
Karina Díaz y una mirada crítica sobre el saqueo de recursos y la interna peronista
En su columna semanal, Karina Díaz analizó el escenario político tras la masiva marcha del 24 de marzo, destacando la presencia de “mucho pueblo” y gente suelta que se movilizó por convicción propia.
Sin embargo, la analista rápidamente giró hacia una denuncia sobre las irregularidades en las audiencias públicas por la Ley de Glaciares. Según Díaz, se busca modificar la ley para desproteger el agua, calificándola como una “ley, para mí, del permiso de saqueo para extranjeros ¿no? porque para hacer ese tipo de extracción de minería y demás que necesitan, son además del oro, son otros minerales”.
La columna subrayó la gravedad de los daños ambientales irreversibles que esto causaría. Díaz advirtió que el perjuicio llegará a las futuras generaciones, señalando que la cantidad de inscriptos para la audiencia demuestra una conciencia popular latente. En este sentido, denunció que las autoridades “hicieron hablar a gente que no estaba inscripta, obviamente, a favor de que se sancione esta ley que modifica la ley de glaciares”, lo cual consideró una maniobra para evadir el rechazo masivo de la sociedad.
Otro punto álgido de la charla fue la persecución judicial a figuras del peronismo. Díaz se refirió con dureza al fiscal Luciani y su pedido de prisión común para Cristina Fernández de Kirchner, calificando su accionar de “ridículo” y cuestionando su propia legitimidad. La columnista fue tajante: “él es producto de la corrupción, su nombramiento ¿no? claro, o sea, si es todo tan así como dicen ellos, que uno sabe que no, pero bueno hay que ser un poquito coherentes, que presente su renuncia también”.
Díaz también se tomó un momento para reivindicar la figura de Ginés González García, criticando la “operación mediática” que sufrió durante la pandemia. Comparó el trato recibido por el ex ministro con la impunidad de otros funcionarios actuales, señalando que “la condición para que alguien sea corrupto y vaya preso tiene que ser peronista, pero hay que decir que son todos peronistas porque si no parece que no hay corrupción”.
En cuanto a la interna del movimiento, la analista llamó a discutir política “de verdad” y no por cuestiones personales o de cargos. Expresó que la política debe ser, ante todo, el bienestar del pueblo por encima de las ambiciones individuales. En sus palabras: “la política es otra cosa, yo no hablo de mí porque puedo hablar de mi experiencia, yo siempre voy a apoyar a un compañero que considere que se lo ha ganado”. En este marco, sorprendió al sugerir que se debe sumar a figuras como Marcela Pagano si están denunciando irregularidades internas del oficialismo.
Finalmente, Karina Díaz analizó el discurso del presidente actual desde una perspectiva psicológica, sugiriendo que apela a la negación y a lo sentimental para distraer de la realidad económica. Concluyó con una advertencia sobre el rol de las redes sociales en la formación de la juventud y la necesidad de una legislación que controle la desinformación. Su mensaje final fue claro: es tiempo de que los dirigentes se saquen las máscaras y definan de qué lado están.



