
Mariano Cabral analiza los antecedentes de Mayo: Juntismo, invasiones y la crisis de la monarquía española
En una nueva entrega de su columna “Pasado de Revoluciones”, el historiador Mariano Cabral dialogó con Sergio Centenaro sobre los complejos procesos que desembocaron en la Revolución de Mayo de 1810.
Cabral propuso una serie especial para este mes, comenzando con los años previos a la gesta patria, destacando la importancia de las invasiones inglesas y la posterior invasión napoleónica a la península ibérica como catalizadores fundamentales del cambio político en el Río de la Plata.
El historiador enfatizó que la caída de España no fue un evento aislado, sino un proceso de años. Respecto a la resistencia española frente a Francia, señaló: “A mí no me gusta tanto porque siento que es cargar mucho las tintas contra Napoleón, que me pareció que fue un tipo excepcional. Prefiero hablar de guerras de Francia o de la guerra de Inglaterra contra Francia, ¿no? Porque también es un actor fundamental”. Este enfoque permite entender la Revolución de Mayo como un capítulo local de un conflicto de escala global.
Un punto clave de la columna fue la llegada de la corte portuguesa a Brasil, un hecho sin precedentes en la historia americana. Cabral explicó cómo este movimiento alteró el equilibrio regional: “La flota británica saca a la corte portuguesa de Lisboa y la lleva a Brasil. A 5 mil miembros de la corte, 5 mil miembros de la corte portuguesa cruzan el Atlántico. Es un hecho único en la historia americana. Una corte europea se traslada entera a América y acá, al lado nuestro”.
Sobre la legitimidad de los gobiernos locales, Cabral describió cómo las noticias de la disolución de la Junta Central de Sevilla dispararon los procesos revolucionarios en toda América. “Esa noticia de disolución de la Junta Central de Sevilla y la formación del Consejo de Regencia es la que llega a Buenos Aires y motiva el comienzo de la Revolución de Mayo. Pero la misma noticia había llegado un mes antes a Caracas y comienza el proceso de la Revolución de Venezuela”.
El historiador también se detuvo en la complejidad de los perfiles de los líderes revolucionarios, alejándose de visiones maniqueas. “No todo es blanco, no todo es blanco o negro, hay un montón de grises. Claro, está lleno de matices. Porque también, ¿qué es lo que pasaba en América? Ya desde hacía algunas décadas, empezaba a expandirse una idea de que América quería un poco más de autonomía y quería inclusive su independencia”.
La organización política mediante juntas fue un calco del modelo español, según explicó Cabral. “¿Por qué la junta? ¿Por qué organizarse en una junta de gobierno? Porque era el modelo que se había seguido en España. Es decir, lo que hacen los revolucionarios. Nosotros hacemos lo mismo que en España. El rey está preso, Francia nos impone un rey que no reconocemos y hacemos lo mismo”.
Para finalizar, Cabral destacó el perfil de figuras como Saavedra y Liniers, vinculándolos no solo al poder político sino a la producción local. “Son figuras que no son de las altas casas comerciantes más importantes de Buenos Aires, son comerciantes medianos de la ciudad, del puerto, del comercio internacional de la ciudad, y a su vez vinculados a la producción y por lo tanto también con vínculos con trabajadores que, parece, son vínculos que le rindieron sus frutos políticos”.



