
Maximiliano Molocznik recordó a su maestro Norberto Galasso: “Fue el custodio del legado del pensamiento nacional”
En una profunda y conmovedora entrevista brindada al programa “Con Fundamento Kriollo” conducido por Sergio Centenaro en Radio Lateral, el historiador, docente y escritor Maximiliano Molocznik compartió sus vivencias y recuerdos tras el fallecimiento de Norberto Galasso.
Molocznik, quien estuvo unido al legendario pensador por una estrecha amistad y un trabajo militante e historiográfico de tres décadas, expresó el inmenso dolor de la comunidad popular señalando que se encuentran “estragados de dolor por la situación”. El entrevistado detalló las alternativas del velatorio llevado a cabo el martes 8 de septiembre en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.
Molocznik relató los comienzos de su vínculo con Galasso a mediados de los años 90, cuando era un joven profesor de historia recién recibido de 23 años que buscaba respuestas frente al desamparo neoliberal del gobierno de Menem. Recordó con precisión sus asistencias a las charlas de los viernes en el Centro Cultural “Enrique Santos de Discépolo” ubicado en la Avenida La Plata. Molocznik afirmó que ir a escuchar a Galasso constituía un auténtico tubo de oxígeno porque el maestro hablaba de la patria, de Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz y Juan José Hernández Arregui cuando el discurso oficial pretendía sepultar esas causas.
El historiador resaltó la didáctica socrática y la profunda humildad que caracterizaban a Galasso en la enseñanza militante. Molocznik remarcó la diferencia entre la academia tradicional y la calidez del maestro, afirmando textualmente: “no era un conferencista profesional que daba una charla académica sentado en una tarima y mirando a la gente desde arriba era un compañero militante que daba clases a a otros compañeros militantes”. Destacó además el valor de esos encuentros donde confluían jóvenes de la década de 1990 con militantes veteranos de los años 70.
Asimismo, el docente rememoró la etapa en la que comenzaron a organizar charlas y conferencias en unidades básicas, bibliotecas populares y clubes de barrio de Merlo, Ituzaingó y Padua. Molocznik destacó la absoluta generosidad de Galasso, quien acudía con el mismo entusiasmo y compromiso tanto si lo esperaban 500 personas en un auditorio institucional como si lo recibían 10 compañeros en un humilde local de barrio.
Un hito fundamental abordado en la entrevista fue la gestación y escritura de la monumental obra colectiva “Los malditos hombres y mujeres excluidos de la historia oficial argentina”. Molocznik relató cómo Hebe de Bonafini entusiasmó a Galasso con la propuesta, y cómo este tuvo la grandeza de convocar a un equipo de jóvenes docentes e investigadores para redactar los cuatro tomos publicados entre 2005 y 2009. Calificó la obra como un aporte historiográfico trascendental y recordó que el éxito del libro fue tal que debieron realizar dos presentaciones el mismo día en la Feria del Libro de Buenos Aires.
En cuanto a la trayectoria personal de Galasso, Molocznik reconstruyó el camino que lo llevó desde una familia de clase media de origen antiperonista y sus estudios de contador público en la UBA hasta convertirse en el máximo referente del revisionismo contemporáneo a través del impacto de las obras de Jauretche y Scalabrini Ortiz. Reveló además un dato conmovedor: el 25 de agosto de 2026, apenas 13 días antes de su fallecimiento, Galasso vio publicada la reedición de su libro “Aquí no vive ningún Ramón Doll luces y sombras de un pensador nacional”, demostrando que trabajó incansablemente hasta el último suspiro de su vida.
Por último, Molocznik repasó los sentidos reconocimientos brindados a Galasso por diversas personalidades de la política y la cultura, entre ellos el emotivo mensaje de Cristina Fernández de Kirchner en redes sociales y la permanente solidaridad del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Concluyó definiendo el rol histórico de su maestro al señalar que Galasso fue el gran custodio y puente entre los pensadores del siglo XX y las nuevas generaciones, dejando el firme mandato de continuar la lucha por la liberación nacional y social de la Patria.



