
La crudeza de Paco Manrique: “La inflación bajó al 2% pero la gente no come”
La coyuntura social y económica de la Argentina fue analizada con crudeza en Con Fundamento Kriollo a través de una profunda entrevista telefónica con el diputado nacional de Unión por la Patria y secretario adjunto de SMATA, Mario “Paco” Manrique.
En un diálogo que no esquivó ninguna definición política ni las tensiones de la interna partidaria, Manrique expresó la angustia generalizada que vive el pueblo ante la ola de despidos y la disparada del desempleo. Ante la urgencia de encontrar una salida colectiva a la crisis, el dirigente sindical fue tajante al señalar la prioridad absoluta de la militancia: “lo que necesito es cambiar de gobierno”.
El diputado peronista detalló el rumbo destructivo que la administración nacional le ha impuesto al sector productivo del país, señalando la total ausencia de un plan industrializador. Manrique advirtió que el equipo económico de Javier Milei ignora deliberadamente a las pymes y la manufactura argentina para favorecer la especulación financiera. “la política económica de este gobierno claramente está direccionada hacia el extractivismo, la actividad financiera”, explicó, subrayando que la industria es el motor fundamental para generar empleo de calidad y dinamizar el comercio interno, elementos esenciales para sostener una vida digna.
Asimismo, el referente del gremio de mecánicos atacó la obsesión oficialista por el supuesto equilibrio fiscal y la baja inflacionaria artificial. Según Manrique, el Ejecutivo sostiene este relato de éxito macroeconómico mediante un “default interno” que consiste en desfinanciar las obligaciones esenciales del Estado en salud y educación, mientras plancha los ingresos populares. “hoy la inflación puede ser del 2% pero la gente no come y cuando la inflación era del 20 la gente comía y se iba a vacaciones”, sentenció con una comparación contundente que ilustra la brutal pérdida del poder adquisitivo de los asalariados.
Al abordar la persecución judicial a la dirigencia del campo popular, Manrique no vaciló en calificar como un secuestro político la condena y proscripción que pesa sobre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Denunció la manipulación burda de la causa de Vialidad y recordó que recientemente desfilaron decenas de arrepentidos admitiendo haber sido coaccionados por jueces y fiscales para declarar bajo amenaza. En este sentido, denunció la pérdida de calidad democrática en el país, señalando que “el brazo armado de este poder político y económico es la justicia”.
El legislador nacional también recordó el cuarto aniversario del intento de magnicidio contra Cristina Fernández, ocurrido el 2 de septiembre de 2022. Manrique realizó una autocrítica severa sobre la reacción de la dirigencia peronista y de la sociedad civil organizada ante semejante gravedad institucional. El dirigente admitió que, a diferencia de la movilización espontánea por el campeonato mundial de fútbol de la selección argentina, las bases no supieron canalizar el repudio en las calles: “esperaba una reacción natural de la sociedad de salir a la calle de manifestar su repudio y bueno no ocurrió”.
En el tramo más álgido del reportaje con Sergio Centenaro, Manrique abordó las discusiones internas por la conducción del Partido Justicialista y apuntó contra el oportunismo de ciertos dirigentes que cuestionan el liderazgo de Cristina Kirchner. El secretario adjunto de SMATA diferenció las “lealtades de corazón” de las “lealtades de conveniencia” y arremetió contra quienes coquetean con el poder económico y mediático: “un malo es un malo per sé, porque es malo por naturaleza, porque la vida lo trató mal por muchas cosas; un bueno es bueno porque lo tiene en su naturaleza, es solidario. Un mercenario, un mercenario no tiene perdón”, disparó sin vueltas.
Finalmente, de cara a la reconstrucción del peronismo para volver a ser gobierno en 2027, el diputado de Unión por la Patria reclamó hablarle con total franqueza al electorado sobre la “redistribución de la riqueza” y la reforma del Poder Judicial. Manrique advirtió que el próximo gobierno no puede cometer el error de querer quedar bien con todos los sectores concentrados, sino que debe estar dispuesto a tocar intereses corporativos. “a quién le vamos a romper la espalda para mejorarle la calidad de vida al pueblo”, concluyó, llamando a recuperar la mística popular y el coraje para cumplir a rajatabla el contrato social asumido con la gente.



