos nacionales como la cuestión Malvinas. “La política exterior argentina se ha constituido en un apéndice de lo que pide el gobierno de Donald Trump”, sentenció, agregando que, al alinearse irrestrictamente con Washington, el país queda marginado de agendas vitales y se aleja de sus vecinos regionales que condenaron la agresión militar.
Al ser consultado sobre cómo debería actuar el peronismo ante un escenario de agresión militar a un país hermano, Cafiero fue categórico al defender la doctrina de no intervención y la solución pacífica de controversias. “El peronismo tiene una mirada muy clara en cuanto a la no intervención en los asuntos internos de los países, la no agresión militar”, explicó. Para él, Argentina debió sumarse al bloque de Brasil, Chile y México para “condenar enérgicamente la agresión militar” y fomentar el diálogo, en lugar de validar el uso de la fuerza. “Ninguna intervención militar puede salir bien”, remató, insistiendo en que los problemas de la región deben ser resueltos por los propios latinoamericanos sin injerencia externa.
Finalmente, Cafiero hizo un llamado a recuperar la autonomía a través de la integración regional, considerándola la respuesta más categórica frente a los desafíos actuales. Recordó que, a diferencia de otras partes del mundo, “América Latina es una región donde no hubo conflictos armados interestatales” recientes, y que las divisiones suelen ser fogoneadas desde afuera. “La integración, por más difícil que sea, es la respuesta más categórica y más importante que tenemos”, concluyó, instando a no perder el rumbo de la Patria Grande que soñaron San Martín y Bolívar, y a resistir las presiones que buscan mantener al continente fragmentado y dependiente.



