
La hora de la verdad
Visto y considerando la campaña sucia, el golpe bajo, las mezquindades, el sin fin de artilugios orquestados para seguir menoscabando la imagen de Cristina, Máximo, La Cámpora y de todo aquel que mencioné, expresé apoyo hacia Cristina.
Por Karina Díaz
Por todos los ataques que recibo continuamente. Solo por expresarme, dar mi opinión, hacer lectura de lo que está hoy aconteciendo en mi país. En mi partido, como si yo tuviera culpa del desastre que han generado un par, que como dice el general “andan con un gallito bajo el brazo” defendiendo intereses, que no son los del pueblo. Y echando mano sin descanso a ese sectarismo que tanto les endilgan a otros, acusando como si yo no tuviera derecho a expresarme, o cualquiera que opine distinto. A perpetuidad no hacen más que restar. Porque automáticamente empiezan una caza de brujas, una campaña de victimización completamente injustificada.
Por ese hartazgo que me han generado, es que tome la decisión de poner negro sobre blanco.
Cosa que había evitado, porque, aunque muchos no lo crean, yo no odio al gobernador. No odio a nadie. Solo no comparto su forma de hacer política, ni de manejarse, y un sin fin de cosas más. Por las cuales no lo siento peronista, ni considero que sea un buen candidato para el peronismo. Pero hoy no voy a hablar de eso, este es el inicio de “Los amigos, aliados del gobernador”.
Lo que finalmente me decidió es que me presenten, demonicen, tan descaradamente la reunión de Cristina con Pichetto y Moreno. Como si fueran adalides de la justicia, de la moral, de la pureza. En consecuencia, a todo lo antes mencionado les voy a refrescar la memoria, porque parece que tienen memoria selectiva.
Antes vale la pena aclarar que a mí no me hace ruido ninguno de los dos, dicho sea de paso. Y no me corren con ese argumento mediocre, estéril, de doble vara. Porque por lo que se refiere, a sus hechos en la actualidad, están demostrando que están leyendo perfectamente la coyuntura.
Por eso estuvieron donde tienen que estar, apoyando públicamente a la líder del peronismo que esta presa y proscripta.
La Senadora y el quema-urnas
Vamos a empezar con el primer personaje de una larga lista de aliados y defensores fervorosos de la candidatura del gobernador que se la tienen jurada a Cristina Fernández de Kirchner.
Hoy le toca a tremenda figurita, Luis Barrionuevo, para los que lo conocen “el quema-urnas”.
En marzo del año 2003 Luis Barrionuevo interrumpía las elecciones de Catamarca con la famosa quema de urnas.
En ese entonces cuando este personaje nefasto quemó urnas, Cristina Fernández de Kirchner era senadora.
Cristina quería expulsar a Barrionuevo. La ex presidenta en ese momento se enfrentó a su propio partido, denunciaba que “se estaban demoliendo las instituciones”.
Ella fue quién pidió su expulsión del cuerpo por, precisamente, la quema de urnas.
Palabras de Cristina en ese entonces:
“Se han acompañado numerosas pruebas en el expediente en materia de video y publicaciones. Tenemos una foto que muestra al senador Barrionuevo con una urna en la mano. Hemos podido probarlo en la comisión con fotos. Puede verse con toda claridad que las urnas que se queman son las del día de la elección. Inclusive hay testimonios en el expediente que así lo acreditan”.
“Pero, además, más allá de que está probado que son las urnas del día del comicio —y así no lo fueran—, una urna es por sobre todas las cosas el símbolo vivo de la democracia. Es el lugar donde se deposita la voluntad popular. La razón por la cual nosotros estamos sentados aquí es el voto popular. Ya perdió importancia si eran o no de la interna. Yo quiero que ustedes me digan si es posible que esto pueda suceder. Esas imágenes recorrieron el mundo, al igual que la fotografía de un senador de la Nación con una urna en la mano, celebrando que no se habían podido llevar a cabo las elecciones por los hechos de violencia”.
Cristina denunció “novecientas urnas, de las cuales el sesenta por ciento están deterioradas, y las otras trescientas aproximadamente nunca más volvieron”.
“También están las imágenes que vieron los treinta y siete millones de argentinos. No hacía falta ser senador de la Nación para saber estas cosas y verlas. Bastaba encender la televisión o la radio el 2 de marzo, y hacerse cargo cada uno de lo que tenga que hacerse cargo en esta historia”.
“No es un problema de peronistas o de radicales. Es un problema de si estamos dispuestos a hacer respetar las instituciones. Se equivocan los que creen que defendiendo a José Luis Barrionuevo están defendiendo al peronismo. Se están demoliendo las instituciones”, argumentó y luego concluyó con el pedido oficial: “Por estas consideraciones y por las pruebas que están incorporadas en el expediente es que la Comisión de Asuntos Constitucionales solicita la exclusión de José Luis Barrionuevo del Senado de la Nación”.
Los gordos operan “La ruta del dinero K”
En 2018, Barrionuevo admitió en un programa televisivo haber manipulado al dueño de la financiera SGI, Federico Elaskar, como parte de una estrategia para vincular al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en una trama de corrupción.
“Yo lo tuve 5 meses a Elaskar conmigo, hasta que habló. Había que esperar desde abril a noviembre para que el hombre hable”, comentó Barrionuevo. Ante la sorpresa de los presentes en la mesa, Barrionuevo miró a cámara y, en un mensaje claro a Cristina Fernández de Kirchner, dijo:
“Brindo con agua, doctora”.
“El chico quería cobrar y había dos maneras de cobrar: o que Lázaro le pague o que hablara. Lázaro nunca le hizo una propuesta, cuando vino me dijo ‘nada’. ‘Te van a matar -le digo-, tenés que hablar y vas a cobrar'”, confesó ante una mesa integrada por Alejandro Fantino, Jorge Asís, Eduardo Feinmann, Baby Etchecopar, entre otros.
Elaskar, el ex dueño de la financiera SGI, confesó ante la justicia que Barrionuevo y Jorge Lanata ejercieron presión para que se presentara en el programa Periodismo Para todos. Elaskar los acusó de “llenarle la cabeza” para que aparezca frente a cámaras en 2013.
“Fue una operación política contra el gobierno de Cristina (Kirchner), porque querían instalar que el dinero era del kirchnerismo“, dijo ante la justicia Elaskar.
El autor de la frase tristemente célebre “Hay que dejar de robar dos años” tiene un prontuario mucho más extenso. Pero no me quiero extender más, mi estómago no tolera tanto.
Pero parece que en el caso de Barrionuevo hay indignación selectiva, a los que apoyan al gobernador no les genera indignación alguna. No ven, o se hacen los que no ven. No les importa que Barrionuevo halla secuestrado a un empresario para perjudicar el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Haya operado con el nefasto de Lanata para ensuciar a Cristina.
¿Estas son las nuevas canciones?



