
“NAZA”: el Ejército de Israel intenta desacreditar el documental, pero la investigación que lo sostiene supera los 100 testimonios especializados y suma apoyos
Cine y compromiso
Los directores Yuval Abraham y Rachel Szor trabajaron durante tres años con fuentes de inteligencia, operaciones y otros ámbitos militares, además de archivos clasificados. A fines de noviembre, el filme podrá verse gratis y en todo el mundo por internet.
Las autodenominadas Fuerzas de Defensa de Israel difundieron una respuesta de diez páginas para desacreditar las conclusiones de NAZA, la investigación de Yuval Abraham y Rachel Szor sobre el funcionamiento de la maquinaria militar israelí en Gaza. El documento intenta reducir el trabajo a los testimonios que aparecen en pantalla, cuando los realizadores entrevistaron a más de 100 personas familiarizadas con los sistemas utilizados por las FDI durante la guerra.
Los 24 participantes que aparecen en NAZA no constituyen, por lo tanto, el universo de fuentes utilizado por sus realizadores. Durante tres años, el equipo entrevistó a más de un centenar de personas, entre ellas oficiales y soldados vinculados con distintas etapas de los procesos de inteligencia, selección y autorización de ataques. Los testimonios fueron contrastados con documentos clasificados y otras fuentes de información.
La respuesta militar cuestiona el conocimiento y la participación de quienes aparecen frente a cámara y sostiene que la película contiene “errores sustanciales”. Pero ese planteo deja afuera la dimensión de la investigación: no se trata de una película construida a partir de 24 declaraciones aisladas, sino de un trabajo de tres años que reunió testimonios, documentación y verificaciones sobre casos concretos.

NAZA examina los mecanismos utilizados para seleccionar objetivos en Gaza, el papel de los sistemas de inteligencia artificial y las instancias militares que intervienen en la autorización de ataques. La propia respuesta de las FDI reconoce el empleo de sistemas de inteligencia artificial para recomendar posibles objetivos, aunque sostiene que las decisiones finales corresponden a oficiales y niega que exista una política destinada a provocar deliberadamente un determinado número de víctimas civiles.
El punto central de la investigación no depende, entonces, de que una fuente individual tenga una visión completa de la cadena de decisiones. Los realizadores trabajaron durante años para reconstruir ese funcionamiento a partir de múltiples testimonios y documentación. La réplica militar, al concentrarse en los 24 participantes que aparecen en pantalla, presenta como una debilidad de la película una característica que en realidad forma parte de su método de investigación.

La ofensiva contra NAZA tampoco comenzó con este documento. Desde su presentación en el Festival de Venecia, Abraham y Szor recibieron amenazas y enfrentaron ataques políticos en Israel. La película obtuvo el Premio Especial del Jurado y continuó luego su recorrido internacional.
Ahora se suma una nueva etapa de circulación. Una vez concluido su recorrido mundial por salas, NAZA estará disponible gratuitamente y para audiencias de todo el mundo a través de la web de The Guardian a fines de noviembre.
La llegada gratuita a internet ampliará el acceso a una investigación que hasta ahora circuló principalmente por festivales y salas. Y permitirá que un público mucho más amplio vea directamente el material reunido por Abraham y Szor, en lugar de conocerlo solamente a través de la respuesta de las FDI.
NAZA
Dirección: Yuval Abraham y Rachel Szor. Guion: Yuval Abraham y Rachel Szor. Idiomas: hebreo e inglés. A fines de noviembre, el filme podrá verse gratis y a nivel global por internet.
Espectáculos – Tiempo Argentino


