
Marina Glezer y la dialéctica de la razón: democracia, feminismo y resistencia popular
En una entrevista exclusiva realizada por Sergio Centenaro para Radio Lateral, la actriz, realizadora cinematográfica y militante peronista Marina Glezer ofreció un testimonio político y ético de vital trascendencia sobre el presente de la Argentina.
En un diálogo caracterizado por la lucidez y la agudeza crítica, Glezer analizó el proceso de degradación institucional que atraviesa la nación a partir de la proscripción y encarcelamiento de Cristina Fernández de Kirchner.
Glezer denunció con firmeza que la vulneración de los derechos políticos de la expresidenta constituye un golpe directo al corazón de la democracia y a las garantías constitucionales de toda la ciudadanía. Al reflexionar sobre la falta de respuesta adecuada ante este atropello judicial, la militante expresó tajantemente: “dicen «la tocaron a Cristina y no se armó ningún quilombo» pero yo siento que la vida, de los argentinos y las argentinas, nunca se enquilombó tanto desde que tocaron a Cristina”.
Durante la conversación, se cuestionó duramente el accionar del Poder Judicial y de los jueces de la Corte Suprema y de Comodoro Py, a quienes acusó de actuar con un sesgo partidario atroz que atenta contra los derechos adquiridos de 47 millones de argentinos. Glezer remarcó que las políticas de ajuste, el endeudamiento externo y el desmantelamiento de la universidad pública, la salud y la discapacidad vulneran sistemáticamente la dignidad del trabajador y la movilidad social ascendente.
Abordando la dimensión filosófica y social del movimiento de mujeres, la entrevistada destacó que las luchas feministas aportan valores imprescindibles de solidaridad, justicia y pensamiento crítico para reconstruir el tejido comunitario deshecho por el neoliberalismo. En ese sentido, definió la potencia transformadora del espacio colectivo afirmando que “los feminismos vienen a transformarlo todo, pero sobre todo nos transforman a nosotras mismas”.
Asimismo, Glezer enfatizó la imperiosa necesidad de erigir vínculos de verdadera equidad entre hombres y mujeres en la política y en la vida cotidiana, derribando prejuicios machistas y estigmatizaciones patriarcales. En una definición contundente sobre los roles de género y el respeto mutuo, afirmó que “generar paridad es no caminar por delante ni por detrás, es caminar al lado”, agregando de forma ineludible que “las mujeres no somos ni locas, ni negras, ni putas, ni mentirosas, somos mujeres”.
Consultada sobre las disputas internas del peronismo y los discursos de ruptura impulsados desde sectores cercanos a la gobernación bonaerense, Glezer expresó su repudio a los agravios lanzados contra la conducción de Cristina Kirchner. Con convicción doctrinaria, llamó a respetar las prioridades históricas del movimiento sosteniendo: “basta de romper; primero está la Patria, después el movimiento y por último los hombres”, reprochando las ambiciones individuales que fragmentan la fuerza popular.
Hacia el cierre de la entrevista, Marina Glezer convocó a la movilización activa en las calles en defensa del patrimonio nacional, la caída del DNU 70/23 y el financiamiento universitario, invitando a la comunidad a encontrarse en la resistencia cultural. La militante concluyó reafirmo su fe inquebrantable en la lucha colectiva al remarcar que “no hay nada más fuerte que la voluntad de los pueblos cuando merecen y desean ser libres”.



