
La Argentina entre la pasión colectiva y la “filosofía barata”: El análisis de Sergio Centenaro tras la caída en la final
En una mañana marcada por la “tristeza por la derrota de la selección en la final del mundo”, Sergio Centenaro inició su editorial reflexionando sobre el lugar que ocupa el fútbol en la psiquis nacional.
El periodista planteó un interrogante profundo sobre la legitimidad de estas pasiones “en medio de un montón de otras cosas”, reconociendo la ilusión de conquistar la cuarta copa, pero advirtiendo sobre el contraste entre la movilización deportiva y la apatía política.
Centenaro destacó que “hemos visto movilizaciones impresionantes en Argentina a través del fútbol”, comparando las recientes manifestaciones con los 5 millones de personas que ganaron las calles en diciembre de 2022. Sin embargo, lamentó que una “idea de país” no logre conmover a la misma cantidad de gente. Para el conductor, esto evidencia que “hemos bajado los argentinos el nivel de discusión social política y hasta diría moral”, cayendo en lo que denomina una “filosofía barata pura y dura”.
El editorial denunció la adopción de “doctrinas baratas sin peso” y la facilidad con la que se repiten consignas superficiales. Centenaro señaló la contradicción de un pueblo que puede “abrazarse con personas desconocidas” por un gol, pero que no logra la misma unidad para “cuidar a la Argentina” frente a la apertura de importaciones o el deterioro de las jubilaciones. “¿Qué pasa Señor Presidente ¿qué pasa con las jubilaciones, si otros países se están desarrollando mejor en tecnología y en ciencia que la Argentina?”, cuestionó con dureza.
En un pasaje central, el periodista vinculó esta degradación del debate con la falta de protección a los líderes populares. “Estamos inmersos en pura filosofía barata, y los argentinos solo alcanzamos a recuperar nuestra autoestima para defender a una selección”, afirmó, cuestionando por qué no existe la misma vehemencia para defender a figuras como Cristina Fernández de Kirchner, a quien definió como “secuestrada por ese poder hegemónico”.
Centenaro fue tajante al señalar la incoherencia de quienes aceptan el ajuste bajo la premisa de “para que no vengan los chorros”. “¿Qué chorros, maestro? ¿qué te robaron? tenías mejores salarios, los almacenes de barrio podían abastecerse, podían crecer, podían resolver su vida; hoy no”, sentenció, contrastando el presente económico con un pasado de mayor bienestar y soberanía.
Finalmente, el editorial cerró con un llamado a la acción política colectiva. “Terminó este mundial, pero estamos disputando otro mundial donde tenemos que seguir hinchando por Argentina y es todos juntos y es cuidando lo nuestro”. Centenaro instó a no permitir que la “filosofía barata siga controlando nuestras vidas” y a defender a quienes, desde sus responsabilidades, se jugaron por las mayorías.



