
Paco Oliveira: “¿Cómo no me voy a implicar en causas que tienen que ver con la justicia de mi Patria?”
El sacerdote referente del Grupo de Curas en Opción por los Pobres, Francisco “Paco” Oliveira, habló en exclusiva con Radio Lateral acerca de lo que dejó una semana de huelga de hambre y ayuno frente al palacio de tribunales, exigiendo la renuncia de los 4 supremos. Una conversación que sumó de todo; Hebe de Bonafini, su opinión sobre la Corte Suprema de Justicia y también sobre Cristina Fernández de Kirchner, la acción política y social de un cristiano, más una bendición, en vivo, a este medio.
– ¿Cómo está Padre? Cuéntenos como nace esta idea de llevar adelante un ayuno de siete días frente al palacio de tribunales.
Bien, bien. los ocho que estuvimos en el Palacio de los tribunales, estamos bien de salud.
Esto nace porque un grupo de jóvenes qué trabajan mucho en las redes, ellos se llaman Les Jóvenes, ellos instalaron en la capital que este año no se podía terminar el 24 de marzo en la Plaza de Mayo, sino que de Plaza de Mayo había que ir a tribunales.
Porque si bien nosotros tuvimos un partido militar, que sabemos lo que dejó en nuestra patria, 30.000 compañeras y compañeros detenidos desaparecidos, también cambió la matriz económica. También tenemos un partido judicial que opera en toda América Latina y tenemos nuestro capítulo en Argentina, ellos buscan tirar abajo todo gobierno que tiene un corte nacional y popular. Así que a mí me pareció que esa iniciativa que los jóvenes, un grupito que no es La Cámpora que te puede armar columnas de militantes de la Ex Esma a Plaza de Mayo con miles y miles, pero esa lucha de ellos me parece que tenía mucho sentido y había que apoyarla.
Entonces los fui acompañando y finalmente tomé la decisión. En principio yo, después se juntaron otros compañeros más del movimiento Curas en Opción por los Pobres y compañeras de Derechos Humanos.
Tomé la decisión de continuar esa patriada con 7 días de huelga de hambre y la verdad es que no hicimos un análisis político, pero el resultado o lo que se movilizó, la verdad que fue impresionante.
– ¿Y cuál fue la reacción de la gente durante todas esas horas, todos esos días, que cosecha le queda?
La verdad es que no tuvimos un minuto de estar solos, desde la mañana, temprano, hasta la noche. Había gente que se quedaba para cuidarnos a la noche mientras nosotros dormíamos. Y mucha gente que se acercaba individualmente y profundamente agradecida también.
Quiero decir que hubo una o dos personas que nos insultaron, pero eso fue absolutamente mínimo. Y después también muchas organizaciones sociales y organizaciones políticas, personas con relevancia en la política de nuestra Patria, todos los que están llevando adelante el juicio político a la Corte Suprema. Muchísimos artistas de todos los rubros, hasta un mago que casi nos hace desaparecer en el Palacio de Justicia…nos reímos mucho. Fueron emociones muy fuertes.
Creo que de alguna manera nosotros le decíamos ayuno, pero fue una huelga de hambre. Siete días qué es un número bíblico, creo que tocamos desde nuestro lugar el sentimiento que es de muchas personas de que esto hay que cambiarlo y tiene que terminar.
– ¿Cómo se puede conjugar la centralidad en Cristo, la lucha social y la acción política en un mundo donde solo está bien visto que las iglesias apoyen a un sector de la política, solo cuando se trata de la derecha? Esto ocurrió en Brasil, pero yo pregunto ¿Cuál es el mensaje para aquel cristiano que a veces tiende a separar las cosas y no concilia su fe con lo nacional, popular?
Creo que la pregunta sería; cómo se hace para, siendo cristiano, no estar en las luchas. Dice Bienaventurados los que trabajan por la justicia. los que serán llamados hijos e hijas de Dios, cuando los persigan por practicar la justicia, la doctrina social de la iglesia dice que si quieres la paz trabaja por la justicia.
La Paz es el don bíblico por excelencia y nunca puede haber paz si no se trabaja por la justicia. Yo le pregunto a los que nos escuchan, si el amor duele o sí el amor hace daño. Nos van a decir que no, clarísimamente.
Ahora cuando el amor implica ponerte al lado del oprimido y en contra del opresor, ese amor, ya empieza a hacer cosquillas, porque te tenés que poner de un lado de la historia. Cuando yo peleo por causas concretas, claramente estoy acusando a la parte opresora y estoy defendiendo a la parte oprimida. Hay una cuestión cuando dicen, pero te estás metiendo en política, y bueno, pero no hay otro camino. A Jesús no lo asesinaron por repartir estampitas. Jesús también se puso de un lado de la historia.
Y ahora estamos justamente en Semana Santa, y el poder concentrado, el poder religioso que hacía un Dios para muy pocos, y el poder imperial, fueron quienes decidieron que ese señor molestaba y que era mejor quitarlo del medio. Todos los días había crucifixiones en Judea. Era uno más y había que sacarlo del medio. Simplemente porque molestaba. Y Bueno, ese es el que yo quiero seguir en mi vida. Y entonces, la pregunta es cómo no me voy a implicar en las causas que tienen que ver con la justicia de mi Patria. Y si son causas bien concretas, lógicamente va a molestar a gente que no le guste porque estoy tocando sus intereses.
-No escarmentamos más los peronistas, tenemos el ejemplo del Padre Mujica, asesinado por la dictadura, pretendiendo con eso acallar las voces rebeldes que lucharon por un país más justo. ¿Siente usted Padre, que está poniéndose en un lugar peligroso al exponerse de esa manera?
Claramente yo soy peronista kirchnerista, pero son otros tiempos, y creo que uno no tiene derecho a tener miedo. Tenemos el ejemplo de las Madres que le llevaron detenidos y desaparecidos a sus hijos. No tenemos derecho a tener miedo, y de verdad, es que tampoco es que lo tenga, estoy donde creo que tengo que estar.
¿Qué tiene consecuencias? Sí, tiene consecuencias, ya dos obispos me echaron de sus Diócesis; a veces tiene consecuencias. Hay gente que no te entiende o que habla mal de vos en las redes, leo expresiones de odio y me dan mucha tristeza.
Algunas convicciones las tengo claras y creo que merece la pena dar la vida por ellas. Y merece la pena dar la vida por el evangelio.
El evangelio es dar una buena noticia para los pobres y una buena noticia para los pobres es dejar de serlo. Y si eso tiene consecuencias, no digo bienvenidas, pero las acepto.
– ¿Nos podría regalar una definición de Hebe de Bonafini?
Alguien que nunca transó, que siempre fue al frente, que hablaba con absoluta claridad. Y cuando, a veces se equivocó, pocas veces, porque la verdad tenía una claridad que muchas veces uno, en el primer momento no le entendía, y después se daba cuenta que llevaba la razón. Cuándo se equivocaba, era capaz de reconocerlo y pedir disculpas. cómo lo hizo con Néstor Kirchner y cómo hizo con Francisco, aunque llevaba razones también con Bergoglio. Y una mujer que fue fiel a sus convicciones hasta el último minuto.
Era gente de lucha y sus últimas palabras, en la última marcha, fueron: Hagan una pueblada para sacar a estos jueces de mierda. Eso también es una definición, era su forma de hablar, era bien guasa hablando y tanto nos hacía reír. Su legado es que saquemos a estos jueces que condicionan nuestra democracia.
– ¿Cual es opinión de la Corte Suprema de Justicia?
La Corte Suprema de Justicia no tiene autoridad moral ni ética para estar al frente de tremendo poder del estado desde que dos de sus cortesanos quisieron o aceptaron entrar por medio de un decreto. Eso ya inválida. Un decreto además armado por Pepín, Rodríguez Simón que es el armador de la Mesa Judicial macrista, eso ya inválida absolutamente todo. Es como si yo hubiera comprado con dinero el ser Obispo. Eso invalidaría todo lo que yo hiciera, por más santo que yo fuera. A partir de ahí para abajo. No tienen autoridad moral porque se los ha escuchado de cómo arreglan fallos a favor de la coparticipación para la ciudad de Buenos Aires dejando al resto del país sin ningún dinero que necesita y dándoselo a la ciudad más rica de nuestra Patria. No tienen autoridad moral porque no quieren pagar el impuesto a las ganancias cuando tienen sueldos multimillonarios. No tienen autoridad moral porque votaron el dos por uno, aunque tuvieron que recular por la fuerza del pueblo. No tienen autoridad moral porque no dijeron una sola palabra cuando Mauricio Macri tomo una deuda ilegal ilegítima, que encima no fue utilizada para para nuestro pueblo sino para fugarla. Podemos seguir haciendo un listado inmenso, por eso como cura, nosotros lo que decimos como cristianos, no tanto como una cuestión jurídica porque eso lo está haciendo el juicio político, nosotros estamos diciendo que no tienen autoridad moral y no tienen autoridad ética.
– ¿Y sobre Cristina Fernández?
Sobre Cristina Fernández de Kirchner, le guste a quién le guste y no le guste a quién no le guste, es la dirigente política más importante de la Argentina, a quién quisieron asesinar porque molesta y a la cual quieren proscribir porque les molesta y quieren sacarla del juego político y electoral. Por otra parte, hay un pueblo que sigue pidiendo por ella. Y veremos cómo se dirimen las cosas finalmente.
– Le queremos pedir una bendición para este medio. Nos sentimos en soledad acá en Misiones. No existen voces que cuenten la otra verdad de la historia. Y por eso decidimos nacer como medio de comunicación. ¿Podría bendecirnos?
La verdad que para mí es un tremendo orgullo bendecir el medio de ustedes, también bendecir el laburo de ustedes, a todos y todas los que los escuchan. Estoy pensando que le podemos pedir a Evita, a Santa Evita, que, aunque no esté oficialmente en los altares, sin duda alguna forma parte de del coro celestial por lo que hizo por nuestra Patria por su entrega generosa, por su muerte joven. Y vamos a pedirle a ella que nos siga animando a trabajar por una Patria que sea justa, por una Patria que sea libre, por una Patria que sea soberana, donde no haya centro y periferia, donde no haya capitales de primera y provincias de segunda, donde podamos poner lo mejor que tenemos para hacer una Patria de hermanos y hermanas. Que Dios me los bendiga mucho y que la virgencita me los proteja, me los cuide, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén.



